Keiko Fujimori ha jurado este martes como presidenta de Perú y ha devuelto el fujimorismo al poder 26 años después. La dirigente de Fuerza Popular ha recibido la banda presidencial ante el Congreso para iniciar un mandato que se prolongará hasta 2031, casi tres décadas después de que su padre, Alberto Fujimori, dimitiera por fax desde Japón mientras su Gobierno se hundía por un enorme escándalo de corrupción.
A sus 51 años, Fujimori se convierte en la primera mujer elegida por voto popular para gobernar Perú. Dina Boluarte ya había ejercido la Presidencia entre 2022 y 2025, aunque llegó al cargo por sucesión constitucional tras la destitución de Pedro Castillo.
La nueva mandataria alcanza finalmente el poder después de perder las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021. En esta ocasión se impuso al izquierdista Roberto Sánchez por menos de 50.000 votos y gracias al apoyo decisivo recibido desde el extranjero, después de que su rival ganara dentro del territorio peruano.

Fujimori ha jurado preservar "la soberanía nacional, la libertad y la democracia" y ha prometido trabajar por un país "seguro, próspero y unido". También ha limitado públicamente su mandato a "los próximos cinco años, ni un día más", una precisión dirigida a contener los temores sobre cualquier intento de prolongar su permanencia en el poder como hizo su padre.
Ejército, megacárceles y jueces anónimos
La seguridad ciudadana ocupará el centro de la nueva etapa. Fujimori ha anunciado que las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el control interno durante los estados de emergencia y actuarán junto a la Policía contra el crimen organizado, con especial atención a la extorsión y el narcotráfico.
La presidenta llega además con una campaña construida alrededor de la "mano dura". Entre sus compromisos figuran la construcción de megacárceles inspiradas en el modelo de Nayib Bukele en El Salvador y la recuperación de los jueces sin rostro para determinados procesos contra organizaciones criminales. Esta última fórmula ya fue utilizada durante el Gobierno de Alberto Fujimori y recibió fuertes críticas por la falta de garantías judiciales.
Fujimori también ha prometido preparar al país ante un nuevo episodio del fenómeno de El Niño y solicitar poderes legislativos para acelerar las medidas de prevención. En materia económica, su Gobierno apuesta por reducir el gasto estatal, atraer inversión privada y mantener la autonomía del Banco Central, con el economista Elmer Cuba al frente del Ministerio de Economía.
El giro ultraconservador aparece asimismo en su defensa del papel de la religión. Durante el juramento, Fujimori aseguró que reconocerá "la importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral de Perú", una declaración que conecta con los sectores religiosos que han respaldado a Fuerza Popular.
El regreso del apellido que todavía divide a Perú
La toma de posesión recupera uno de los apellidos más controvertidos de la historia reciente del país. Alberto Fujimori gobernó entre 1990 y 2000, ejecutó el autogolpe de 1992 y terminó condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, además de recibir otras condenas vinculadas a diferentes casos de corrupción.
Keiko Fujimori fue su primera dama desde los 19 años, después de que su madre, Susana Higuchi, se separara del entonces presidente tras denunciar corrupción y malos tratos. Desde entonces, la nueva presidenta ha defendido de forma constante el legado político de su padre y ha construido Fuerza Popular alrededor de esa herencia.
"Papá, hoy el Perú te recuerda y millones te llevan en su corazón", escribió Fujimori pocas horas antes de jurar el cargo. El mensaje ha reabierto las heridas de los familiares de las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos, dos de las matanzas por las que fue condenado el antiguo mandatario.
Colectivos de derechos humanos, estudiantes y familiares de víctimas han convocado movilizaciones bajo el lema "Keiko no me representa. Por justicia, memoria y verdad". La nueva presidenta arranca así su mandato con una parte del país celebrando la promesa de estabilidad y otra alertando sobre el regreso de un proyecto ligado al autoritarismo, la corrupción y las violaciones de derechos humanos.
Felipe VI ha encabezado la delegación oficial española y asistido a la ceremonia en el Congreso. El monarca se reunió el lunes con Fujimori en el Palacio de Torre Tagle, donde ambos reafirmaron los lazos entre España y Perú y abordaron la cooperación política, económica y contra el crimen organizado.
🇵🇪 En la víspera de la ceremonia de Transmisión del Mando Supremo, el Rey mantiene un encuentro con la presidenta electa de la República del Perú, Keiko Fujimori, en el Palacio de Torre Tagle.
— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) July 27, 2026
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Milei, Kast y Feijóo arropan su llegada
La ceremonia ha reunido en Lima a varios dirigentes de la derecha y la extrema derecha latinoamericana. Entre los asistentes se encontraban Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa, Santiago Peña, Nasry Asfura y José Raúl Mulino, mientras Lula da Silva y Claudia Sheinbaum han evitado acudir al acto.
Fujimori se reunió antes de la investidura con el ultra Milei y acordó reforzar la cooperación entre Perú y Argentina en economía, seguridad, ciencia y tecnología. También mantuvo encuentros con Kast y Noboa para avanzar en la lucha contra el crimen organizado. La nueva presidenta busca integrarse en el bloque ultraconservador que se ha extendido por la región y acercar Perú a la Administración de Donald Trump.
La presidenta electa, Keiko Fujimori, sostuvo una reunión con el presidente de Argentina, Javier Milei, para impulsar una mayor integración y reafirmar el compromiso de ambos países con una agenda de crecimiento y desarrollo. pic.twitter.com/FkLiQgfhxK
— Oficina de la Presidenta Electa (@ope_peru) July 28, 2026
A ese mapa se sumará próximamente el ultraderechista Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia. Su vicepresidente, José Manuel Restrepo, ha representado a la nueva Administración colombiana en Lima y ha acordado con Fujimori recuperar plenamente las relaciones diplomáticas mediante el envío de embajadores.
Alberto Núñez Feijóo también ha viajado a Perú para acompañar la toma de posesión, después de haber pedido expresamente el voto para Fujimori a los peruanos residentes en España. El presidente del PP ya presentó su victoria como "una gran noticia" para Hispanoamérica y habló del comienzo de un "tiempo de esperanza".
Lima reúne estos días a los principales líderes iberoamericanos.
— Alberto Núñez Feijóo (@NunezFeijoo) July 28, 2026
Perú es un aliado estratégico para España que merece prosperidad y estabilidad. @KeikoFujimori trabajará para que así sea. Y yo lo haré para que mi país sea puente entre la Unión Europea e Iberoamérica.
Hoy… pic.twitter.com/F65Q2P6krS
Feijóo se reunió bilateralmente con la presidenta y aprovechó su estancia en Lima para mantener encuentros con Kast y Noboa. Lo acompañaron Ana Pastor, Dolors Montserrat y otros dirigentes populares. El PP ha convertido así la investidura en otra fotografía de su acercamiento a los gobiernos más conservadores de Iberoamérica.
Fujimori completará ahora el nombramiento de su primer Consejo de Ministros. Luis Galarreta ejercerá como primer ministro, Elmer Cuba dirigirá Economía y el periodista Carlos Espá asumirá Exteriores. El regreso del fujimorismo empieza con el Ejército como respuesta a la inseguridad, una agenda económica liberal y el respaldo del nuevo bloque ultraconservador latinoamericano.
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