La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado hasta 27 años de prisión para Mehrez Ayari, señalado como el presunto autor material del atentado contra Alejo Vidal-Quadras, el exdirigente del Partido Popular (PP) y cofundador de Vox que recibió un disparo en la cara en Madrid en noviembre de 2023. El Ministerio Público sostiene que el ataque formó parte de una operación encubierta vinculada al régimen iraní y reclama penas de entre 10 y 27 años para siete procesados por su presunta participación en los hechos.
Vidal-Quadras es una figura histórica de la derecha española. Físico de formación, presidió el PP de Cataluña entre 1991 y 1996 y fue eurodiputado durante 15 años. Entre 2009 y 2014 ocupó una de las vicepresidencias del Parlamento Europeo. Su trayectoria dio un giro en 2014, cuando abandonó el PP por sus discrepancias con la dirección nacional y participó en la fundación de Vox junto a otros dirigentes. Fue su presidente provisional durante los primeros meses, aunque dejó el partido en 2015 después de que la formación no consiguiera representación en las elecciones europeas.

Además de su actividad política, Vidal-Quadras mantuvo una posición muy crítica con el régimen iraní y defendió durante años a grupos de la oposición al Gobierno de Teherán. En 2022, el Ministerio de Exteriores iraní lo incluyó en una lista de personas sancionadas, a las que acusaba de apoyar el terrorismo. Esta trayectoria es uno de los elementos que los investigadores han tenido en cuenta para esclarecer el posible móvil del atentado.
¿Qué le ocurrió a Alejo Vidal-Quadras en el atentado de Madrid?
El 9 de noviembre de 2023, Vidal-Quadras recibió un disparo en la cara cuando caminaba por la calle Núñez de Balboa, en el barrio de Salamanca de Madrid. El ataque se produjo a plena luz del día, alrededor de las 13:30 horas, cuando un hombre se acercó al político y le disparó antes de huir en una motocicleta con la ayuda de otra persona. El proyectil le alcanzó en la zona de la mandíbula y le causó heridas graves. Vidal-Quadras fue trasladado al hospital, donde recibió atención médica y fue operado. Sobrevivió al ataque y, desde el primer momento, relacionó lo ocurrido con su actividad en favor de la oposición iraní, aunque la investigación judicial debía determinar quiénes estaban detrás del atentado y cuál había sido su papel.

La investigación llevó a la Audiencia Nacional a procesar en julio de 2025 a ocho sospechosos por su presunta participación en una organización criminal y en el intento de asesinato. Según el juez instructor, el grupo habría realizado labores de vigilancia, conseguido vehículos y teléfonos, y preparado los medios necesarios para ejecutar el ataque y facilitar la huida.
Las pesquisas también apuntaron a que el atentado podría haber sido un encargo relacionado con la actividad política de Vidal-Quadras contra el régimen iraní. En septiembre de 2025, la Audiencia Nacional confirmó el procesamiento de varios implicados al considerar que existían indicios suficientes para continuar el procedimiento.
¿Por qué la Fiscalía señala a Irán y cuántos años de cárcel pide?
En su escrito de acusación, presentado el 23 de octubre de 2026, la Fiscalía sostiene que el atentado estuvo relacionado con una operación encubierta de Irán contra una figura destacada de la oposición al régimen. El Ministerio Público considera que el ataque buscaba castigar la actividad política de Vidal-Quadras y enviar un mensaje a quienes apoyan a los movimientos contrarios al Gobierno iraní.
Para Mehrez Ayari, señalado como el presunto autor material del disparo, la Fiscalía reclama 27 años de prisión: 22 años por asesinato en grado de tentativa y otros cinco por pertenencia a organización criminal. Para los otros seis procesados a los que acusa en este procedimiento, solicita penas de entre 10 y 18 años de cárcel, según su presunta participación en la preparación y ejecución del atentado. El escrito también recoge la existencia de un presunto coordinador de la operación que permanece fugado de la Justicia. Se trata de Sami Bekal Bounouare, conocido como 'Pacho', a quien la investigación atribuye un papel relevante en la organización del ataque. Las autoridades sitúan al sospechoso fuera del alcance de la Justicia y las pesquisas apuntan a que podría encontrarse en Irán.
La acusación de la Fiscalía refuerza la hipótesis que Vidal-Quadras ha defendido desde el principio, pero todavía deberá ser examinada en el juicio. Las penas solicitadas no equivalen a una condena y los acusados mantienen la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme. El procedimiento judicial deberá determinar la responsabilidad individual de cada procesado y esclarecer el alcance de la posible conexión iraní con el atentado. Por ahora, la Fiscalía considera que existen elementos para sostener que el ataque fue una operación organizada y dirigida contra el exdirigente político por su oposición al régimen de Teherá.