La acampada por la vivienda de la Puerta del Sol continuará después de que el Congreso de los Diputados haya tumbado este viernes los dos decretos del Gobierno. Las portavoces del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río y Valeria Racu, han confirmado que la protesta sigue y han llamado a extenderla a los barrios y a las manifestaciones convocadas por toda España. A las puertas de la Cámara, los asistentes han respondido a la derrota de las medidas con gritos de "Hace falta ya una huelga general".

"España tiene un Congreso secuestrado por los rentistas, por especuladores, inversores extranjeros y fondos con una derecha que sin ningún tipo de vergüenza está arrodillada ante la especulación", ha denunciado Racu tras las votaciones. La portavoz ha acusado a los partidos que han rechazado los decretos de actuar contra los intereses de sus propios votantes y ha señalado a las derechas como responsables de la crisis por sus políticas de vivienda.
Sus críticas han alcanzado también al Gobierno y a los grupos de izquierda, a los que ha reprochado ser "incapaces" de "avanzar en derechos, proteger a la población y solventar el malestar del país". "Esto es un circo y ya no queremos aguantar este circo", ha afirmado. Frente al resultado parlamentario, el Sindicato plantea reforzar la organización que ha crecido durante los últimos días alrededor de Sol.

Del Río ha defendido que comienza "un nuevo ciclo político" protagonizado por la gente y ha reiterado la continuidad de la acampada, que empezó el pasado sábado tras la manifestación por el desahucio de Maricarmen, de 87 años. "Ahora empieza la verdadera legislatura de la vivienda que ha fracasado en el Congreso", ha sostenido. La organización ha convocado una nueva asamblea este viernes a las 20.00 horas en la plaza, después de salir al paso de las informaciones sobre su supuesto levantamiento.
La huelga general que reclaman todavía no tiene fecha fijada. El Sindicato quiere prepararla con organizaciones laborales, ecologistas, feministas y otros movimientos sociales. "Caminamos a la huelga general con nuestras alianzas del sindicalismo laboral, del movimiento ecologista, del movimiento feminista, de todos los movimientos que desde abajo generamos poder popular", ha explicado Del Río. También ha respondido a la presión del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para desalojar Sol, asegurando que a la presidenta madrileña "le molesta muchísimo la acampada".
El Sindicato ha reafirmado esa posición en el mensaje difundido en sus redes tras la votación.
Han caído los reales decretos. Pero no han caído nuestras razones.
— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) October 2, 2026
Hemos superado obstáculos y seguiremos. Frente al rentismo y frente a quienes, desde la política, han troceado y votado en contra de estos reales decretos, no vamos a retroceder.
Ganaremos esta batalla. pic.twitter.com/OUlg36lubW
De Sol al Congreso entre indignación y llamadas a la huelga
La jornada ha comenzado con una marcha desde Sol hacia el Congreso alrededor de las diez de la mañana. Cientos de manifestantes han seguido el pleno desde las inmediaciones, limitados por el dispositivo policial, mientras escuchaban las intervenciones y la votación en sus teléfonos. Al confirmarse el rechazo, han coreado "Vergüenza", "Sus beneficios, nuestra miseria" y llamadas a la huelga general, antes de regresar a la plaza.
La decepción ha sido especialmente intensa entre quienes esperaban que saliera adelante al menos el primer decreto. "Hay rabia porque era lo mínimo, con lo que no estaba del todo satisfecho, y ni siquiera lo mínimo se hace", ha explicado a RTVE Marcelo, un estudiante de 19 años. Las protestas también han dirigido sus exigencias al Ejecutivo con consignas como "¿Dónde está el Gobierno progresista?" y "Rentistas, culpables; Gobierno responsable".
El primer decreto, que incluía protección frente a los desahucios de personas vulnerables y prórrogas de alquiler, ha caído por 178 votos en contra y 172 a favor. Lo han rechazado el Partido Popular (PP), la ultraderecha Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro (UPN). El segundo, sobre la renovación automática de los contratos, ha sido rechazado por 184 votos frente a 166, con el apoyo añadido al 'no' del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria.
La derrota ha abierto un periodo de reflexión en el Gobierno sobre el futuro de la legislatura. Ante la posibilidad de que Pedro Sánchez adelante las elecciones, Del Río ha situado la respuesta del movimiento en la continuidad de las protestas. "No sabemos lo que ha decidido el señor Pedro Sánchez, sabemos lo que ha decidido la calle", ha declarado, antes de recordar que ya habían advertido de que, si el Ejecutivo no sacaba adelante un decreto de mínimos, "el Gobierno no tiene futuro".
Más de 50 movilizaciones durante el fin de semana
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas y distintos colectivos sociales han convocado más de 50 movilizaciones para este fin de semana. Algunas se adelantan a esta misma tarde, a las 19.00 horas, en Bilbao, Donostia, Vitoria, Pamplona, Segovia y Sevilla.
En Madrid, la manifestación del sábado 3 de octubre comenzará a las 12.00 horas. Cuatro columnas saldrán desde Plaza de España, Atocha, la glorieta de Emilio Castelar y el entorno del Hospital de La Princesa. A ellas se sumará una quinta desde el Oso y el Madroño, en Sol. Todas se dirigirán hacia Cibeles, frente a la sede del Ayuntamiento.
El sábado también habrá protestas en València y Las Palmas de Gran Canaria a las 11.00, con hora local en el caso canario; en Palma, Cádiz, Girona y Santiago de Compostela a las 12.00; y en Zaragoza a las 18.00. Por la tarde están convocadas a las 19.00 las de Málaga, Granada, Valladolid, Vigo y A Coruña, además de una marcha que conectará L'Hospitalet de Llobregat y Barcelona.
El calendario continuará el domingo 4 de octubre en ciudades como Almería, Cuenca, Badajoz, Gijón, Oviedo, Salamanca, Logroño, Murcia y Córdoba. Los colectivos reclaman bajar los alquileres, frenar los desahucios y garantizar contratos estables. En Madrid, los convocantes han concretado sus demandas en reducir las rentas un 50%, expropiar a los fondos buitre y establecer contratos indefinidos.