Los asistentes de inteligencia artificial ya no se limitan a responder preguntas: también pueden enviar correos, compartir archivos, realizar compras o gestionar reservas en nombre de sus usuarios. Ante esta evolución, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha publicado un decálogo con recomendaciones para utilizar estas herramientas sin ceder el control sobre los datos personales ni sobre las decisiones que toman.
La Agencia propone hacerse cinco preguntas antes de delegar una tarea: qué información puede consultar el asistente, qué puede recordar, qué acciones puede realizar, dónde envía los datos y si su actividad afecta a otras personas. La advertencia no es meramente teórica. La AEPD recoge el caso de un usuario que permitió a su agente cerrar una venta sin nuevas autorizaciones y que terminó facilitando su dirección al comprador, quien se presentó en su domicilio sin que el vendedor supiera que se había concertado una cita.
📕🤖 La AEPD publica un decálogo para delegar tareas en asistentes y agentes de IA sin perder el control sobre los datos personales, ofreciendo consejos y recomendaciones.
— Agencia Española de Protección de Datos (@AEPD_es) October 27, 2026
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Entre los consejos del organismo figura conceder únicamente los permisos imprescindibles y evitar autorizaciones permanentes cuyo alcance no se comprenda. También recomienda exigir confirmación antes de enviar información, compartir documentos, pagar o contratar, así como revisar los controles de memoria e historial. La Agencia advierte, además, de que correos, páginas web y documentos pueden incluir instrucciones ocultas destinadas a manipular al agente para que realice acciones distintas de las solicitadas.
El decálogo también insta a proteger la información de terceros, utilizar únicamente herramientas autorizadas en el entorno laboral y comprobar cómo se gestionan los datos personales. La AEPD recuerda que los proveedores también deben ofrecer garantías, como permisos claros, registros de actividad, opciones para detener al agente y mecanismos para borrar su memoria. El documento, titulado Asistentes y agentes de IA: Decálogo para personas usuarias, insiste en una idea: la inteligencia artificial puede preparar y ejecutar tareas, pero el usuario debe conservar la capacidad de supervisar sus acciones y revocar sus accesos.