Abascal extiende su amenaza de "remigración" a extranjeros que trabajan mientras insinúa "trampas electorales" para movilizar al electorado ultra de Vox en el 29N

El líder de la ultraderecha Vox plantea la salida de extranjeros que necesiten ayuda, promete quitar impuestos a las propinas y lanza sospechas sobre las elecciones sin concretar en qué consisten esas supuestas trampas

24 de octubre de 2026 a las 14:46h
El presidente de la ultraderecha Vox, Santiago Abascal, durante un acto público en el marco de la precampaña esta mañana en Palma de Mallorca. Tomàs Moyà / Europa Press
El presidente de la ultraderecha Vox, Santiago Abascal, durante un acto público en el marco de la precampaña esta mañana en Palma de Mallorca. Tomàs Moyà / Europa Press

Santiago Abascal ha extendido este sábado en Palma su propuesta de "remigración" a los extranjeros que trabajan y cumplen las leyes si atraviesan dificultades prolongadas. El líder de la ultraderecha Vox les ha agradecido su esfuerzo, pero ha añadido que, si pasan una "mala racha" que se alarga, "hay que hacer que remigren y que puedan construir un futuro en su patria". Su planteamiento deja bajo amenaza de salida también a quienes han contribuido al país cuando necesitan protección.

En el mitin celebrado frente a la Catedral de Mallorca, Abascal ha pedido "una gran mayoría" para convertirse en presidente del Gobierno y ha rechazado presentarse como futuro vicepresidente de Alberto Núñez Feijóo. "Yo me presento a la presidencia, y haremos lo que digan los españoles", ha afirmado. También ha reconocido que no está satisfecho con lo conseguido en las autonomías donde gobierna con el PP, una forma de reclamar más poder frente a su socio y competidor electoral.

El dirigente ultra ha pedido llegar al 29 de noviembre en "alerta máxima" ante supuestas "trampas electorales". "Probablemente hay trampas que no estamos detectando", ha insinuado, sin identificar en esa advertencia una irregularidad concreta. Ha atribuido además al PSOE la violencia y la intimidación contra sus actos y ha vuelto a llamar "Gobierno criminal" al Ejecutivo de Sánchez. Las sospechas genéricas sobre las urnas han acompañado su petición de respaldo electoral.

El acto de Palma se ha desarrollado sin incidentes y con un amplio dispositivo policial, después de las protestas del viernes en Mahón. Según 'Europa Press' se han congregado unas 1.500 las personas, que han accedido a la explanada, mientras Vox eleva la asistencia a 3.000 en su comunicado. Abascal ha presentado su programa de "remigración", desregulación y "prioridad nacional" como una propuesta ajena a la ideología.

Trabajar y cumplir la ley tampoco garantiza quedarse en el modelo de Vox

La distinción que Abascal establece entre extranjeros que trabajan y quienes reciben ayudas se rompe cuando aborda la pérdida de ingresos. Su propuesta convierte una necesidad de protección social en motivo para exigir la marcha. La legislación vigente reconoce a los extranjeros residentes el acceso a las prestaciones de la Seguridad Social en las mismas condiciones que a los españoles. El ingreso mínimo vital exige vulnerabilidad económica y, como regla general, al menos un año de residencia legal y efectiva, con excepciones previstas en la ley.

Los datos laborales muestran la dimensión de la aportación que su discurso deja en segundo plano. La Seguridad Social registró 3.635.979 afiliados extranjeros de media en septiembre, el 16,2% del total. En hostelería, el sector al que ha dirigido su anuncio sobre las propinas, representan el 33,7% de los afiliados del régimen general. Esos trabajadores contribuyen a financiar la protección social a la que Vox quiere restringirles el acceso cuando atraviesan dificultades.

Abascal también ha vinculado la inmigración con las listas de espera sanitarias. "Importamos pacientes y exportamos médicos y enfermeras", ha afirmado. Tras esa afirmación no aporta datos que permitan atribuir esas demoras a los pacientes extranjeros. La gestión de los servicios sanitarios corresponde a las comunidades autónomas, y su capacidad asistencial depende de decisiones sobre presupuestos, plantillas y organización que el dirigente desplaza hacia el origen de quienes necesitan atención.

El líder ultra ha reclamado expulsiones "por la vía rápida" para extranjeros que delinquen y el regreso de los menores no acompañados con sus familias. También ha utilizado un conflicto de alquiler en Vitoria para atacar a quienes reciben prestaciones y ha acusado a manifestantes por la vivienda de estar "pagados y subvencionados". Con ello, reúne bajo el mismo discurso de sospecha situaciones distintas, desde la delincuencia hasta la pobreza, la protección de menores y la protesta social.

Las propinas ya tributaban con Rajoy y las pensiones necesitan ingresos

Abascal ha prometido eliminar la tributación de las propinas de los camareros, denunciando que "aparece el vampiro de Hacienda" cuando reciben esa gratificación. "Tenemos la intención de acabar con el saqueo a las propinas", ha sostenido. Ese tratamiento fiscal precede al Gobierno de Sánchez. La Dirección General de Tributos ya estableció en una consulta vinculante del 8 de julio de 2013, durante el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que las propinas de hostelería debían declararse como rendimientos del trabajo en el IRPF.

Sobre las pensiones, ha asegurado que "el único modo de mantener el sistema es rebajar impuestos y recortar en gasto político ideológico". Ha prometido pagarlas "de la manera que haga falta", pero las propuestas difundidas tras el acto no cuantifican el ahorro de esos recortes ni explican cómo compensaría la bajada de ingresos fiscales. Su garantía a los pensionistas convive, además, con un discurso de expulsión dirigido a trabajadores extranjeros que ya cotizan al sistema.

La combinación busca disputar al PP el voto de trabajadores y pensionistas con promesas fiscales, mientras mantiene la inmigración como destinataria del malestar. Abascal ha reclamado "un gran poder para hacer una gran transformación", aunque ha advertido de que sus cambios podrían tardar más de un año. Para los problemas de vivienda, sanidad o ingresos, su intervención ha ofrecido rebajas de impuestos y salidas de extranjeros sin concretar el coste ni los resultados de esas medidas.

La candidata de Vox al Congreso por Baleares, Maribel Cerezo, ha propuesto desbloquear suelo, reducir trámites y eliminar la carga impositiva de la primera vivienda. Ha situado esas medidas dentro de la "prioridad nacional" y ha apelado a las dificultades de los jóvenes para quedarse en las islas. "Yo me voy a dejar la piel para que nuestros hijos puedan quedarse", ha afirmado.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
Jaime Barrionuevo

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