Irene Montero quiere que Podemos llegue a las elecciones generales del 29 de noviembre con un mensaje claro para sus votantes. La candidata a la Presidencia del Gobierno ha reivindicado la capacidad de su formación para impulsar cambios sociales y ha asegurado que saldrá a "disputar cada voto y cada escaño" en una campaña que afrontará junto al portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián.
La exministra de Igualdad ha defendido este viernes que los diputados que consiga Podemos servirán para negociar medidas sobre el precio del alquiler, la alimentación y la compra especulativa de vivienda si después del 29N existe una mayoría que permita la investidura de Pedro Sánchez.
"Eso es lo que vamos a negociar, con eso querríamos formar parte de un Gobierno que pueda hacer esas cosas y otras muchas más", ha explicado durante su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press. Montero ha dejado claro así que su formación pondrá sus propuestas sobre la mesa ante una eventual negociación con el PSOE.
La candidata también ha reivindicado el acuerdo alcanzado con ERC para estas elecciones, al que ha definido como una alianza "republicana, plurinacional y antifascista". En Cataluña, Podemos apoyará la lista encabezada por Rufián, mientras que el dirigente republicano participará en actos de campaña junto a Montero fuera de la comunidad.

Montero reivindica la utilidad de cada escaño
La dirigente de Podemos ha cuestionado los llamamientos al llamado "voto útil", habituales en campaña para pedir a los electores que concentren sus apoyos en candidaturas con más posibilidades de obtener representación o de formar Gobierno.
Montero considera que esa apelación puede llevar a los ciudadanos a renunciar a la opción política que prefieren. Frente a ello, ha defendido que el valor de un escaño también depende de las medidas que sus representantes estén dispuestos a impulsar y de su capacidad para negociar después de las elecciones.
"Hay veces que, como hemos demostrado, muchos escaños no valen para nada si se quedan sentaditos y pocos escaños, cuando se trabaja duramente, consiguen cosas que parecen inimaginables", ha sostenido la candidata, que aspira a obtener el mayor apoyo posible en las urnas.
Su mensaje llega después de que Podemos y Frente Amplio no lograran cerrar una candidatura conjunta para el Congreso en la mayor parte del país. En Madrid, donde Montero encabeza la lista de su partido, los votantes encontrarán papeletas separadas de Podemos y de la coalición que tiene a Ada Colau como candidata a la Presidencia.
Esa división abre una disputa por el electorado situado a la izquierda del PSOE. En las provincias que eligen pocos diputados, repartir el voto entre varias candidaturas puede dificultar que alguna consiga representación. En circunscripciones más grandes, como Madrid, el reparto ofrece más oportunidades, aunque el resultado dependerá de los votos que obtenga cada lista.
Preguntada por el futuro de Podemos ante la posibilidad de quedarse sin escaño por Madrid, Montero ha asegurado que su formación "va a seguir haciendo política siempre". La candidata ha puesto en valor tanto a sus militantes como a las personas que se movilizan en la calle, más allá de la presencia institucional del partido.
La alianza con Rufián y las propuestas del 29N
El acuerdo con ERC es una de las principales apuestas de Podemos para esta campaña. En Cataluña, la formación morada no presentará una candidatura propia y apoyará la de los republicanos, que incorporan a dos integrantes de Podemos como independientes en los puestos seis y diez de la lista por Barcelona. Rufián y Montero, además, compartirán actos electorales fuera de Cataluña.
La colaboración permite a ambas formaciones defender un proyecto compartido durante la campaña, aunque cada una mantiene su propia candidatura en las circunscripciones donde concurre. Montero ha recordado que Podemos lleva tiempo trabajando con fuerzas de la izquierda soberanista y ha reivindicado una mayoría progresista y plurinacional.
Al mismo tiempo, la candidata ha vuelto a marcar distancias con Frente Amplio, al que reprocha su cercanía al PSOE. Montero ha señalado especialmente el acuerdo entre los socialistas y varias fuerzas del espacio de Colau para concurrir conjuntamente al Senado en buena parte de las circunscripciones.
La falta de un pacto general para el Congreso no ha impedido acuerdos territoriales. Podemos y fuerzas del Frente Amplio concurrirán juntos en la Comunidad Valenciana y Canarias, donde se han formado candidaturas con partidos de cada territorio.
Estos son los cinco ejes de la campaña:
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1. Las casas son para vivir.
2. Los precios tienen que bajar.
3. No más guerras.
4. Trabajar menos y cobrar más.
5. Toca cuidar la vida y el planeta.
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En el terreno programático, Montero ha situado la vivienda, los precios y los servicios públicos entre las prioridades de Podemos. Para una eventual negociación de investidura, plantea prohibir la compra especulativa de vivienda y bajar y limitar los precios de los alquileres y de los alimentos.
La candidata también ha propuesto destinar a políticas sociales los 24.000 millones de euros que, según sus cálculos, ha aumentado el gasto militar desde 2023. Entre las medidas que ha planteado con esos recursos figuran nacionalizar Repsol, contratar a 40.000 profesionales sanitarios y otros tantos docentes, expropiar el uso de viviendas de fondos de inversión y crear un supermercado público.
La desigualdad es un gran robo porque la riqueza que debería ser de todos se está acumulando en muy pocas manos y los gobiernos no tienen credibilidad porque no consiguen repartir la riqueza. Son representantes de las grandes fortunas y no de los trabajadores.
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Son propuestas que Podemos tratará de llevar a la negociación posterior al 29N si logra representación y existe una mayoría para investir a un presidente. "No nos conformemos con parches", ha defendido Montero, que ha llamado a impulsar cambios profundos frente a la posibilidad de una involución de la extrema derecha.