Putin reitera su amenaza nuclear contra Europa y advierte de un "punto de no retorno" inesperado

El presidente ruso reafirma la advertencia enviada a la OTAN sobre Kaliningrado y reivindica la modernización de su arsenal; la Alianza niega planes de ataque y exige a Moscú que ponga fin a la invasión de Ucrania

01 de octubre de 2026 a las 21:37h
El presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin. Fuente: Kremlin
El presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin. Fuente: Kremlin

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha vuelto a recurrir este jueves a la amenaza de emplear todo su arsenal ante un ataque contra territorio ruso, mientras advertía del riesgo de una escalada nuclear. "El punto de no retorno puede llegar muy rápidamente y de forma inesperada para todos", ha declarado en el foro de debate Valdái, celebrado cerca de Moscú. Sus palabras llegan un día después de que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) confirmara una advertencia diplomática rusa sobre Kaliningrado.

"Debemos evitar escenarios catastróficos, en los que la humanidad se encuentre al borde de la extinción", ha añadido. Putin ha combinado ese llamamiento con la posibilidad de recurrir a "todas las armas disponibles" si se produce una agresión contra Kaliningrado u otra región rusa. "Esto es inevitable", ha insistido, aunque ha matizado que Moscú decidiría qué armamento utilizar y que la respuesta no tendría que ser necesariamente nuclear.

El mandatario ha defendido que las advertencias de sus diplomáticos son "una respuesta" a supuestos intentos occidentales de intimidar a Rusia. Entre ellos ha incluido las maniobras militares en el Báltico y las declaraciones europeas sobre la preparación ante una posible guerra a finales de esta década. La OTAN rechaza que sus ejercicios amenacen territorio ruso y ha condenado el mensaje del Kremlin.

Kaliningrado, en el centro de la amenaza

Kaliningrado es un territorio ruso separado del resto del país, situado entre Polonia y Lituania, ambos miembros de la OTAN, y con salida al mar Báltico. Su posición lo convierte en un punto estratégico para Moscú y en un foco de tensión con los aliados. El Kremlin presenta su defensa como justificación para advertir de una respuesta que podría superar ampliamente el ámbito de un incidente regional.

La OTAN confirmó este miércoles que había recibido una comunicación rusa sobre ese territorio. La embajada de Rusia en Irlanda también advirtió ayer de que Moscú estaría dispuesto a utilizar "todo su arsenal, incluidas las armas nucleares" si los aliados intentaban aislar Kaliningrado. Putin ha respaldado hoy las advertencias diplomáticas, aunque ha sostenido que la carta no mencionaba expresamente las armas nucleares.

El asesor del Kremlin Nikolái Pátrushev ha añadido que Putin ha dado órdenes para garantizar la seguridad de Kaliningrado, según la agencia rusa TASS. No ha detallado las medidas. "Si emprenden cualquier tipo de acción agresiva, lo lamentarán", ha declarado durante una reunión con el gobernador de la región.

Frente a esa versión, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha reiterado que la Alianza es defensiva y que ninguna de sus actividades o ejercicios representa un riesgo para Rusia. La Comisión Europea ha condenado este jueves la retórica nuclear y ha respaldado la respuesta aliada. "La Unión Europea no cederá ante las amenazas rusas ni contribuirá a amplificar las tácticas de intimidación de Moscú", ha afirmado su portavoz de Exteriores, Christian Wigand.

Ucrania sigue detrás del pulso

La advertencia sobre el Báltico se produce mientras Rusia mantiene la invasión de Ucrania. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sostuvo ayer que Moscú intenta dividir a los aliados y desviar su atención del apoyo a Kiev mediante estas comunicaciones y sus actividades de desestabilización. También afirmó que no existe una amenaza inminente contra territorio aliado, al tiempo que defendió mantener la preparación militar y la ayuda a Ucrania.

Putin ha reconocido que la OTAN tiene un potencial económico y demográfico superior al ruso y ha reivindicado las armas de Moscú como una ventaja frente a esa diferencia. Además, ha asegurado que el 98% de su armamento nuclear está modernizado, una cifra presentada por el propio mandatario. La referencia al arsenal sitúa el riesgo de escalada en el centro del debate sobre la seguridad europea y el respaldo militar a Kiev.

Durante su intervención, el presidente ruso ha vuelto a justificar la invasión y ha presentado partes de Ucrania como "territorio histórico ruso". "No fue Rusia quien inició la guerra", ha afirmado, pese a que Moscú lanzó la invasión a gran escala el 24 de febrero de 2022. También ha sostenido que sus fuerzas no atacan objetivos ajenos a la infraestructura militar, una versión que contrasta con los bombardeos sobre ciudades e instalaciones civiles ucranianas.

El mandatario ha anticipado que los conflictos internacionales probablemente continuarán en 2027, sin anunciar un calendario para terminar la guerra. Entretanto, ha reconocido el coste de los ataques ucranianos contra las refinerías rusas. Según su propia estimación, han causado pérdidas equivalentes al 1% del producto interior bruto de Rusia.

Sobre el autor
Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
Jaime Barrionuevo

Redactor de ElConstitucional.es

Ver biografía
Lo más leído