El Gobierno desplegará una barrera de boyas en el espigón del Tarajal, acelerará los expedientes de repatriación y reforzará la presencia de las fuerzas de seguridad en Ceuta. Pedro Sánchez ha anunciado estas medidas este viernes después de visitar la frontera y reunirse con las autoridades responsables del dispositivo activado ante la mayor entrada migratoria registrada en la ciudad autónoma.
El presidente ha calificado lo sucedido durante el jueves como "un ataque" y una "violación de la integridad territorial de España". Desde el Palacio de la Asamblea, Sánchez ha trasladado el "rechazo y condena" del Ejecutivo ante una crisis que ha situado a decenas de miles de personas dentro de una ciudad con algo más de 83.000 habitantes.
Interior calcula que unas 50.000 personas entraron irregularmente desde Marruecos, mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, eleva la estimación hasta las 60.000. El movimiento se ha invertido durante este viernes y 37.500 personas habían retornado ya a territorio marroquí hasta las 15.30 horas. En algunos momentos, la salida alcanzó un ritmo aproximado de 150 personas por minuto.
La tragedia continúa creciendo en las aguas próximas a la frontera. El último recuento disponible eleva a 57 las personas fallecidas durante los cruces, la mayoría ahogadas cuando trataban de bordear a nado el espigón del Tarajal. La Delegación del Gobierno había confirmado previamente 41 cadáveres y los buceadores del GEAS mantienen abierto el dispositivo de búsqueda, por lo que el balance puede aumentar.
Sánchez ha asegurado que el Ejecutivo comprende la "angustia" y el "estado emocional" de los ceutíes después de una jornada que desbordó las calles, los servicios de emergencia y los recursos de acogida. "Toda España está con los ceutíes", ha afirmado antes de comprometer todos los medios necesarios para proteger la seguridad, la convivencia y la tranquilidad de la ciudad.
Boyas para aplicar la sentencia del Supremo
La primera medida anunciada será la instalación de boyas en el espigón que separa Ceuta de la localidad marroquí de Fnideq, la antigua Castillejos. La Guardia Civil desplegará esta línea para delimitar visualmente la frontera y crear un nuevo elemento de contención marítima.
El Gobierno pretende adaptar de esta forma el dispositivo a la sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado 8 de julio. La resolución impidió aplicar las denominadas 'devoluciones en caliente' a quienes alcanzan Ceuta o Melilla a nado sin superar una valla u otro elemento físico de contención fronteriza.
El propio tribunal indicó que la legislación permite establecer elementos de contención en el mar. El Ejecutivo considera que la línea de boyas permitirá aplicar el rechazo en frontera a quienes intenten cruzarla, dentro de los límites fijados por el Supremo y con las garantías previstas por la normativa de extranjería y protección internacional.
Sánchez también ha abierto la puerta a "modificar algunos aspectos de las leyes" para hacer más eficientes las repatriaciones. El Gobierno habilitará además una instalación temporal destinada a identificar, registrar y atender a las personas que permanecen en Ceuta, así como a tramitar con mayor rapidez los expedientes de quienes carezcan de autorización para permanecer en España.
El Gobierno garantizará la seguridad de los vecinos y vecinas de Ceuta, intensificando la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en las calles de la ciudad.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) July 31, 2026
Además, vamos a desplegar una barrera física de contención en el mar para facilitar la repatriación en frontera,… pic.twitter.com/Mj2LrcoBV9
El presidente espera que las personas que entraron irregularmente sean repatriadas "cuanto antes". Los retornos voluntarios han aliviado durante la tarde parte de la presión sobre la ciudad, aunque las fuerzas de seguridad todavía deben identificar y atender a miles de personas dispersas por distintos barrios o concentradas alrededor de los recursos de acogida.
La situación de los menores tendrá una tramitación propia. Sánchez ha evitado ofrecer una cifra cerrada y ha defendido que España cuenta con un "marco legal seguro" para protegerlos y estudiar individualmente cada caso. También ha recordado que, durante la crisis de mayo de 2021, numerosas familias marroquíes solicitaron el regreso de sus hijos y espera que vuelva a producirse ese movimiento.
Marlaska se queda en Ceuta y Marruecos debe acelerar
Fernando Grande-Marlaska permanecerá durante los próximos días en Ceuta para seguir personalmente la evolución de la crisis y coordinar el dispositivo estatal. El Ejército de Tierra continúa apoyando a la Guardia Civil y la Policía Nacional mantiene reforzada su presencia en las calles y en los principales puntos de concentración.
El operativo incluye unidades de intervención y prevención de la Policía Nacional, refuerzos de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil y dos grupos de buceadores del GEAS. El Gobierno dispone además de hasta 3.000 militares en Ceuta preparados para colaborar con las fuerzas de seguridad y atender a la población, según ha explicado la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Sánchez ha agradecido la colaboración ofrecida por Marruecos, aunque ha pedido a Rabat "más agilidad" y una respuesta "mucho más contundente". El presidente considera que la comunicación mantenida durante estas horas ha sido "constante, fluida y muy razonable", una diferencia que ha subrayado respecto a la crisis diplomática y fronteriza de mayo de 2021.
El jefe del Ejecutivo ha defendido que Marruecos sigue siendo "un país aliado" y ha recordado que la inmigración irregular se redujo un 40% durante 2025 y otro 36% en lo que va de 2026. La entrada de este jueves rompe esa evolución y multiplica por más de veinte las llegadas acumuladas en Ceuta durante los primeros seis meses y medio del año.
Sánchez atribuye el origen inmediato de la crisis a las mafias dedicadas al tráfico de personas, que habrían difundido en redes sociales una interpretación interesada de la última sentencia del Supremo. Según el presidente, estas organizaciones trasladaron la idea de que quienes llegaran a nado no podrían ser devueltos a Marruecos y alimentaron así el movimiento masivo hacia la frontera.
La anterior gran crisis de Ceuta dejó cerca de 10.000 entradas durante dos días de mayo de 2021. Esta vez, Interior calcula que la cifra se ha multiplicado por cinco en apenas una jornada. El Gobierno espera que la cooperación con Rabat permita completar las repatriaciones y recuperar progresivamente la normalidad durante las próximas horas, mientras Marlaska permanece en la ciudad y las labores de búsqueda continúan en el mar.
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