Italia rectifica y reduce a controles aleatorios en frontera su ofensiva contra España por la crisis migratoria de Ceuta

Españoles y ciudadanos comunitarios podrán seguir entrando con normalidad mientras las inspecciones se concentran en nacionales de terceros países tras la suspensión temporal del régimen de libre circulación del espacio Schengen con España

31 de julio de 2026 a las 18:51h
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Foto de archivo: Pool Moncloa/Fernando Calvo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Foto de archivo: Pool Moncloa/Fernando Calvo

El Gobierno de Giorgia Meloni ha matizado este viernes el alcance de los controles fronterizos anunciados con España por la crisis migratoria de Ceuta. Roma realizará durante un mes comprobaciones selectivas y aleatorias en puertos y aeropuertos, dirigidas únicamente a ciudadanos extracomunitarios llegados desde territorio español.

Los viajeros españoles y del resto de la Unión Europea podrán continuar entrando en Italia de la forma habitual. Fuentes gubernamentales italianas aseguran que no tendrán que realizar ningún trámite burocrático adicional y que las conexiones aéreas y marítimas entre ambos países seguirán funcionando.

El Ministerio del Interior italiano adoptó la decisión después de analizar la información reunida por el Comité de Análisis sobre la Inmigración y Seguridad de las Fronteras, convocado por Matteo Piantedosi. Los agentes comprobarán que los ciudadanos de terceros países disponen de la documentación necesaria para circular dentro de la Unión Europea.

Italia y España carecen de frontera terrestre común, por lo que las comprobaciones se concentrarán en los aeropuertos y puertos con conexiones entre ambos países. El anuncio inicial había generado dudas sobre la posible exigencia de pasaportes y retrasos generalizados durante las vacaciones de verano, una posibilidad que Roma ha descartado posteriormente para los ciudadanos comunitarios.

Meloni ha presentado la decisión como una actuación extraordinaria para proteger la seguridad nacional. La primera ministra ha asegurado que los controles se mantendrán únicamente durante el tiempo necesario y que su Gobierno prestará una atención especial a reducir cualquier impacto sobre los flujos turísticos del verano. También ha ofrecido el apoyo de Italia a las iniciativas europeas destinadas a ayudar a España a recuperar el pleno control de la frontera exterior.

El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha defendido la reintroducción temporal de los controles y la considera una elección "necesaria" para proteger las fronteras europeas. Tajani ha relacionado los movimientos migratorios descontrolados con posibles riesgos terroristas y ha reclamado una mayor cooperación entre los Estados miembros.

La presión sobre España también ha llegado desde otros gobiernos europeos. Suecia, Finlandia y Dinamarca han planteado suspender la cooperación de Schengen con España, mientras el primer ministro checo, Andrej Babis, ha reclamado medidas contra Madrid. Francia ha activado una fuerza de intervención rápida para intensificar los controles en su frontera con España y ha acordado con Italia reforzar también la vigilancia en la divisoria franco-italiana.

Qué permite realmente el Código de fronteras Schengen

El Código de fronteras Schengen carece de un mecanismo para expulsar a un Estado miembro del espacio de libre circulación. España conserva plenamente su pertenencia al acuerdo pese a las peticiones formuladas por varios gobiernos europeos durante la crisis de Ceuta.

La legislación permite que cada país reintroduzca temporalmente controles en todas o en una parte de sus propias fronteras interiores. La decisión debe responder a una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior, utilizarse como último recurso y respetar los principios de necesidad y proporcionalidad.

El reglamento incluye entre las posibles amenazas los actos terroristas, la delincuencia organizada grave, las emergencias sanitarias, los grandes acontecimientos internacionales y los movimientos repentinos y masivos de ciudadanos extracomunitarios que puedan poner en riesgo el funcionamiento del espacio Schengen.

Cuando la amenaza resulta imprevisible y exige una respuesta inmediata, los controles pueden mantenerse durante un mes y prorrogarse hasta un máximo de tres. En situaciones previsibles, el plazo puede alcanzar inicialmente los seis meses y ampliarse hasta dos años, con una extensión excepcional que eleva el límite total a tres años.

La Comisión Europea y cualquier Estado miembro pueden cuestionar la necesidad o proporcionalidad de los controles. La emisión de ese dictamen obliga a abrir consultas con el país que los ha restablecido, aunque la competencia inicial para activarlos corresponde a cada Gobierno. Así lo establece el Código de fronteras Schengen.

Sánchez responde a Meloni con los datos de Frontex

Pedro Sánchez ha respondido a la presión de varios gobiernos europeos recordando que las entradas irregulares contabilizadas por la ruta italiana durante los últimos cinco años duplican las registradas por España. El presidente ha pedido respetar los tratados europeos y ha rechazado que la crisis de Ceuta se utilice para dividir a los Estados miembros. Su mensaje se publicó antes de que Roma limitara los controles a ciudadanos extracomunitarios.

"La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos, no", ha escrito Sánchez. Según las cifras de Frontex difundidas por el presidente, entre 2021 y 2026 se registraron 478.600 entradas por Italia frente a 234.760 por España. Los Balcanes occidentales acumularon 340.600 y Grecia, 259.800.

"No es tiempo de dividir. Es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida", ha añadido el jefe del Ejecutivo. Su mensaje se ha publicado después de que el Gobierno italiano vinculara la llegada masiva a Ceuta con la política migratoria española y con la regularización extraordinaria aprobada por Moncloa.

Bruselas recuerda que Ceuta mantiene controles propios

La Comisión Europea ha debilitado el argumento utilizado por Roma para justificar los controles. El comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha confirmado que no se están produciendo movimientos desde Ceuta hacia la Península ni hacia otros Estados miembros.

Ceuta y Melilla cuentan con un régimen específico dentro de Schengen. Todas las personas que abandonan las ciudades autónomas deben superar controles fronterizos, incluidos quienes viajan hacia el territorio peninsular español. Brunner ha recalcado que esas normas continúan plenamente vigentes.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha calificado de "inaceptables" las imágenes de Ceuta y ha reclamado que los retornos a Marruecos se realicen con rapidez. Bruselas ha ofrecido apoyo operativo adicional a España mediante Frontex y ha pedido desmantelar las redes que impulsaron los cruces peligrosos.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha expresado su solidaridad con España y ha destacado tanto los retornos acelerados como la cooperación con Marruecos. Costa ha recordado que las personas llegadas a Ceuta carecen de libre circulación hacia el resto de Europa y ha anunciado que mantendrá un contacto estrecho con las autoridades españolas durante los próximos días.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
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