El PSOE ha reforzado este martes su llamamiento a concentrar el voto progresista para impedir un Gobierno del PP y la ultraderecha Vox. Los ministros Arcadi España y Óscar López y el portavoz parlamentario socialista, Patxi López, han defendido la papeleta socialista como el voto "útil" y "progresista" para las elecciones del 29 de noviembre, siguiendo el mensaje que Pedro Sánchez lanzó el lunes en Valladolid.
"Todo al rojo para tener el mejor resultado, la mayor mayoría parlamentaria y seguir gobernando otros cuatro años más", pidió el presidente en aquel mitin. Sánchez planteó la elección entre "dos modelos de sociedad, uno que protege y otro que deja a la gente a la intemperie", y vinculó la continuidad de su Gobierno con la defensa de las pensiones, los servicios públicos y nuevas subidas del salario mínimo.
Sánchez apela a la concentración del voto en el PSOE ante la fragmentación: "Todo al rojo" https://t.co/t99yxYADfi pic.twitter.com/wLbrOyNQQs
— Europa Press TV (@europapress_tv) October 19, 2026
La apelación llega después del fracaso de las negociaciones entre Frente Amplio y Podemos, que competirán en buena parte del territorio. Esa división ofrece al PSOE un argumento para atraer apoyos a su izquierda, aunque el efecto sobre la suma progresista dependerá del reparto de escaños en cada provincia. Frente Amplio y Podemos han respondido este martes con críticas al balance de la legislatura, especialmente en vivienda.
Antes del homenaje del Congreso a Alfredo Pérez Rubalcaba, Arcadi España ha advertido de que PP y Vox comparten, a su juicio, las recetas de "recortar" y "privatizar" de Javier Milei. Patxi López ha abundado en esa identificación. "Van juntos en las propuestas, van juntos en la ideología, van juntos de la mano en los gobiernos", ha afirmado, antes de concluir que "el PP y Vox ya son lo mismo". Óscar López ha acusado a Feijóo de haberse "entregado" a Vox y haberlo "engordado". "Ahora vemos que Vox poco a poco se come al PP", ha añadido.
El presidente catalán, Salvador Illa, también ha defendido la concentración del voto en una entrevista en Catalunya Ràdio. Ha presentado el 29N como una elección entre "democracia o autoritarismo" y ha recurrido a una comparación futbolística para reivindicar al PSOE. "Cuando la cosa va tan en serio más vale que el penalti lo tire el jugador veterano, no el novato", ha sostenido.
La réplica de Frente Amplio y Podemos
Desde Frente Amplio, Tesh Sidi, diputada de Más Madrid y número dos de la candidatura por Madrid, ha cuestionado la credibilidad del giro electoral socialista. "Ya sabemos que en campaña el PSOE juega a ser el Che Guevara de la izquierda, pero a los votantes progresistas no les va a engañar", ha declarado. "El legado del PSOE no son sus promesas en campaña electoral, es lo que ha hecho durante la legislatura", ha insistido.
El PSOE se pone la gorra del Che Guevara en campaña electoral. Espero que también se la pongan para aprobar la ley de nacionalidad saharaui por real decreto antes de las elecciones. pic.twitter.com/3gMbGdhXnx
— Tesh Sidi🇪🇭 (@teshsidi) October 20, 2026
El diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha dirigido el reproche hacia la política de vivienda y la derogación de la ley mordaza. "Si el PSOE fuera todo al rojo, esta legislatura hubiesen sido más valientes en materia de vivienda", ha señalado. También ha defendido que los votantes del PP deben tener presente la posibilidad de un acuerdo con Vox. "Caretas fuera, el PP va con Vox", ha afirmado.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha atribuido la fortaleza de las derechas al malestar social, la crisis de la vivienda y el encarecimiento de la vida. Ha descrito la legislatura como "totalmente perdida" y ha defendido un proyecto "autónomo" del PSOE. Su afirmación de que "solo ha gobernado el PSOE" expresa su crítica al rumbo político del Ejecutivo, que ha estado formado por los socialistas y Sumar.
El cruce ha alcanzado también al pacto para el Senado. Belarra ha lamentado que Frente Amplio haya acordado candidaturas con los socialistas y ha defendido reconstruir una alternativa independiente que supere los límites del PSOE. Sidi ha considerado "un insulto" el reproche y ha recordado que tanto Unidas Podemos como Sumar han gobernado en coalición con Sánchez y conocen las dificultades de esa negociación.
La batalla provincia a provincia
El argumento socialista tiene especial fuerza en las circunscripciones pequeñas, donde se necesitan porcentajes elevados para conseguir representación. Valladolid reparte cinco diputados y Sumar se quedó sin ninguno en 2023 con el 8,87% de los votos. En provincias con pocos escaños, superar la barrera legal del 3% permite participar en el reparto, pero puede resultar insuficiente para obtener un acta. Concentrar apoyos en una candidatura con posibilidades puede evitar que una parte del voto progresista quede sin representación.
Madrid y Barcelona presentan otro escenario. El 29N elegirán 38 y 32 diputados, respectivamente. En 2023, Sumar consiguió seis escaños en Madrid y cinco en Barcelona, cuando Podemos formaba parte de aquella coalición. Un trasvase al PSOE puede ayudar a disputar un diputado a las derechas, pero también puede limitarse a trasladar un acta entre fuerzas progresistas o hacer perder un escaño a la candidatura de origen sin que los socialistas ganen otro. El resultado depende de los votos de todas las listas y de cómo quede el último puesto en disputa.
La fragmentación añade dificultades en Andalucía, donde Frente Amplio, Podemos y Adelante Andalucía preparan candidaturas separadas, mientras que en la Comunitat Valenciana y Canarias sí se han cerrado acuerdos de unidad. También dentro de Andalucía cambian las oportunidades, con doce diputados en Sevilla, once en Málaga, ocho en Cádiz y cinco en Jaén y Huelva. Las cifras de 2023 sirven para conocer el punto de partida, pero la división y los cambios de apoyo impiden trasladarlas automáticamente al 29N.
La disputa por el Congreso convive con las candidaturas compartidas del PSOE y fuerzas de Frente Amplio para el Senado, destinadas a arrebatar al PP la mayoría absoluta. En la Cámara Alta, donde en la mayoría de las provincias se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar hasta tres nombres, ambas partes han optado por coordinarse. Feijóo ha confirmado este martes contactos con Vox para que retire candidatos en determinadas circunscripciones a cambio de representación mediante senadores de designación autonómica.