La defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha abierto un nuevo frente para tratar de detener la segunda tasación de las joyas encontradas por la Policía en la caja fuerte de su despacho. Su abogado, Víctor Moreno Catena, ha recurrido este viernes la decisión del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama y ha pedido que la diligencia quede anulada.
Zapatero sostiene que el magistrado no ha explicado suficientemente la necesidad de volver a examinar las piezas después del trabajo realizado por la joyería Ansorena. Aquella primera pericial analizó individualmente las 67 joyas y fijó para el conjunto un valor de reposición de 1.323.915 euros, aunque la defensa rechaza esa cantidad por considerarla muy superior a su precio real.
"No acaba de comprenderse qué utilidad persigue o a qué concreta finalidad responde" el nuevo dictamen, argumenta el recurso. Moreno Catena considera que el encargo se solapa con el informe anterior y plantea que, si faltaban datos, Calama podría haber solicitado una ampliación a los mismos expertos que ya tuvieron las piezas en sus manos.
La segunda pericial tiene, sin embargo, un alcance más amplio. El juez quiere conocer con mayor precisión los metales y las piedras empleados, su pureza y calidad, las posibles marcas, la antigüedad, el área geográfica de fabricación y el valor actual de cada pieza. La Fiscalía Anticorrupción había solicitado profundizar en estos elementos ante la sospecha de que el importe real del lote podría superar la primera estimación.
La defensa también insiste en apartar del examen a la joyería Yanes, elegida por Calama. Su director general, Juan Yanes, aseguró públicamente antes de recibir el encargo que había varias piezas de valor "aparentemente incalculable" y situó el conjunto alrededor de "un par de millones" de euros después de observar unas fotografías. Zapatero entiende que estas declaraciones comprometen la apariencia de imparcialidad de toda la firma.
El recurso solicita que el juez nombre a otro profesional atendiendo a criterios de experiencia, conocimiento y objetividad. Si Calama mantiene la segunda tasación, Zapatero anuncia además que propondrá un perito de parte para que participe en el reconocimiento de las joyas y emita su propio dictamen junto al experto designado judicialmente.
Doce joyas atribuidas al rey de Arabia Saudí
La batalla por el valor está directamente relacionada con la explicación ofrecida esta semana sobre la procedencia de las piezas más caras. Zapatero asegura que doce alhajas con rubíes, esmeraldas, zafiros y diamantes fueron una "atención estrictamente personal" del entonces rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, durante su visita oficial a España en junio de 2007.
Esos tres conjuntos de collares, pulseras, sortijas y pendientes concentran aproximadamente 1,2 millones de euros de la tasación total. El expresidente sostiene que aceptó el regalo por "deferencia", que lo guardó sin darle ningún uso y que desconocía su verdadero valor. También ha pedido a Calama que solicite la cooperación de Arabia Saudí para que la Corte Real confirme la entrega y la composición del obsequio. Por ahora, esa certificación no consta incorporada a la causa.
La explicación ha llegado más de cuatro meses después del registro policial del despacho, practicado el 19 de mayo. La secretaria de Zapatero atribuyó entonces las piezas a herencias familiares de Sonsoles Espinosa y a regalos recibidos durante distintos viajes. Su portavoz autorizado, Luis Arroyo, calculó inicialmente que podían valer entre 30.000 y 50.000 euros.
Zapatero evitó responder sobre las joyas durante su declaración judicial de junio y se comprometió a reunir la documentación en un plazo aproximado de diez días. El juez volvió a requerírsela esta semana después de que transcurrieran tres meses sin recibirla. La defensa ha presentado ahora la versión del regalo saudí y mantiene que el valor fijado en 2026 no permite saber cuánto costaban las alhajas cuando fueron entregadas en 2007.
Acreditar la fecha y el lugar de la entrega resulta decisivo para la pieza separada abierta por presuntos delitos fiscales y de contrabando. Si la procedencia saudí y la recepción en España hace 19 años quedan probadas, esos datos podrían afectar tanto a la existencia del contrabando como a los plazos de prescripción de una posible responsabilidad tributaria. La Audiencia Nacional mantiene abiertas las diligencias para comprobar el relato.
El origen alegado también plantea una cuestión sobre el tratamiento de los regalos recibidos durante su etapa en La Moncloa. El Código de Buen Gobierno aprobado por el Ejecutivo de Zapatero en 2005 establecía que debían rechazarse los obsequios que superasen los usos habituales de cortesía y que los de mayor significación institucional tenían que incorporarse al Patrimonio del Estado. La defensa sostiene que estas doce piezas fueron un regalo personal del monarca saudí.
La investigación de las joyas avanza de forma separada dentro del caso Plus Ultra, en el que Calama investiga a Zapatero por su presunta intervención en el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea durante la pandemia. Sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, están citadas a declarar como investigadas el próximo 30 de noviembre por la actividad de la empresa que administraban.
Calama deberá resolver ahora el recurso contra la segunda tasación y la petición para apartar a Yanes. Si mantiene el examen, también tendrá que decidir qué otro experto interviene y si permite que el perito propuesto por Zapatero participe en el reconocimiento de las joyas.