El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado que el Gobierno no tiene “ningún temor” a que las escenas de violencia registradas en los últimos días en Francia, en el marco de la ola de protestas contra el Ejecutivo, puedan repetirse en España, al sostener que en el país todas las reformas se han impulsado mediante el diálogo con los agentes sociales.
En declaraciones en Telecinco, el ministro ha reconocido que en Francia “hay una violencia que es insoportable y que es totalmente condenable”, aunque ha pedido distinguir entre esa situación y el ejercicio de derechos fundamentales por parte de la ciudadanía.
“Violencia sin sentido” frente al derecho de manifestación
Para José Manuel Albares, es necesario separar “la violencia sin sentido y descomunal de unos pocos” del “legítimo derecho a ejercer el derecho de manifestación y de huelga de la inmensa mayoría de los franceses” que participan en las movilizaciones.
En esa misma línea, el ministro ha insistido en que el Gobierno no ve motivo alguno para pensar que lo que está ocurriendo en el país vecino, o en otros países europeos, vaya a trasladarse a España, donde, según ha defendido, en los últimos años se han aprobado “importantísimas reformas” con mejoras históricas en las pensiones, el salario mínimo interprofesional, las becas, la educación pública y la sanidad pública.
Diálogo social y protestas pacíficas en España
Albares ha subrayado que “todo se ha hecho siempre con paz social, a través del diálogo como le gusta a este Gobierno progresista”, y ha añadido que los distintos agentes sociales han participado activamente en ese proceso, “llegando a consensos, encontrando acuerdos”.
Según el titular de Exteriores, ese clima de acuerdo explica que España tenga hoy “uno de los mayores crecimientos de toda Europa y de todo el mundo más avanzado”. Por todo ello, ha reiterado que el Ejecutivo no teme ver en España escenas como las de Francia.
El ministro también ha destacado que en el país se han producido “manifestaciones muy importantes, seguidas por miles y miles de españoles en toda España”, en favor de la educación pública y del derecho a la vivienda, y ha sostenido que esas movilizaciones se han desarrollado “de manera totalmente pacífica”, con ciudadanos que expresan sus reivindicaciones a través de su derecho a manifestarse.
