Sumar ha reclamado este jueves al Partido Nacionalista Vasco (PNV) que cambie su voto en contra del decreto para la renovación automática de los alquileres y permita su aprobación este viernes en el Congreso. El socio minoritario del Gobierno apela a la "extrema urgencia" de la crisis de vivienda después de que la formación vasca anunciara una decisión que deja sin apoyos suficientes una de las principales medidas impulsadas por Sumar.
Fuentes de ese espacio citadas por Europa Press sostienen que la renovación es básica para "controlar la escalada abusiva del precio de los alquileres" y dar estabilidad a inquilinos y propietarios. "Es una medida europea, con aplicaciones similares en Alemania, Bélgica, Países Bajos o Francia, que sirve de red de protección a miles de personas, también en Euskadi", han defendido al pedir al PNV que reconsidere su posición.
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, defenderá el texto ante el pleno, mientras la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, presentará el primer decreto. La propuesta de Sumar establece la renovación automática de los contratos y obliga al propietario a acreditar una causa justificada para no renovarlos o, en caso contrario, indemnizar al inquilino. Es una regulación distinta de la prórroga extraordinaria de dos años incluida en el paquete principal.
El PNV ha separado sus votos. Respaldará de forma "crítica" el primer decreto, que contiene protección frente a los desahucios, bonificaciones fiscales y otras medidas de vivienda, pero rechazará la renovación automática. Su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, sostiene que esta última penaliza al pequeño propietario y reducirá la oferta de alquiler. Sumar defiende, por el contrario, que la estabilidad contractual protege también a los arrendadores.
La decisión vasca cambia el escenario de la votación. PP, la ultraderecha Vox y PNV suman 175 diputados, y el rechazo previsto de UPN elevaría ese bloque a 176, la mayoría absoluta del Congreso. Si mantienen esas posiciones, el segundo decreto caerá incluso aunque Junts lo apoyara. La formación de Carles Puigdemont, que ha expresado su oposición a esta medida, tiene convocada a su dirección a las 21.00 horas para decidir sus votos.
La reacción ha sido especialmente dura en Euskadi. La secretaria general de Sumar Mugimendua, Alba García, ha calificado de "inadmisible" que el PNV se sitúe junto a la derecha y la extrema derecha españolas y ha denunciado que será "el voto de la vergüenza". En un mensaje en Bluesky, ha acusado a los nacionalistas de colocarse del lado de la "especulación y el rentismo" y ha reprochado que se sigan las políticas de Ayuso de "ladrillo, especulación y alfombra roja a los rentistas".
La renovación automática es una de las demandas centrales del movimiento de inquilinas, cuya movilización se intensificó tras el desahucio de Maricarmen, de 87 años, y la acampada de la Puerta del Sol. Podemos ha confirmado su apoyo a ambos decretos. Si el segundo es derogado, el Gobierno prevé volver a llevar la medida al Parlamento mediante un proyecto de ley.