"Altri non" se impone en Galicia y la Xunta archiva el proyecto de la fábrica de Palas de Rei

El Gobierno gallego considera insuficientes las alegaciones de Greenfiber y da por inviable la macrocelulosa de Palas de Rei, que ahora solo puede intentar salvarse en los tribunales

10 de julio de 2026 a las 19:31h
Una persona durante una manifestación en favor de la preservación del río Ulla y la ría de Arousa el pasado mes de junio. Elena Fernández / Europa Press
Una persona durante una manifestación en favor de la preservación del río Ulla y la ría de Arousa el pasado mes de junio. Elena Fernández / Europa Press

La Xunta de Galicia ha comunicado este viernes a Altri el archivo "definitivo y firme" del proyecto para construir una gran fábrica de celulosa y fibras textiles en Palas de Rei, en Lugo. El Gobierno de Alfonso Rueda rechaza las alegaciones presentadas por Greenfiber y concluye que la planta resulta inviable al carecer de la conexión eléctrica sobre la que descansaba el expediente.

La decisión pone fin a la vía administrativa abierta para uno de los proyectos industriales más controvertidos de los últimos años en Galicia. La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, ha asegurado que las explicaciones de la empresa son “inadecuadas e insuficientes” y ha dado prácticamente por muerto el plan en su configuración actual. “Este proyecto no tiene muchas posibilidades, por no decir ninguna, de salir adelante”, ha reconocido.

La iniciativa había sido impulsada durante la última etapa de Alberto Núñez Feijóo al frente de la Xunta y continuó avanzando con Rueda, cuyo Gobierno llegó a declararla proyecto industrial estratégico. La planta recibió además una declaración de impacto ambiental favorable en marzo de 2025, pese a las miles de alegaciones y a la oposición de vecinos, ecologistas, sectores del mar y partidos de la oposición.

La conexión eléctrica remata un proyecto ya debilitado

La Xunta inició el archivo en febrero después de que la subestación necesaria para abastecer la fábrica quedara fuera de la planificación de la red eléctrica estatal hasta 2030. El Ministerio para la Transición Ecológica justificó esa exclusión por las incertidumbres técnicas, económicas, sociales y ambientales que rodeaban al proyecto y por el riesgo de construir una infraestructura específica que pudiera terminar sin uso.

Greenfiber, participada en un 75% por la portuguesa Altri y en un 25% por Smarttia, dispuso de tres meses para plantear una alternativa. La empresa apuró el plazo y defendió que la instalación podría autoabastecerse mediante cogeneración, además de señalar otras posibles fórmulas de conexión. La Consellería de Economía ha descartado ahora esas opciones porque el expediente seguía dependiendo de la subestación inicialmente prevista.

El revés eléctrico se sumó a la falta de los fondos europeos a los que aspiraban los promotores. El denominado proyecto Gama contemplaba una inversión próxima a los 1.000 millones de euros y prometía unos 500 puestos de trabajo directos y alrededor de 2.000 indirectos. Su producción prevista incluía hasta 200.000 toneladas anuales de lyocell, una fibra de origen celulósico, además de una elevada fabricación de pasta soluble.

La propuesta que Feijóo presentó inicialmente como una apuesta por las fibras textiles sostenibles terminó revelando una dimensión industrial mucho mayor. Entre los datos que alimentaron la contestación figuraba la petición para captar hasta 46 millones de litros de agua diarios, una cantidad que sus detractores comparaban con el consumo de toda la provincia de Lugo. También preocupaban el volumen de madera necesario, la expansión del eucalipto y los vertidos en la cuenca del Ulla, que desemboca en la ría de Arousa.

De A Ulloa a la ría de Arousa

El archivo llega después de cuatro años de movilizaciones sostenidas en distintos puntos de Galicia. La plataforma Ulloa Viva encabezó una oposición que acabó incorporando a colectivos de las comarcas de A Ulloa, Deza, Terra de Melide y Arzúa, además de asociaciones ecologistas y organizaciones vinculadas a la pesca y al marisqueo de Arousa.

Numerosas personas participan en la manifestación convocada por la Asociación Pola Defensa da Ría (APDR) y el colectivo Ulloa Viva para protestar por el proyecto de macrocelulosa de la multinacional portuguesa Altri en Palas de Rei (Lugo). Foto de archivo: Beatriz Ciscar / Europa Press
Numerosas personas participan en la manifestación convocada por la Asociación Pola Defensa da Ría (APDR) y el colectivo Ulloa Viva para protestar por el proyecto de macrocelulosa de la multinacional portuguesa Altri en Palas de Rei (Lugo). Foto de archivo: Beatriz Ciscar / Europa Press

Las protestas llevaron a miles de personas a las calles de Palas de Rei, Santiago de Compostela y Pontevedra. También hubo movilizaciones marítimas en la ría de Arousa, donde las cofradías alertaron de las posibles consecuencias para uno de los principales espacios marisqueros de Galicia. El rechazo alcanzó igualmente al BNG y al PSdeG, que reclamaron durante la tramitación la retirada del proyecto.

La ubicación prevista, junto a espacios de la Red Natura y cerca del Camino de Santiago, amplió la preocupación por una instalación que habría funcionado durante décadas en pleno corazón de Galicia. A las objeciones ambientales se añadió una discusión sobre el modelo económico y forestal que dejaba a su paso una fábrica de gran consumo de agua y madera en un territorio dominado por explotaciones agrarias, ganaderas y pequeñas poblaciones.

Ulloa Viva ha recibido la noticia con satisfacción, aunque mantiene la cautela ante un posible recurso de Greenfiber. La plataforma reprocha a la Xunta que haya cerrado el expediente por falta de electricidad después de haber defendido durante años su carácter estratégico, en lugar de atender los efectos denunciados sobre el territorio. Greenpeace comparte esa crítica y celebra el desenlace como una victoria de la movilización ciudadana. “Hoy sí y por fin fue un ‘Altri non’”, ha afirmado su portavoz en Galicia, Manoel Santos.

Altri todavía puede recurrir

El archivo cierra el procedimiento vigente, aunque la compañía conserva la posibilidad de presentar un recurso contencioso-administrativo. Altri guarda silencio por el momento y no ha aclarado si acudirá a los tribunales o si estudiará una propuesta distinta para permanecer en Palas de Rei.

Lorenzana asegura que la Xunta tampoco tiene conocimiento de un nuevo proyecto. La declaración de impacto ambiental favorable continúa vigente durante cuatro años y ya ha consumido más de uno, pero el Ejecutivo gallego considera que ese documento sirve de poco mientras no exista una solución real para el suministro eléctrico.

La empresa tendría que lograr que los tribunales anulasen el archivo o iniciar otra tramitación con un planteamiento técnico diferente. Mientras decide su próximo movimiento, Ulloa Viva y las organizaciones ecologistas seguirán pendientes de los permisos y autorizaciones relacionados con el agua y el medio ambiente para evitar que el proyecto pueda reactivarse por otra vía.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
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