El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha acusado a determinados sectores políticos y mediáticos españoles de instrumentalizar la crisis migratoria de Ceuta y ha advertido de que la cooperación entre ambos países no puede estar sometida a presiones, amenazas ni "chantajes". El monarca se ha pronunciado por primera vez sobre la entrada masiva de migrantes registrada en la frontera ceutí a finales de julio, en un discurso pronunciado durante la apertura del nuevo periodo de sesiones del Parlamento marroquí.
El mensaje llega en un momento delicado para las relaciones entre Madrid y Rabat, pocos días antes de que los Reyes de España visiten Ceuta y Melilla. La crisis migratoria, las acusaciones cruzadas sobre la actuación de Marruecos y la reivindicación marroquí de soberanía sobre ambas ciudades autónomas añaden tensión a una relación marcada por la necesidad de mantener la cooperación bilateral.
Mohamed VI responde a las críticas por la crisis migratoria de Ceuta
Durante su intervención, el rey de Marruecos ha denunciado la "instrumentalización" de la crisis por parte de determinados círculos políticos y mediáticos españoles. El monarca ha defendido que: "la colaboración entre ambos países debe desarrollarse sin presiones" y ha reclamado una relación basada en el respeto mutuo.
La declaración supone la primera reacción pública del rey marroquí a la entrada masiva de unas 80.000 personas, en su mayoría marroquíes, que cruzaron la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio por la zona del Tarajal. El episodio provocó una crisis migratoria y abrió un debate político en España sobre el control fronterizo y la posible responsabilidad de las autoridades marroquíes. Las acusaciones sobre la implicación de Rabat han sido rechazadas por el Gobierno marroquí, que sostiene que no existen pruebas que permitan responsabilizar a sus autoridades de lo ocurrido. En España, la crisis ha alimentado las críticas de la oposición al Ejecutivo por su gestión de la situación y por la respuesta diplomática ante Marruecos.
Frente a este escenario, Mohamed VI ha planteado la necesidad de abrir una nueva etapa de cooperación. Según ha anunciado, Marruecos presentará un documento con una "visión estratégica clara y práctica" para orientar las relaciones bilaterales hacia el desarrollo conjunto, la competitividad económica y la estabilidad regional.
La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla aumenta la expectación en Rabat
El discurso del monarca se produce a pocos días de la visita de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta, el 13 de octubre, y a Melilla, el día 14. Será la primera vez durante el reinado de Felipe VI que los Reyes se desplazan a ambas ciudades autónomas, cuya soberanía reclama históricamente Marruecos.
El viaje tiene un importante significado institucional y diplomático. La visita busca trasladar un mensaje de normalidad y presencia del Estado en ambos territorios, mientras en Rabat existe expectación por la respuesta que pueda generar. En 2007, el desplazamiento de los entonces Reyes, Juan Carlos I y Sofía, provocó una protesta oficial de Marruecos y la llamada a consultas de su embajador en Madrid. Por el momento, el discurso de Mohamed VI no ha supuesto un anuncio concreto de represalias ante la visita. Sin embargo, sus advertencias sobre las presiones y los chantajes reflejan la sensibilidad de las relaciones bilaterales en un momento en el que la crisis migratoria continúa teniendo consecuencias políticas.
La evolución de la relación entre ambos países dependerá ahora de cómo se gestione la visita real y de si la propuesta de cooperación anunciada por Mohamed VI se traduce en nuevas iniciativas diplomáticas. El desafío para Madrid y Rabat será mantener los canales de diálogo abiertos pese a las discrepancias sobre Ceuta, Melilla y la gestión de sus fronteras.