Llegado a este punto de su comparecencia, Sánchez ha planteado las tres cuestiones que, a su juicio, concentran las principales dudas sobre lo ocurrido durante los días 30 y 31 de julio: si la crisis podría haberse evitado, quién o qué provocó el cruce masivo y qué hará el Gobierno a partir de ahora.
"Quiero abordar las tres con transparencia, con rigor, con hechos, desmontando bulos, dando datos, para que cada ciudadano pueda sacar sus propias conclusiones", ha asegurado el presidente, que ha dedicado buena parte de su intervención a reconstruir las advertencias recibidas durante las semanas anteriores y a negar que existieran avisos extraordinarios que anticiparan la magnitud de lo sucedido.
"El Gobierno recibió alertas, pero no de lo que finalmente ocurrió"
Sánchez ha asegurado que el Ejecutivo reaccionó al principal cambio que se había producido en el escenario migratorio antes de la crisis: la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio. A partir de entonces, ha explicado, se reforzó la vigilancia marítima en el Tarajal con 70 efectivos adicionales, se desplegaron nuevas embarcaciones —entre ellas un buque de altura y una patrullera de alta velocidad— y comenzó el diseño de nuevos elementos físicos para adaptar el control fronterizo al nuevo marco judicial.
También se mantuvieron reuniones con las autoridades marroquíes y se ampliaron las plazas del CETI ante una eventual intensificación de los movimientos migratorios. "Eso es lo que hicimos. Reaccionamos al único cambio real que se produjo en el escenario migratorio el pasado 8 de julio con la sentencia del Tribunal Supremo", ha defendido.
La segunda cuestión, ha añadido, es si el Gobierno recibió durante los días previos avisos extraordinarios capaces de anticipar lo que terminó sucediendo. Su respuesta ha sido tajante: "no lo hizo". Sánchez ha asegurado que se revisaron "todos los informes, todos los mensajes, notas verbales de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado" y también los documentos del CNI remitidos a las autoridades políticas y a la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Según el presidente, ninguno de esos documentos iba más allá de la descripción de los datos disponibles o de avisos rutinarios y ninguno anticipaba "ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo".
Sánchez niega que Frontex alertara de la crisis
Uno de los puntos sobre los que Sánchez ha querido ser especialmente contundente ha sido la supuesta advertencia previa de Frontex. "Se ha dicho que Frontex, la agencia europea de control de las fronteras, Frontex alertó un mes antes", ha señalado antes de rechazar esa versión. "Pero no es cierto. No es cierto, señorías", ha afirmado. Según su explicación, el documento de la agencia europea era un informe rutinario sobre una mayor viabilidad de la ruta migratoria y las detecciones registradas durante el trimestre, pero "no preveía nada ni remotamente parecido a lo que sucedió el día 30 y el 31 de julio".
El presidente también ha negado que existiera una alerta de la Policía Nacional una semana antes sobre un "riesgo alto" en Ceuta. Sánchez ha admitido que ese informe existía, pero ha precisado que se refería exclusivamente a las llegadas marítimas a la península y a Baleares, no a la frontera de la ciudad autónoma.
La llamada de Vivas y el aviso de los cruces a nado
Sánchez también ha desmentido que el Gobierno de Ceuta hubiera alertado a Moncloa el 27 de julio de lo que iba a suceder tres días después. Según su relato, el presidente ceutí, Juan Vivas, comunicó que los cruces a nado habían aumentado de 10 a 20 diarios y manifestó su preocupación por la posibilidad de que otros 200 migrantes pudieran llegar a la ciudad antes de acabar la semana.
"Situación para la que pidió que le pusiéramos en aviso al Ministerio del Interior, que es lo que hicimos, señorías, inmediatamente, como no podía ser de otra manera", ha explicado. Ese mismo día, ha añadido, la Policía Nacional de Ceuta remitió una comunicación de hechos relevantes en la que daba cuenta del incremento de los cruces a nado, pero sin realizar "ningún aviso prospectivo".
El CNI detectó el aumento, pero no anticipó la magnitud
En cuanto al CNI, Sánchez ha señalado que durante el mes anterior a la crisis elaboró dos informes de situación que fueron compartidos con varias instituciones. Ambos recogían un fenómeno que, según ha indicado, ya era conocido: el aumento de los cruces por el espigón, acompañado de una recomendación para extremar la precaución.
El 29 de julio, pocas horas antes de la crisis, se produjo además una comunicación entre la Delegación del Gobierno en Ceuta y la Guardia Civil sobre una convocatoria difundida en redes sociales para intentar cruzar hacia la ciudad al día siguiente. Sánchez ha querido aclarar uno de los elementos que más controversia ha generado: las 180.000 personas vinculadas a esa convocatoria.
"Esa cifra no era una predicción de cuántas personas iban a cruzar elaborada por el Centro Nacional de Inteligencia", ha explicado. "Era sencillamente el número de integrantes de un grupo de Facebook en el que circulaba esa convocatoria". El presidente ha añadido que llamamientos similares habían aparecido en tres de los siete últimos informes del CNI y que, por tanto, no constituían un fenómeno excepcional.
Un repunte que, según Sánchez, seguía el patrón habitual
El presidente ha defendido además que el aumento de los intentos de entrada a nado registrado durante los días anteriores no permitía anticipar por sí solo una operación de la dimensión que finalmente tuvo lugar. Sánchez ha señalado que este tipo de movimientos presenta un patrón estacional y que los intentos aumentan habitualmente entre junio y julio debido a la mejora de las condiciones meteorológicas.
Ha puesto como ejemplo los datos de 2024, cuando los intentos pasaron de 400 en junio a 3.900 en agosto, en su mayoría interceptados por Marruecos. También ha mencionado que en julio de 2016 se registraron cifras superiores, pero sin que existiera entonces un patrón de crecimiento "lineal o exponencial" que permitiera prever lo ocurrido el 30 y 31 de julio.
"No en vano, y como les he comentado al principio, ni siquiera las propias autoridades ceutíes barajaron esta posibilidad", ha afirmado Sánchez, quien ha extendido esa ausencia de previsión a "ningún think tank, ONG, medio de comunicación" ni a los servicios de inteligencia de los países aliados de España.
El CENIF y las dos notas previas a la entrada masiva
Sánchez se ha detenido especialmente en las dos notas elaboradas por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), dependiente de la Policía Nacional, fechadas el 28 y el 29 de julio. El presidente ha explicado que este organismo elabora notas informativas no recurrentes y un informe semanal que se remite al Ministerio del Interior cada jueves.
Sobre la nota del 28 de julio, Sánchez ha destacado que incluía un análisis detallado de la situación y concluía que el movimiento en redes sociales "no es preocupante", aunque las condiciones hacían prever "un incremento —y subrayo— paulatino, incremento paulatino de los intentos de acceso".
La nota del 29 de julio hablaba, según ha citado el presidente, de un "riesgo potencial de entradas irregulares en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla". El documento contemplaba distintos escenarios y atribuía una alta probabilidad a nuevos intentos de entrada a nado, aunque con un impacto considerado "bajo y medio", mientras que otorgaba una probabilidad "media y baja" a un movimiento coordinado mediante entradas a nado y saltos de la valla.
"La propia nota del CENIF, señorías, declara, y cito de nuevo, que no puede asegurarse que esto vaya a producirse", ha subrayado Sánchez. El documento establecía además que, si aparecían novedades relevantes, se remitirían nuevas notas informativas y que la información debía trasladarse "exclusivamente a los puestos fronterizos".
"Absoluta transparencia" y todos los informes sobre la mesa
Sánchez ha cerrado este bloque de su comparecencia anunciando que el Gobierno hará públicos todos los documentos para que puedan ser examinados directamente y comprobar qué información existía antes de la crisis. "El Gobierno, por tanto, señorías, no tiene nada que ocultar en este asunto", ha afirmado. "Tanto es así que he dado orden de publicar un dossier con todos los informes, todos, para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan examinarse por sí solos y por sí mismas".
"Por tanto, absoluta transparencia, publicidad de todos los documentos, para que se sepa exactamente la verdad sobre esta cuestión", ha concluido el presidente. El presidente ha marcado entonces una diferencia entre conocer el incremento de los intentos de entrada y disponer de una información capaz de anticipar la magnitud de lo que ocurrió después. "Una cosa es detectar, detectar, que los cruces a nado estaban creciendo, que es algo que detectamos todas las instituciones y que nos pusimos a la labor inmediatamente. Y otra cosa es decir que hay que extremar las cautelas para anticipar en cuestión de horas la llegada de 70.000 personas en Ceuta"
"Eso, señorías, no lo hizo ningún informe, al menos ninguno que llegara a manos del Gobierno de España", ha remarcado. Sánchez ha rechazado que esta afirmación pretenda eludir responsabilidades y la ha presentado como una constatación de la excepcionalidad de los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio: "Decirlo es contar la verdad, es reconocer la excepcionalidad de lo vivido los días 30 y 31 de julio. Es señalar, evidentemente, que tenemos que mejorar, reforzar nuestras capacidades."
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