Gabriel Rufián ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que piense con "cabeza fría" antes de adelantar las elecciones tras la caída de los dos decretos de vivienda. A la salida del pleno de este viernes, el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso ha advertido de que "hay mucha gente de izquierdas" que no quiere votar al PSOE "y no tiene a quién votar". Su diagnóstico ha sido tajante, en una jornada en la que también ha señalado a Junts por bloquear las medidas para los inquilinos.
"Y no hay nada a la izquierda del PSOE votable", ha afirmado ante los periodistas. Rufián ha reconocido que entiende la "euforia" que puede generar la posibilidad de "machacar a la derecha" después de la votación, pero ha reclamado prudencia a Moncloa ante la debilidad electoral que atribuye al resto del espacio progresista. Ya antes del debate había trasladado ese aviso al Ejecutivo, al que ha recordado que necesita otras fuerzas a su izquierda para poder sumar una mayoría.
ERC ha apoyado los dos decretos, rechazados con los votos de PP, Vox, Junts y UPN. El primero ha caído por 178 votos en contra y 172 a favor; el segundo, por 184 frente a 166, después de que PNV y Coalición Canaria también se opusieran a este último. La derrota deja sin convalidar el paquete que recuperaba la protección frente a determinados desahucios de hogares vulnerables, ampliaba los contratos y regulaba los alquileres de temporada y por habitaciones, junto a la propuesta separada de prórrogas indefinidas.
Un aviso ante las urnas
El llamamiento llega mientras Sánchez sopesa durante el fin de semana si convoca elecciones generales. El espacio articulado en torno a Sumar continúa sin cerrar su candidato y su nueva marca electoral, y Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns tienen previsto reunirse el domingo para analizar el escenario. Sus dirigentes aseguran que estarán preparados para lo que decida el presidente, mientras Podemos reclama seguir aprobando medidas de vivienda y sostiene que la ciudadanía quiere soluciones.
Rufián llevaba días insistiendo en la necesidad de recomponer la izquierda y responder al problema que más condiciona la vida de muchos de sus votantes. En la entrevista de 'Salvados' emitida el pasado domingo, defendió que los avances del Gobierno perderían valor si seguía sin resolverse el acceso a la vivienda. También reprochó al PSOE el bloqueo de propuestas para gravar la acumulación de inmuebles a partir de la tercera vivienda y avisó a Sánchez de que "va a ir fuera por cobardía en lo social".
Las llaves frente al billete
En el pleno, Rufián ha trasladado ese malestar a la tribuna con unas llaves, un billete de 50 euros y un fajo de correos de ciudadanos que le pedían apoyar los decretos. "Esta es su estelada", ha dicho a Junts al mostrar el dinero, vinculando su voto al de PP y Vox. Frente al billete, ha colocado las llaves como símbolo de quienes protestan en la Puerta del Sol y en otras ciudades por una vivienda digna.

El portavoz republicano ha confesado que tenía "ganas de llorar" ante el rechazo anunciado. Las burlas de algunos diputados han provocado una de sus respuestas más contundentes. "Salgan a la calle a descojonarse de esto", les ha espetado, antes de retarlos a hacerlo "sin escolta" y "sin Audi". Su intervención ha puesto el foco en la distancia entre las risas dentro del hemiciclo y la situación de quienes aguardaban fuera una protección frente al desahucio o al encarecimiento del alquiler.
Buena parte del discurso ha ido dirigida a la portavoz de Junts, Míriam Nogueras. Rufián ha preguntado por qué un texto que, según ha recordado, su formación presentaba hacía 48 horas como "el decreto de Junts" acababa encontrando su oposición. "¿Quién ha llamado a quién?", ha planteado. Ha acusado al partido de anteponer intereses inmobiliarios y de estar "pagando una deuda", sin identificar un acuerdo concreto que explicara ese cambio de posición. Junts sostiene que los decretos podrían reducir la oferta y encarecer los alquileres, y había pedido retirarlos para negociar otros textos.
La discusión ha tenido también una dimensión social que Rufián ha llevado al propio electorado de Junts. Ha afirmado que el 82% de sus votantes apoya los decretos y ha rechazado que el veto pueda justificarse únicamente por su ideología conservadora. Como ejemplo, ha citado el respaldo de PNV y Coalición Canaria al primer paquete, pese a sus diferencias con ERC. "Es objetivamente denunciable que sus intereses particulares puteen a miles de personas", ha reprochado a los diputados de la formación de Carles Puigdemont.
Sus críticas han alcanzado al PSOE por la tardanza en actuar tras el desahucio de Maricarmen, pero han vuelto enseguida a Nogueras. Le ha pedido que deje de imitar a Isabel Díaz Ayuso y a Sílvia Orriols, líder del partido de extrema derecha Aliança Catalana, y le ha advertido de que Cataluña tiene una realidad política diferente. "La pasada de frenada es histórica, legendaria", ha afirmado, antes de reclamar una vuelta al "pujolismo", que ha descrito como conservador y de derechas, pero dispuesto a dialogar.
Rufián ha terminado ese enfrentamiento con un compromiso de trabajar para que Junts quede en el "más absoluto ostracismo político" y para que ERC no vuelva a pactar con la formación. "Yo no quiero una Catalunya con gente que se dedica simplemente a putear a mi pueblo, tenga la bandera que tenga", ha sostenido. En X ha prolongado su acusación con el mensaje "No están votando, están pagando deudas" y la pregunta "¿Quién paga el palacete?".
No están votando, están pagando deudas.
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) October 2, 2026
¿Quién paga el palacete?
Está es la clave. pic.twitter.com/yHu1NExnHP
La disputa ha continuado después con Jordi Turull, secretario general de Junts, por su respuesta a las críticas de Carme Arcarazo, portavoz del Sindicat de Llogateres. Turull le había escrito que esperaba argumentos de más peso y que su reproche era demasiado fácil "incluso para ti". Rufián ha contestado en catalán "Classistes de merda", y Turull ha reaccionado acusándolo de ser un infiltrado de las "cloacas del Estado" en Sumar y ERC. "Tus insultos no nos hacen ni cosquillas", ha replicado el dirigente de Junts.