La Séptima llega a la Complutense: José Miguel Contreras expone una televisión donde la gente "no se sienta ofendida, insultada o excluida"

El impulsor de la nueva cadena reivindica una televisión pegada a la calle y aspira a que su pantalla sea también un espacio de diálogo entre espectadores de distintas sensibilidades

02 de octubre de 2026 a las 12:02h
| Actualizado: 02 de octubre de 2026 a las 12:14h
La Séptima llega a la Complutense: José Miguel Contreras expone una televisión donde la gente "no se sienta ofendida, insultada o excluida" | Andrea Cabanillas
La Séptima llega a la Complutense: José Miguel Contreras expone una televisión donde la gente "no se sienta ofendida, insultada o excluida" | Andrea Cabanillas

José Miguel Contreras ha estado esta mañana en la Universidad Complutense de Madrid para hablar de la nueva cadena de televisión La Séptima y, de paso, de una trayectoria profesional que comenzó precisamente durante sus años universitarios. Sus padres le permitieron dedicarse por completo a los estudios cuando acababa de arrancar la carrera de Periodismo y fue entonces cuando descubrió un medio que terminó convirtiéndose en el centro de su vida profesional. "Me volvió loco y no sabía muy bien lo que quería hacer y al final he hecho de todo", recordó.

El impulsor de La Séptima reivindicó también la importancia de insistir para abrirse camino: "No te van a llamar, tienes que estar dando vueltas". Una filosofía que, según explicó, aplicó desde sus primeros años junto a sus compañeros y que resume en prepararse para aquello que uno quiere hacer, trabajar, acercarse a ese mundo y perseverar. "He tenido toda la suerte del mundo", reconoció. Aunque ya se ha jubilado de la universidad, dejó claro y entre risas que no contempla hacer lo mismo con su profesión: "No me pienso jubilar de la profesión hasta que no me echen a patadas, que lo han intentado varias veces, pero resisto".

La Séptima busca el hueco que las plataformas no pueden ocupar

Contreras llegó entonces al nacimiento de La Séptima, un proyecto que reconoce que puede parecer "un poco loco" después de veinte años sin nuevas cadenas de televisión. "De repente, 20 años sin cadenas de televisión, un grupo de gente se decide a hacer algo que parece que está pasado, que ya pertenece al Antropoceno. Una cadena de televisión", planteó. Sin embargo, defendió que el concepto de televisión no ha desaparecido, sino que ha evolucionado: "Si la gente no ve la televisión. No veréis la televisión, pero consumís vídeo a través de móviles y a través de pantallas y a través de todo. Eso es televisión, es exactamente igual". El proyecto que ahora ocupa a Contreras parte de una paradoja: lanzar una nueva cadena de televisión cuando el propio concepto de televisión ha cambiado radicalmente. Después de veinte años sin nuevas cadenas, La Séptima irrumpe en un mercado fragmentado, con audiencias que han migrado hacia el entorno digital y con plataformas como Netflix, Movistar Plus, Prime Video o HBO Max como convertidas en competidoras directas de la televisión convencional.

El impulsor de La Séptima reivindicó así una concepción del medio mucho más amplia que la pantalla tradicional. "La televisión se ha hecho todos los cambios que ha podido tener y siempre la hemos llamado de la misma manera, aunque en realidad no tiene nada que ver, porque hoy en día es un todo conectado, con posibilidad de tener acceso a todo tipo de señales, segundas pantallas". Para Contreras, pese a esa transformación, existe un elemento que permanece: "Seguimos llamando televisión porque en el fondo hay un elemento común, que es el interés de la gente por los contenidos audiovisuales y a esto es a lo que nos dedicamos". Sobre esa transformación quiere construir La Séptima. "Nuestro canal de TDT pretende ser el primer canal de la nueva era de la televisión", afirmó, marcando distancias con la televisión que él mismo contribuyó a crear con La Sexta hace más de veinte años. 

Contreras no niega las dificultades. Al contrario, reconoce que "mucha gente opina que es una locura y posiblemente lleven razón", pero asegura que el proyecto seguirá adelante. Su argumento pasa por entender que televisión ya no significa únicamente sentarse frente a un aparato: el consumo audiovisual se ha multiplicado entre móviles, pantallas y segundas pantallas, aunque el interés por los contenidos siga siendo el mismo. "La televisión se quedó como nombre. Cuando yo nací, da vergüenza decirlo, pero la tele era en blanco y negro, luego vino el color y luego ha tenido todos los cambios que ha podido tener... y siempre la hemos llamado de la misma manera, aunque hoy no tenga nada que ver", afirmó en referencia a la evolución del medio.

La cadena quiere situarse precisamente en ese nuevo escenario. Contreras recordó que cuando participó en la creación de La Sexta, hace más de veinte años, la cadena ocupaba literalmente el sexto puesto; ahora La Séptima llega a un mercado con "casi 30 cadenas nacionales sumando públicas y privadas". A la fragmentación de la oferta se añade la presión de las plataformas, que concentran grandes producciones internacionales, series, formatos y cada vez más derechos deportivos. La respuesta de La Séptima no será, según explicó, intentar reproducir ese modelo, sino buscar aquello que una plataforma global no puede ofrecer. "Lo que no van a poder hacer es en cada país de los que están por todo el mundo, abrir una ventana y enseñar lo que está pasando en las calles de tu país", señaló. Esa "ventanita" es precisamente el espacio que quiere ocupar La Séptima: estar allí cuando ocurra algo y contarlo en ese mismo momento. Para ello, apuesta por rostros como Marta Márquez y Sarah Santaolalla, alejados del modelo clásico de los informativos y con una forma de comunicar que, según Contreras, permita "hablar claro, hablar nítido" y "mojarse".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Una televisión que quiere discutir sin convertir al espectador o al que piensa diferente en enemigo

La segunda gran apuesta de Contreras tiene que ver con el tipo de conversación que pretende construir alrededor de esa nueva pantalla. En un contexto que define como "muy polarizado", defiende que La Séptima sea un espacio "sin miedo y sin ningún tipo de complejo", capaz de poner en contacto posiciones distintas sin que el intercambio termine convertido en una confrontación permanente. Contreras se define abiertamente como una persona de izquierdas y asegura que lo ha sido "toda la vida", pero introduce una condición que considera esencial para cualquier debate: estar convencido de las propias ideas no implica creer que se tiene razón en todo. "Estoy convencidísimo de mis ideas. También estoy convencido de que no llevo razón en todo, eso es imposible", afirmó. Desde esa premisa, reivindica recuperar una posibilidad que, a su juicio, se está perdiendo: escuchar al otro, contrastar opiniones y mantener una conversación sin agresividad ni amenazas.

Su planteamiento también parte de una experiencia personal. Contreras explicó que en su familia conviven personas de izquierdas y de derechas y que esa convivencia le ha acostumbrado a tratar con posiciones políticas muy diferentes sin que eso impida mantener el vínculo personal. Esa experiencia es la que quiere trasladar a La Séptima. "Lo que más me gustaría es que la gente conservadora venga a vernos", aseguró, para que pueda conocer cómo interpreta el mundo una cadena con una mirada progresista "y que cuando lo haga no se sienta ofendida, no se sienta insultada, no se sienta excluida". Contreras admitió que él mismo tiene en ocasiones esa sensación cuando se acerca a programas de una ideología diferente y percibe que determinadas posiciones aparecen como "intervinientes proscritos". La aspiración de La Séptima, según explicó, es justamente la contraria: que quien piense distinto pueda quedarse a escuchar y que quien comparta sus ideas también pueda encontrarse con otras voces. "Me gusta saber lo que opina también gente que no tiene la misma idea", resumió. Ese es, concluyó, "el espíritu con el que nacemos y que representan Marta y Sarah".

De los 300 millones de La Sexta a los poco más de 30 de La Séptima

Contreras también puso cifras al cambio radical que ha experimentado el negocio televisivo en los últimos veinte años. Cuando nació La Sexta, explicó, el proyecto manejaba alrededor de 300 millones de euros anuales y competía en un mercado publicitario que alcanzaba los 3.500 millones. "Si hacías en torno a un 10% de audiencia, pues te llevabas 350 millones", recordó. La cadena contaba entonces con la Liga de fútbol, la Fórmula 1 y cinco programas en prime time, pero la crisis provocada por Lehman Brothers hizo que la inversión publicitaria televisiva se desplomara de 3.500 a 1.800 millones en apenas unos meses. "Los que ingresábamos 300 millones o 320 de publicidad pasamos a ingresar 150. Y los gastos que tenías eran 300", explicó, en una situación que terminó desembocando en la absorción de La Sexta por Atresmedia.

Ahora, según las cifras que manejó Contreras, el mercado ronda los 1.600 millones y existen cerca de 30 cadenas nacionales frente a las seis de entonces. La Séptima, además, parte con un presupuesto muy inferior: "Vamos a gastar en torno más o menos por encima de los 30 millones de euros, de 300 a 30". En este nuevo escenario, alcanzar una determinada cuota de audiencia tampoco garantiza recibir la misma proporción de inversión publicitaria, ya que, según explicó, las cadenas pequeñas parten con desventaja frente a los grandes operadores: "Cuanto más grande seas, más te llevas, y cuanto más pobre seas, cuanto más pequeño seas, menos te llevas".

Su previsión es que La Séptima pueda empezar a ser rentable con una audiencia situada "en torno al 2,5 y 3%", sumando la publicidad tradicional a los ingresos digitales, comerciales y de eventos. La puesta en marcha de La Séptima tendrá además lugar en un contexto político especialmente intenso. La cadena tiene previsto comenzar sus emisiones el 5 de noviembre, en plena actualidad política y con el posible adelanto de las elecciones generales sobre la mesa. En las últimas horas se ha llegado a manejar el 29 de noviembre como una posible fecha para los comicios, aunque por el momento no existe una convocatoria oficial. Contreras considera que ese escenario puede dar una exposición añadida al lanzamiento: "Sin duda que tendremos impactos, montará lío y podremos cumplir nuestra perspectiva de audiencia".

Sobre el autor
El periodista Luis Corpas, de ElConstitucional.es
Luis Corpas

Periodista de ElConstitucional.es

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