El PSOE y Frente Amplio tienen prevista este domingo una reunión para negociar candidaturas conjuntas al Senado en las elecciones generales del 29 de noviembre, según adelantó el viernes 'Público'. La conversación llega a cinco días del cierre del plazo para comunicar coaliciones y persigue disputar al PP la mayoría absoluta de la Cámara Alta. La fórmula que gana terreno pasa por acuerdos territoriales, adaptados a las circunscripciones donde concentrar apoyos puede traducirse en más escaños.
Como informó ElConstitucional.es el viernes, Ferraz estudia "todas las alternativas y escenarios" para mejorar sus resultados en ambas cámaras. El planteamiento cuenta con el impulso ciudadano de la iniciativa Senadoras y Senadores por la democracia, promovida desde ámbitos como la cultura, el derecho y el periodismo. Desde Movimiento Sumar, su colíder Verónica Martínez Barbero confirmó ese mismo día en una entrevista en 'Malas Lenguas', de La 2, que están "en contacto con el Partido Socialista" para avanzar en esa dirección.
El punto de partida explica la importancia de la negociación. En 2023, el PP consiguió 120 senadores de elección directa, frente a los 72 del PSOE, una ventaja reforzada por los representantes designados por los parlamentos autonómicos, que también forman parte de la Cámara. Los 'populares' han utilizado su mayoría para impulsar comisiones de investigación sobre el Gobierno y el entorno socialista, incluida la comparecencia de Pedro Sánchez del 30 de octubre de 2025. Ferraz denuncia un uso "espurio" de ese poder parlamentario y busca reducir la capacidad del PP para marcar la actividad del Senado.
Pactos por territorios
En la mayoría de provincias se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar hasta tres nombres, incluso de partidos diferentes. Esa combinación suele favorecer un reparto de tres escaños para la candidatura más apoyada y uno para la siguiente. Una diferencia pequeña en votos puede convertirse en una ventaja amplia en representación. Si una candidatura progresista consigue invertir un resultado de tres senadores del PP y uno de la izquierda, podría pasar a obtener tres y dejar a los populares con uno. Para lograrlo, los votantes tendrían que apoyar a los distintos candidatos de la alianza.
El demógrafo Juan Antonio Fernández Cordón identifica 30 circunscripciones con posibilidades de mejorar el resultado de la izquierda, a partir de los datos de 2023, en un análisis publicado por Economistas Frente a la Crisis. Entre ellas figuran Asturias, Valencia, Teruel, Pontevedra, A Coruña y Madrid. El trabajo plantea reservar al PSOE tantos candidatos como senadores obtuvo en cada territorio y repartir las posibles ganancias entre socialistas y aliados. Es una propuesta para negociar la composición de las candidaturas, pendiente de aceptación por los partidos. Sus cálculos dependen de la movilización progresista y del comportamiento de los electores, incluido el posible voto útil de simpatizantes de Vox al PP. Los resultados anteriores ofrecen pistas para pactar, mientras que el reparto del 29N dependerá de los apoyos que cada candidatura consiga entonces.
Los promotores ven más opciones de acuerdo en Baleares, Castilla y León, Asturias, Aragón y la Comunitat Valenciana, aunque las conversaciones avanzan a ritmos diferentes. En Baleares, fuentes de Més y del PSOE describen contactos que progresan a buen ritmo. En Castilla y León, los impulsores de la iniciativa han mantenido reuniones con representantes de Frente Amplio, mientras los socialistas evitan concretar públicamente su posición. Dentro de Compromís, Iniciativa reconoce contactos y transmite mayor optimismo; Més Compromís mantiene una actitud más cauta. Esa diferencia interna condiciona la posibilidad de construir una propuesta compartida con el PSPV.
Hasta el viernes, en Asturias y Aragón no habían trascendido avances similares. También quedan dificultades en otros territorios. El BNG prefiere mantenerse al margen de pactos con fuerzas estatales, mientras que Adelante Andalucía asegura que no ha recibido la propuesta. Su decisión de concurrir por separado al Congreso deja abierta una negociación específica para el Senado, si las partes la plantean. Catalunya y Euskadi presentan otro escenario electoral, con un peso decisivo de las fuerzas nacionalistas y una presencia del PP mucho menor. En 2023, los populares no obtuvieron ningún senador de elección directa en las tres provincias vascas, lo que modifica las prioridades respecto a territorios donde dominan el reparto.
Precedentes y plazos
La colaboración entre socialistas y otras fuerzas de izquierda para el Senado tiene antecedentes con resultados distintos. En 2000, el PSOE de Joaquín Almunia e Izquierda Unida, dirigida por Paco Frutos, pactaron candidaturas en 27 circunscripciones, sin impedir la mayoría absoluta del PP de José María Aznar. La Entesa Catalana de Progrés ofreció una experiencia más favorable. En 2004 y 2008, la alianza de PSC, ERC, ICV y EUiA consiguió doce de los dieciséis senadores elegidos en Catalunya. Son precedentes que muestran la importancia del arraigo territorial y de los apoyos que cada acuerdo logra reunir.
En 2023, una candidatura conjunta de socialistas y otras fuerzas de izquierda ganó el escaño de la circunscripción de Ibiza y Formentera. Ese ejemplo necesita una actualización para el 29N. Formentera elegirá por primera vez un senador propio, separado del de Ibiza, tras la reforma constitucional aprobada en mayo de 2026. Las generales elegirán así 209 senadores directamente, uno más que en 2023. En Baleares, cualquier acuerdo deberá ajustarse a esa nueva distribución y a las particularidades de cada isla.
El PP ya ha reaccionado al acercamiento. Su secretario general, Miguel Tellado, presenta la búsqueda de aliados como un intento socialista de "salvar los muebles". El control del Senado afecta también a decisiones institucionales de largo alcance. La Cámara puede vetar leyes, aunque el Congreso dispone de mecanismos para levantar ese veto, y propone cuatro magistrados del Tribunal Constitucional por mayoría de tres quintos. La negociación electoral persigue cambiar una correlación de fuerzas que influye tanto en la tramitación legislativa como en nombramientos y comisiones de investigación.
Los partidos tienen hasta el viernes 16 de octubre para comunicar sus coaliciones electorales y hasta el día 26 para presentar candidaturas. La reunión prevista para este domingo debe concretar el alcance territorial del posible pacto, las organizaciones participantes y los criterios para escoger a sus representantes. Los promotores plantean que las decisiones se trabajen con las estructuras autonómicas y provinciales. En las circunscripciones donde prospere una alianza, quedará pendiente cerrar los nombres que aparecerán en la papeleta del Senado.