El Rey Felipe VI reivindica que "Ceuta es España" y promete a los ceutíes que no estarán "solos ni indefensos"

El Monarca declara desde Ceuta en su discurso la soberanía española indiscutible, reclama buena fe en la relación con Marruecos y pide unidad institucional ante la crisis migratoria, con retornos por cauces legales y un trato digno para los migrantes

13 de octubre de 2026 a las 20:04h
El Rey Felipe VI junto a la Reina Letizia en Ceuta durante su discurso. Fuente: RTVE
El Rey Felipe VI junto a la Reina Letizia en Ceuta durante su discurso. Fuente: RTVE

"Ceuta es España y Ceuta es Europa". Felipe VI ha reafirmado este martes la pertenencia de la ciudad autónoma a España y ha trasladado a sus habitantes un compromiso de apoyo ante la crisis abierta por las entradas masivas de migrantes de finales de julio. "Ceuta tiene ante sí un reto difícil, pero no os vamos a dejar solos ni indefensos", ha asegurado durante su discurso en el Parador, en su primera visita a la ciudad junto a la reina Letizia.

El monarca ha extendido esa defensa a Melilla, donde los Reyes estarán este miércoles. Ambas ciudades, ha señalado, son "una parte irrenunciable de la realidad política y nacional que es España". Sobre la soberanía y la integridad territorial del país, ha afirmado que "no son negociables" y que "son indiscutibles", añadiendo que ante cualquier riesgo existe la obligación de defenderlas y preservarlas.

Felipe VI ha recordado las imágenes de los días 30 y 31 de julio y ha descrito la entrada masiva como una "violación de nuestra frontera" que supuso "un shock para todos", especialmente para los ceutíes. Ha reconocido sus consecuencias sociales, políticas, económicas y psicológicas, que siguen condicionando la vida de la ciudad, y ha asegurado que sus habitantes han estado diariamente en su recuerdo desde entonces.

Una frontera europea y una llamada a la unidad

El Rey ha situado la protección de Ceuta y Melilla entre las responsabilidades compartidas de la Unión Europea (UE). "Cualquier amenaza" contra sus fronteras afecta al conjunto de la UE, ha subrayado. Ha reclamado que los valores de la integración europea se traduzcan en solidaridad y compromiso para proteger esa frontera exterior, un planteamiento que también ha defendido en sus recientes contactos con Francia y Finlandia.

Respecto a Marruecos, Felipe VI ha apostado por una relación que contribuya a la estabilidad, la paz y la seguridad regionales, sostenida en "la confianza y el respeto mutuos". Ha señalado que España mantiene la voluntad de trabajar por ese entendimiento, aunque ha precisado que "hacerlo posible exige buena fe por ambas partes". La defensa de la soberanía española y la cooperación con el país vecino han ocupado así una parte central de su intervención.

El monarca también ha pedido unidad entre las instituciones locales, las del Estado y las fuerzas políticas, con una colaboración eficaz y soluciones "prácticas y tangibles". "Es tiempo de que las autoridades públicas, las instituciones locales y las del Estado, incluida la Corona como símbolo de su unidad y permanencia, y las fuerzas políticas estén, estemos, sin fisuras, sin ambages ni medias tintas, a la altura de nuestra ciudadanía, a vuestra altura", ha declarado.

Esa apelación ha ido acompañada de un reconocimiento a la sociedad ceutí. El Rey ha elogiado su "temple y coraje" y su convivencia cotidiana "por encima de razas, lenguas y religiones", que considera una enseñanza para el resto del país. También ha agradecido el trabajo de policías, guardias civiles, militares, personal sanitario, responsables de Protección Civil, voluntarios y otros servidores públicos durante estos meses.

Retornos legales y respeto a los migrantes

Felipe VI ha defendido que quienes entraron irregularmente "deben regresar a su lugar de origen, lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos". Su mensaje vincula ese retorno al cumplimiento de la ley y reconoce las dificultades que todavía atraviesa Ceuta para recuperar la normalidad. Durante el discurso ha señalado que la mayoría de quienes entraron ya han retornado y que muchas otras personas han sido alojadas en centros de acogida.

Mientras permanezcan en la ciudad, ha reclamado que los migrantes sean tratados "siempre con dignidad y humanidad", con todas las garantías previstas en las leyes. Al mismo tiempo, ha pedido que se les exija "un respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades de los ceutíes". La atención a quienes llegaron y la protección de la población local aparecen juntas en su planteamiento sobre la respuesta a la crisis.

El Rey ha expresado además su dolor por quienes murieron "trágica y absurdamente" durante las entradas de julio. Antes del discurso, Felipe VI y Letizia han visitado el cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde están enterradas 90 de las víctimas, y han participado en un homenaje con representantes de las cuatro confesiones que conviven en Ceuta, musulmana, cristiana, judía e hindú.

Los Reyes han viajado acompañados por el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y han mantenido una reunión con representantes de la sociedad ceutí y del Gobierno de Juan Jesús Vivas. La jornada también ha incluido una visita al colegio público Vicente Aleixandre. Felipe VI ha reconocido que el viaje salda "la larga deuda" de acudir a la ciudad y ha explicado el propósito de su presencia. "Hemos venido a veros y escucharos, pero sobre todo a daros un abrazo lleno de afecto y cariño de parte de toda la sociedad española", ha afirmado. Este miércoles, la visita continuará en Melilla.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
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