El PNV ha puesto en marcha su particular "operación desmarque" de Pedro Sánchez. Después de acordar con él una tregua parlamentaria a cambio de las garantías del presidente de presentar los Presupùestos Generales del Estado y de separar las próximas elecciones generales de las autonómicas y municipales (y a las Diputaciones Forales, en el caso del País Vasco), los dos máximos dirigentes jetzales, el lehendakari Imanol Pradales y el presidente del EBB, Aitor Esteban, han terminado esta semana de poner las cartas sobre la mesa.
Esteban ha vuelto a escenificar la ruptura total con Moncloa advirtiendo a Sánchez de que si el Congreso tumba las cuentas públicas deberá disolver las cámaras y convocar elecciones en el primer trimestre del próximo año. Pero, de forma paralela, Pradales pretende "exprimir" al máximo al Gobierno en estos "tiempos de descuento".
El lehendakari ha amenazado al líder del PSOE con no acudir a la próxima Comisión Bilateral de Transferencias entre el Gobierno Vasco y el Central si Sánchez no desbloquea la transferencia de la Seguridad Social, la gran competencia pendiente del Estatuto de Gernika y la 'joya de la corona' del autogobierno.
Clave para el PNV, un problema para el PSOE
Los dirigentes peneuvistas van a poner toda la carne en el asador en estos meses en lograr las competencias pendientes en materia de Seguridad Social, por que pueden ser decisivas en las campañas electorales que se avecinan.
Para el PNV sería un "empujón" a sus expectativas electorales concurrir a las urnas con la transferencia de todo lo relacionado con las pensiones y los subsidios frente a un Bildu pujante. Pero para los candidatos del PSOE, todo lo contrario. Una nueva baza al PP, que ya ha utilizado en diversas ocasiones la amenaza de la ruptura de la caja única de las pensiones para desgastar a los socialistas en algunos de sus caladeros electorales clave, como Andalucía, Castilla-La Mancha o Extremadura.
Acuerdo inédito con Bildu
Y mientras el PNV se esfuerza en marcar distancias con Sánchez, esta misma semana ha lanzado una advertencia al PSE, su socio en el Gobierno Vasco, que ha provocado multitud de especulaciones en el País Vasco. PNV y Bildu han pactado esta semana aprobar una Ley de Empleo Público que blinde la exigencia del euskera en la administración vasca, una ley de la que los socialistas se han desmarcado con contundencia.
Los de Arnaldo Otegi han logrado así una brecha entre los dos socios mientras el PSE acusa al PNV de "deslealtad". La política vasca se mueve al ritmo de la política nacional. Y todos los partidos se están reubicando para el movimiento más esperado de Sánchez: la liquidación de la presente legislatura.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.