Las primarias abiertas propuestas por Irene Montero han dividido al espacio que prepara la candidatura situada a la izquierda del PSOE. Fuentes internas de Sumar consultadas por 'ElConstitucional.es' aseguran que la dirección ha pedido evitar pronunciamientos públicos mientras Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns fijan sus posiciones a puerta cerrada.
El silencio acordado intenta contener unas diferencias que ya han comenzado a aflorar. Los Comuns han recibido favorablemente la llamada de Podemos a construir una candidatura unitaria, mientras Más Madrid rechaza incluir a Montero en sus su papeleta, según nos adelantan las fuentes internas del espacio. La propuesta de las primarias tampoco cuenta todavía con una respuesta compartida. Por otro lado en Izquierda Unida recelan de Podemos por los problemas del pasado y no son tan abiertos con la propuesta de los morados.
En medio de ese debate ha aumentado la incertidumbre alrededor de Ernest Urtasun. Las fuentes consultadas sugieren un posible paso atrás del ministro de Cultura, que ahora duda sobre la candidatura y se ve más cerca del no que del sí. Su posición todavía puede cambiar y dentro del espacio esperan una decisión definitiva durante las próximas semanas.
Urtasun había ganado apoyos por su capacidad para reunir a las distintas organizaciones y por su perfil de equilibrio entre Barcelona y Madrid. Como adelantó este periódico el pasado sábado, era la opción mejor colocada para encabezar la nueva candidatura ante unas elecciones generales que podrían adelantarse a febrero o marzo si fracasa el intento de aprobar unos Presupuestos.
Las dudas del ministro vuelven a abrir la búsqueda del liderazgo, aunque todavía resulta prematuro descartarlo. Los nombres de Aina Vidal y Ada Colau han reaparecido en algunas conversaciones internas, sin que ninguna de las dos haya recibido una propuesta formal ni exista una decisión sobre su posible papel.
Las dudas de Urtasun reabren el liderazgo
El ministro de Cultura continúa siendo una figura valorada por Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns. Su trayectoria en Bruselas, su presencia en el Gobierno y su capacidad para dialogar con las distintas familias permitían presentarlo como un candidato capaz de mantener unido el nuevo proyecto y facilitar futuros acuerdos con Compromís, Chunta Aragonesista o Ara Més.
Las fuentes consultadas explican, sin embargo, que Urtasun ha comenzado a expresar más dudas sobre la conveniencia de asumir la candidatura. La conversación sigue abierta y algunos dirigentes todavía confían en convencerlo, aunque su disposición actual resulta menos favorable que hace apenas unos días.
Las nuevas dudas de Urtasun obligan a recuperar alternativas que seguían presentes en las conversaciones. Una de ellas es Aina Vidal, portavoz de los Comuns en el Congreso y una de las voces más reconocibles del espacio durante los últimos meses. Su posible candidatura todavía carece de un acuerdo formal, aunque varias fuentes la sitúan entre los nombres que podrían ganar fuerza si el ministro termina apartándose.
Vidal ha celebrado este lunes que Podemos quiera avanzar hacia una candidatura conjunta y ha confirmado que los Comuns mantienen abiertos sus canales de interlocución con la formación morada. También ha admitido que llegar al curso electoral sin candidato entraña riesgos, aunque ha presentado esa demora como una "apuesta calculada" y ha asegurado que ya existen nombres sobre la mesa.
"Celebremos que Podemos quiera caminar hacia una candidatura unitaria de las izquierdas. Es en lo que hace mucho tiempo que trabajamos los Comunes de forma discreta con Más Madrid, Izquierda Unida, Movimiento Sumar y más fuerzas. Necesitamos una izquierda fuerte para reeditar el Gobierno progresista", ha escrito Vidal en X.
Celebrem que Podemos vulgui caminar cap a una candidatura unitària de les esquerres.
— Aina Vidal Sáez 🔻🇵🇸 (@AinaVS) September 14, 2026
És en el que fa molt de temps que treballem els Comuns de forma discreta amb Más Madrid, Izquierda Unida, Movimiento Sumar i més forces. Necessitem una esquerra forta per reeditar el govern… pic.twitter.com/688X1dNoGr
Sus palabras contrastan con la frialdad mostrada por otros dirigentes y confirman que la propuesta de Montero ha recibido respuestas diferentes. Los Comuns valoran la posibilidad de negociar con Podemos, aunque quieren que las conversaciones se celebren fuera de los focos y después de acordar una estructura de funcionamiento que evite los problemas de 2023.
Ada Colau también ha reaparecido en algunos círculos. La exalcaldesa de Barcelona ha asegurado este lunes en una entrevista en 'Cafè d'idees', de RTVE, que podría plantearse regresar a la política institucional si su presencia resultara "especialmente útil". Por ahora sigue rechazando las peticiones que recibe para volver a primera línea.
Dentro de los Comuns continúa abierto el debate sobre el papel que podría asumir. Algunas voces piensan en Colau para una futura candidatura a la Generalitat, mientras otras mantienen su nombre entre las posibles opciones para las generales. Las fuentes consultadas descartan que exista una decisión tomada, pero reconocen que su regreso ha vuelto a formar parte de las conversaciones.
Las primarias de Montero dividen a Sumar
Podemos se ha adelantado al resto del espacio al presentar a Irene Montero y proponer unas primarias en las que pueda votar y competir cualquier persona. La iniciativa permite a la formación morada llegar a la negociación con una candidata definida y un procedimiento colocado sobre la mesa, mientras sus posibles aliados siguen discutiendo la marca, las listas y el liderazgo.
Movimiento Sumar ha evitado comprometerse con esa fórmula. Su cocoordinadora Rosa Martínez ha asegurado que Podemos todavía no se ha puesto en contacto con el partido y que la propuesta se conoce a través de los medios. La dirección prefiere culminar primero el trabajo iniciado con IU, Más Madrid y los Comuns dentro de 'Un paso al frente'.
Según las fuentes internas consultadas por este periódico, la cúpula ha pedido que las primarias no se discutan públicamente mientras continúa la negociación. Una aceptación inmediata permitiría a Podemos marcar los tiempos y el método para escoger la candidatura. Un rechazo frontal abriría un conflicto con los sectores que defienden explorar la unidad.
La posición más dura aparece en Izquierda Unida. Las fuentes internas señalan que Antonio Maíllo y la dirección de IU recelena de llevar a Irene Montero en sus papeletas. La formación considera que la candidatura debe construirse alrededor de un proyecto compartido por las organizaciones que llevan meses trabajando juntas y recela de una operación dirigida desde Podemos por los problemas del pasado entre ambas formaciones.
Más Madrid mantiene una postura semejante en la capital. La formación quiere que Emilio Delgado encabece su lista y descarta compartir la papeleta madrileña con Montero. Esta negativa territorial todavía permitiría buscar otros encajes, incluida una candidatura de la dirigente de Podemos por Barcelona o acuerdos en determinadas provincias.
Esa posibilidad muestra la complejidad de la negociación. Las alianzas pueden variar según la circunscripción, como ya ocurre en Catalunya, donde Podem y los Comuns mantienen espacios de cooperación municipal. También existen antecedentes recientes de acuerdos entre Podemos, Sumar e IU en Andalucía.
La conversación, por tanto, afecta al liderazgo estatal y al reparto de cada lista. Las organizaciones tendrán que decidir dónde concurre cada figura, cuántos puestos corresponden a cada partido y qué autonomía conservan las fuerzas territoriales. La experiencia de 2023, cuando el acuerdo se cerró al límite y dejó heridas que terminaron provocando la salida de Podemos del grupo parlamentario, sigue presente en todas las reuniones.
El CIS estrecha el margen de la izquierda
El barómetro de septiembre del CIS ha añadido presión a esas conversaciones. Sumar cae hasta el 5,7% y Podemos sube al 3,7%, un avance superior a un punto que deja la distancia entre ambos partidos en apenas dos puntos.
La evolución favorece a Podemos después de varios meses de retroceso. La formación morada se encontraba en el 2,5% y vuelve a acercarse al 4% justo cuando Montero ha comenzado a construir su candidatura. Sumar, por su parte, baja desde el 6,1% registrado en julio y continúa mostrando una capacidad de retención muy reducida entre quienes apoyaron la coalición en 2023.
El sondeo refleja que uno de cada cinco antiguos votantes de Sumar se inclina ahora por el PSOE. También ha aumentado la transferencia hacia Podemos, una fuga que ha crecido cuatro puntos desde julio. La ausencia de un liderazgo reconocible y el desgaste de la participación en el Gobierno aparecen ya traducidos en movimientos de voto.
La suma de Sumar y Podemos alcanzaría el 9,4%, todavía por debajo del 12,3% y los 31 diputados obtenidos conjuntamente en 2023. Además, sumar sus porcentajes en una encuesta ofrece una imagen incompleta. Si concurren por separado, el reparto provincial de escaños puede dejar sin representación a ambas candidaturas en territorios donde una lista unitaria sí tendría opciones.
El riesgo aumenta en circunscripciones como Murcia, Alicante, Zaragoza, Baleares, Las Palmas, Tenerife, Cádiz o Málaga. En muchas de ellas, unos pocos miles de votos deciden el último diputado y la división favorece directamente a las candidaturas con mayor respaldo.
El CIS, tradicionalmente más favorable al PSOE que otros institutos demoscópicos, sitúa a los socialistas en el 31%, al PP en el 25,5% y a Vox en el 16,6%. Incluso en esa estimación, PP y la ultraderecha Vox reúnen un 42,1% frente al 40,4% que suman PSOE, Sumar y Podemos, aunque los partidos territoriales impiden trasladar esos porcentajes de forma automática a una eventual investidura.
Las cuatro organizaciones de 'Un paso al frente' trabajan con octubre como el mes más probable para presentar su estructura, las reglas internas, el reparto inicial de las listas y una nueva marca que incluiría la palabra "frente". Para entonces también deberán conocer la decisión definitiva de Urtasun y resolver si abren una negociación estatal con Podemos o buscan acuerdos distintos en cada circunscripción.
El calendario puede acortarse si Pedro Sánchez intenta aprobar los Presupuestos antes de terminar diciembre y sufre una derrota parlamentaria. Ante unas elecciones convocadas a comienzos de 2027, las coaliciones dispondrían de diez días desde la publicación del decreto electoral para formalizarse, por lo que las principales decisiones deberán quedar encarriladas durante las próximas semanas.
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