Las operadoras ferroviarias Renfe e Iryo han anunciado este viernes que no aplicarán sus políticas de devoluciones por los retrasos derivados de las limitaciones temporales de velocidad que Adif está imponiendo en algunas líneas por revisiones de las vías, tras los accidentes de Adamuz y Gélida.
Esta decisión, motivada por los avisos de incidencias reportados por los maquinistas, contrasta con la postura de Ouigo, que ha decidido mantener sin cambios su política de compensación.
Renfe e Iryo han publicado avisos en sus páginas web advirtiendo de que estos retrasos específicos no generarán derecho a indemnización. La medida de la privada italiana se aplica a los billetes adquiridos antes del 28 de enero, mientras que en el caso de la pública Renfe, la nueva política entra en vigor a partir de este sábado, 31 de enero.
Esta misma semana, la organización de consumidores Facua advirtió de que las tres operadoras ferroviarias deberán abonar las indemnizaciones por retrasos, incluso los producidos por esas limitaciones de Adif.
Facua recuerda que el artículo 19 de la normativa europea señala que, en caso de un retraso de entre 60 y 119 minutos, se deberá indemnizar al pasajero con el 25% del precio del billete, que asciende al 50% si el retraso es igual o superior a los 120 minutos.