Víctor de Aldama ha utilizado su respuesta a la demanda de Félix Bolaños para ampliar una de sus acusaciones más graves contra el Gobierno. El empresario sostiene ahora que personas vinculadas al ministro de Presidencia y al entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, intentaron comprar su silencio cuando comenzaba a avanzar la investigación del ‘caso Koldo’.
El escrito, adelantado por 'ABC', incorpora nombres y facturas telefónicas correspondientes a varias llamadas realizadas desde el teléfono de Ramón Bermejo, persona de confianza de Aldama. Sigue sin aparecer una grabación, un mensaje escrito, una transferencia o una cantidad concreta que permita acreditar el supuesto ofrecimiento. Las facturas prueban que hubo llamadas, pero guardan silencio sobre su contenido.
Aldama presenta esta documentación ante el Tribunal de Instancia número 8 de Madrid, donde debe responder a la demanda civil interpuesta por Bolaños por vulneración de su derecho al honor. El ministro le reclama 70.000 euros después de que el empresario afirmara públicamente que había intentado sobornarlo para impedir que siguiera hablando sobre dirigentes socialistas.
Emisarios de Bolaños y Cerdán, según Aldama
La contestación sitúa los contactos entre marzo y julio de 2024, después de las primeras detenciones del ‘caso Koldo’ y durante los meses en los que la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil comenzó a poner el foco sobre las relaciones entre Aldama, José Luis Ábalos y su antiguo asesor.
Según la versión del empresario, Bermejo recibió llamadas destinadas a disuadirlo de colaborar con la Justicia. El supuesto acuerdo consistiría en pagarle una suma de dinero para que guardara silencio sobre información capaz de comprometer a altos cargos del Gobierno y del PSOE.
El documento identifica a Rafael Oñate, antiguo jefe de Gabinete de Bolaños, y menciona también a otras personas del entorno ministerial. En el lado socialista aparecen Patricia Gervasio, asesora del grupo parlamentario y secretaria de Santos Cerdán, y Victoria Luna, vinculada a la comunicación del exdirigente socialista.
Aldama sostiene que estos contactos se realizaron por indicación de Bolaños y que sus interlocutores actuaban como enviados del ministro. El escrito tampoco aporta una comunicación directa en la que Bolaños ordene realizar el supuesto ofrecimiento, ni acredita que Cerdán conociera o autorizara esas conversaciones.
La defensa añade que Bermejo informó a la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, mediante un mensaje de WhatsApp y que llegó a reunirse con un abogado próximo al partido para concretar la propuesta. Aldama asegura además que existen otras llamadas que podrían obtenerse mediante un requerimiento judicial a la compañía telefónica.
Diecinueve llamadas sin una conversación grabada
La documentación recoge doce comunicaciones con un número asociado al Congreso durante los meses de marzo, junio y julio de 2024. También incorpora otras siete llamadas realizadas en junio y julio a un teléfono de la sede federal del PSOE en la calle Ferraz.
Ese rastro permite establecer que el teléfono utilizado por Bermejo mantuvo contactos con centralitas o números vinculados al Congreso y al partido. Falta determinar quién respondió, qué asuntos se trataron y si alguna de esas conversaciones incluyó realmente una propuesta económica.
Las centralitas institucionales y de los partidos reciben diariamente llamadas de trabajadores, periodistas, proveedores y ciudadanos. La existencia de una comunicación con Ferraz o con el Congreso tampoco identifica por sí misma a su interlocutor ni permite atribuir su contenido a la dirección política.
Aldama no ha revelado cuánto dinero habrían ofrecido los supuestos emisarios. Tampoco incluye en su escrito audios, mensajes, correos electrónicos o documentos que reflejen las condiciones de la operación que denuncia.
El relato descansa por ahora en lo que Bermejo habría contado a Aldama después de mantener esas conversaciones. Será el procedimiento judicial el que determine si se solicita la declaración de los implicados, los registros completos de las operadoras y cualquier otra prueba capaz de aclarar qué ocurrió.
De una llamada de Bolaños a una cadena de intermediarios
El nuevo escrito introduce además un cambio relevante respecto a las declaraciones públicas anteriores del empresario. En febrero, Aldama aseguró en Telemadrid que Bolaños había contactado con su responsable de comunicación para ofrecerle "mucho dinero" a cambio de que se callara. Cuando se le pidió que aclarara si el ministro había intervenido directamente, respondió afirmativamente. La versión presentada ahora ante el juzgado desplaza el contacto hacia una cadena de personas que habrían actuado como emisarios, sin incluir ninguna llamada entre Bolaños y Bermejo.
La propia relación de Aldama con el ministro también ha variado a lo largo del tiempo. En noviembre de 2024 afirmó que Bolaños y Óscar López no lo conocían "de nada" y que hablaban de él a partir de referencias de terceros. Meses después pasó a acusar al primero de intentar comprar personalmente su silencio.
Su condición de colaborador con la Justicia ha permitido esclarecer parte de la trama de las mascarillas y fue decisiva para que el Tribunal Supremo suspendiera su ingreso en prisión tras condenarlo. Ese reconocimiento judicial a su colaboración tampoco convierte automáticamente todas sus declaraciones públicas en hechos probados.
La acusación contra Bolaños ni siquiera apareció en la declaración que Aldama prestó ante el Supremo durante el juicio del ‘caso Mascarillas’, pese a la gravedad penal que tendría un intento de soborno destinado a interferir en su colaboración con los tribunales.
Dos fechas que Presidencia pone en cuestión
El Ministerio de Presidencia rechaza por completo el relato y señala dos problemas cronológicos. Rafael Oñate dejó de dirigir el Gabinete de Bolaños en noviembre de 2023, varios meses antes de las llamadas que Aldama sitúa entre la primavera y el verano de 2024.
La defensa del empresario lo presenta como antiguo jefe de Gabinete y sostiene que conservaba una relación personal con el ministro. Ese vínculo por sí solo tampoco demostraría que actuara siguiendo instrucciones de Bolaños, extremo que tanto el aludido como Presidencia niegan.
La segunda discrepancia afecta a Ramón Bermejo. Aldama afirma que comenzó a ejercer como representante y responsable de comunicación suyo aproximadamente en marzo de 2024, mientras fuentes del Gobierno sitúan su incorporación en noviembre de aquel año, después de la salida del empresario de prisión provisional.
Bermejo empezó a presentarse públicamente ante los medios como portavoz de Aldama en noviembre. El escrito trata de anticipar esa objeción al fijar el comienzo de su relación profesional ocho meses antes, aunque la documentación conocida no incluye un contrato o prueba independiente que confirme esa fecha.
Presidencia mantiene que Bolaños nunca habló con Aldama ni con Bermejo, tampoco envió a ninguna persona para ofrecerles dinero. El ministro recuerda además que fue el propio empresario quien reconoció públicamente que ambos se desconocían.
Mentira sobre mentira.
— Félix Bolaños (@felixbolanosg) July 22, 2026
Mi director de gabinete cesó en noviembre de 2023 y el supuesto portavoz de Aldama empezó a trabajar para él en noviembre de 2024.
Así todo🤦🏻♂️ pic.twitter.com/Bn1n3SOIkN
También ha sido el propio Bolaños quien ha salido a desmentir estas acusaciones, cargando contra la exclusiva de 'ABC': "Mentira sobre mentira".
Narbona ofrece una explicación muy diferente
Cristina Narbona también ha rechazado haber recibido una advertencia sobre un supuesto soborno. La presidenta del PSOE asegura que Bermejo se puso en contacto con el partido durante 2023 para ofrecer sus servicios profesionales y que repitió esa propuesta en varias ocasiones.
Según su versión, la última oferta se produjo pocos días antes de que comenzara a trabajar públicamente para Aldama. Narbona considera que esos contactos laborales explican las comunicaciones con Ferraz y niega que Bermejo le trasladara información sobre una operación ilegal dentro del partido.
Fuentes socialistas admiten que existieron algunas llamadas con trabajadores de Ferraz y del Congreso, pero rechazan el contenido que les atribuye la defensa. También niegan la participación de Victoria Luna en los supuestos ofrecimientos.
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha enmarcado el escrito dentro de una "estrategia para derrumbarlo todo y generar muchísimo ruido". El partido respalda a Bolaños y mantiene que Aldama vuelve a lanzar acusaciones sin pruebas para sostener su defensa.
La demanda de Bolaños sigue adelante
Bolaños presentó la demanda después de que Aldama repitiera la acusación en televisión y en distintos espacios públicos. Además de la indemnización, solicita que el empresario deje de difundirla y que publique en sus redes sociales el encabezamiento y el fallo de una eventual sentencia favorable al ministro.
El proceso deberá resolver si Aldama puede demostrar una base suficiente para una acusación de semejante gravedad o si sus declaraciones vulneraron el honor de Bolaños. La intervención del Ministerio Fiscal responde a que el litigio afecta a un derecho fundamental.
La contestación incorpora ahora a más personas y abre la puerta a nuevas declaraciones testificales. El juzgado deberá decidir qué pruebas admite, si reclama los registros completos de las llamadas y si cita a Bermejo, Oñate, las trabajadoras socialistas señaladas o la propia Narbona antes de celebrar el juicio.
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