La consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, reconoció públicamente que la operación de la infiltración de agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de docentes fue una “maniobra policial mal planteada” y pidió disculpas a los sindicatos educativos por el malestar generado. La dirigente socialista aseguró que ni ella ni la cúpula política del departamento conocían previamente la actuación policial.
Durante su comparecencia en el Parlament junto al director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, Parlon defendió que la infiltración fue una decisión “operativa y no política”. Aun así, admitió que la actuación creó una “sensación de desconfianza e inseguridad” entre los docentes movilizados por la huelga educativa de esta semana. La consellera anunció además la apertura de una “información reservada” para estudiar lo sucedido y determinar si corresponde abrir expedientes disciplinarios.
Las explicaciones no convencieron a gran parte de la oposición catalana. Junts per Catalunya insistió en exigir la dimisión tanto de Trapero como de Parlon. El diputado Josep Rius responsabilizó directamente a la consellera y reclamó al president Salvador Illa que la destituya si no abandona el cargo voluntariamente. Desde el partido consideran que Interior no puede desvincularse de una operación de estas características.
También Esquerra Republicana elevó el tono crítico. La diputada Laia Cañigueral agradeció las disculpas institucionales, pero aseguró que son “insuficientes” ante unos hechos que calificó de “extrema gravedad”. ERC mantiene la petición de cese de Trapero y reclama garantías para evitar futuras infiltraciones en movimientos sociales o sindicales. En la misma línea, los Comuns exigieron revisar los protocolos internos de Interior si se confirma una dinámica sistemática de espionaje en colectivos sociales.
La reacción más dura llegó desde la Candidatura d'Unitat Popular. El diputado Xavier Pellicer denunció que la infiltración recuerda a prácticas “dictatoriales” y propias de la “policía política del franquismo”. Sus declaraciones elevaron aún más la tensión parlamentaria y evidenciaron el profundo malestar de parte del independentismo y de los sindicatos educativos con la gestión del caso por parte del Govern.
En contraste, Partido Popular y Vox evitaron reclamar dimisiones. El diputado popular Alberto Villagrasa pidió a Interior explicar por qué considera necesarias este tipo de infiltraciones en determinadas protestas. Por su parte, Sergio Macián calificó la operación de “chapuza” y defendió que los Mossos deberían centrarse “en evitar peleas y tiroteos”. Desde el Partit dels Socialistes de Catalunya, el diputado Christian Soriano rechazó convertir la polémica en un ataque político contra la policía catalana, aunque reconoció que la decisión de infiltrar agentes “no les ha gustado”.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.