La eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha confirmado que su formación iniciará una ronda de contactos “con todo el mundo”, incluyendo a Izquierda Unida y Sumar, para dar forma al frente amplio que presentó el pasado jueves junto al portavoz de ERC, Gabriel Rufián.
En varias entrevistas concedidas a medios como 'TVE' o 'RAC1', Montero ha reconocido que, tras ese primer gesto político, aún queda “un camino por delante”, pero ha subrayado que el acto escenificó una clara “voluntad de hacer equipo” entre fuerzas progresistas.
El objetivo, según ha explicado, es construir una candidatura capaz de movilizar al electorado y lograr “una izquierda con capacidad de transformar” tanto en Cataluña como en el conjunto de España en las próximas elecciones generales.
Preguntada directamente por posibles conversaciones con Sumar o IU, Montero ha sido clara: “Hay que hablar con todo el mundo”. No obstante, ha pedido prudencia y evitar precipitar anuncios: “No hay que adelantar pasos. Cuando tengamos algo acordado y sea cómodo para todos, lo diremos”.
La dirigente ha insistido en la necesidad de respetar los tiempos de cada organización, así como a sindicatos y movimientos sociales, defendiendo que los acuerdos deben construirse con discreción: “Las conversaciones existen, pero hay que ir paso a paso”.
Además, ha admitido que le “encantaría” concurrir junto a Rufián en unas elecciones generales, aunque ha matizado que esa decisión llegará más adelante y que, en el caso de Podemos, los candidatos se eligen mediante primarias: “Eso lo decide la gente”.
Por último, Montero ha reivindicado la importancia del reparto de poder dentro de las candidaturas, rechazando su estigmatización: “Criminalizar los repartos de poder no suele ayudar”. A su juicio, “no da igual quién lidere o esté en determinadas posiciones”, ya que puede ser clave para impulsar políticas sociales, leyes feministas o hacer frente a lo que ha denominado “golpismo judicial”.