Víctor Ábalos, hijo del exministro José Luis Ábalos, ha asegurado ante el Tribunal Supremo que el dinero que dio a su padre era de su propiedad y procedía de su trabajo como intermediario para empresas en Colombia, rechazando cualquier papel como testaferro: “No soy custodio de nada ni de nadie”. Durante su declaración, el presidente del tribunal, Andrés Martínez-Arrieta, tuvo que frenar a la acusación popular, ejercida por el PP, y recordar que el testigo debía responder sobre los hechos investigados, no sobre sus negocios personales, en una sesión en la que también negó pagos a Koldo García.
El testigo explicó que su situación económica cambió tras el divorcio de su padre y que fue entonces cuando decidió ayudarle con dinero propio, incluso recurriendo a financiación para hacerlo. También negó haber utilizado teléfonos encriptados o haber mantenido comunicaciones sospechosas con Koldo García, asegurando que expresiones como “café” hacían referencia literalmente a café colombiano.
Tras su declaración, comparecieron otros testigos vinculados al entorno de la trama, como el empresario Ignacio Díaz Tapia, socio de Víctor de Aldama, quien se limitó a reconocer gestiones puntuales, y Joseba García, hermano de Koldo, que optó por no responder a las preguntas por consejo de su abogada.