El Congreso de los Diputados debate este martes una proposición de ley presentada por el PP y UPN que quiere modificar el Código Penal para imponer la prisión permanente revisable a un asesino que haya hecho desaparecer el cuerpo de la víctima, para un acusado que no facilite el paradero de un cuerpo o para casos de reincidencia.
La propuesta que quiere llevar a cabo la modificación del artículo 140, ya ha sido planteada en legislaturas anteriores, para dar respuesta al “dolor añadido” que sufren las familias de las víctimas por el ocultamiento del cadáver. Esta iniciativa la impulsó, Marisol Burón Flores, madre de Marta Calvo, -joven asesinada cuyo cuerpo no ha aparecido- y fue apoyada a su vez por las familias de Diana Quer y Marta del Castillo.
Desde las formaciones impulsoras, exponen que cuando un acusado se niega a dar a conocer el paradero de los restos de la víctima, busca provocar en los familiares, “un daño concreto y específico”. Asimismo, sostienen que emplear prisión permanente revisable actuaría como un mecanismo de “prevención”, y, defienden que para los ciudadanos es sorprendente “ver casos en los que un delincuente ya condenado por asesinato en el pasado vuelve a cometer tal delito al encontrarse de nuevo en libertad".
Prisión permanente revisable en España
La prisión permanente revisable (PPR) es la pena máxima en España, introducida en 2015 para delitos de extrema gravedad, como asesinatos de menores o personas vulnerables, crímenes múltiples, homicidios tras agresión sexual, terrorismo o delitos contra la humanidad. Se trata de una pena indefinida, pero revisable tras 25-35 años si se considera que el condenado tiene pronóstico de reinserción y puede acceder al tercer grado penitenciario.
Hasta marzo de 2026, se registran alrededor de 57 condenas firmes (algunas revocadas), principalmente por parricidios o feminicidios en casos de vulnerabilidad. De estos, 45 son hombres y 11 mujeres, repartidos por distintas comunidades como Comunidad Valenciana (10) y Andalucía (7).
Entre los casos más destacados de prisión permanente revisable en España se encuentra David Oubel, condenado en 2017 por asesinar a sus hijas de 4 y 9 años en Moraña; en 2019, José Enrique Abuín, ‘El Chicle’, fue condenado por el asesinato de la menor Diana Quer; ese mismo año Ana Julia Quezada se convirtió en la primera mujer condenada, tras matar al hijo de su pareja, Gabriel Cruz; en 2021, Norbert Feher, ‘Ígor el Ruso’, fue condenado por un triple asesinato.