El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llevado a cabo este miércoles su comparecencia para defender ante el Congreso su negativa hacia la guerra de Irán y para explicar el plan anticrisis -aprobado el pasado viernes- que contiene 80 medidas y que va a suponer 5.000 millones de euros para solventar las consecuencias económicas y sociales de la ofensiva militar. Esta intervención se produce un día antes de que el resto de formaciones vote la convalidación o derogación de los decretos del Gobierno.
En este sentido, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que Sánchez "quiere la guerra porque el ruido de las explosiones oculta sus corruptelas, sus crímenes y sus traiciones”. Asimismo, ha criticado el último decreto del Gobierno que reconoce el derecho para la atención médica a extranjeros sin residencia legal. Sobre este aspecto ha dicho: "Las bombas y los misiles que se lanzan muy lejos de aquí, evitan que rinda cuentas por las bombas que lanza aquí en forma de regularizaciones masivas y de sanidad universal. Sanidad universal para todos, menos para los españoles, que son quienes la han levantado con su esfuerzo y la pagan con sus impuestos".
🔴 @Santi_ABASCAL al hipócrita de Pedro Sánchez, sobre Irán:
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) March 25, 2026
"¿Cuál es su postura?, ¿La de mandar buques de guerra o la de las pancartas gigantes del 'no a la guerra'?". pic.twitter.com/cRF9XY6r6U
La legalidad de los contratos de la empresa de sus asesores
La última controversia que apunta al líder de ultraderecha gira en torno a la legalidad de los contratos de Tizona Comunicación, empresa vinculada a sus principales asesores, Gabriel Ariza y Kiko Méndez-Monasterio. Según reveló 'El País', esta consultora facturó casi 1,3 millones de euros a Vox en un solo año tras la entrada del partido en instituciones con fondos públicos, sumado a más de medio millón en 2019 que motivó requerimientos del Tribunal de Cuentas, y un pago mensual de 22.145 euros más IVA desde 2024 según 'El Confidencial'. Vox ha defendido su plena legalidad, alegando que han sido auditados sin irregularidades detectadas por el Tribunal de Cuentas.
Además, Abascal tiene que afrontar el manifiesto que han impulsado los detractores de Vox Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, en el que exigen la celebración de un congreso extraordinario del partido para llevar a cabo un debate sobre liderazgo, estrategia, orientación política y organización interna.
Así, Espinosa de los Monteros anunció en su cuenta de X que el manifiesto ya posee más de 2.000 firmas. “Más de 2.000 personas han firmado ya el manifiesto para pedir un Congreso Politico en Vox y debatir internamente sobre el reposicionamiento político del partido”. El mensaje de redes sociales estaba acompañado del enlace directo para firmar el manifiesto.
Estas nuevas acusaciones se suman a las que realizó el que fuera vicepresidente de la Junta de Castilla y León por Vox, Juan García-Gallardo, que concedió una entrevista al periódico 'El Mundo', donde desveló que “en Vox solo va a quedar el plan de pensiones de Abascal”, que hay una "guerra sucia": si discrepas, te expulsan" y, lo más llamativo, y por lo que el magnate de ultraderecha debería estar bastante intranquilo es que Gallardo le acusó de cobrar un tercer sueldo que ingresa en la cuenta bancaria de su mujer. "No confío en Abascal desde que sé que se embolsa un tercer sueldo, a través de un proveedor de Vox, en la cuenta corriente de su mujer, por unos presuntos servicios de consultoría en materia de redes sociales a una sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución".
Como si fuera poco, después de estas declaraciones al medio, Gallardo le señaló por controlar las redes sociales para publicar información en su contra. Estas nuevas acusaciones las ha hecho a través de su red social X, donde aportó un mensaje que le llegó a su Whatsapp, donde alguien le avisaba de esta acción. Gallardo introducía la captura del mensaje y calificó: "Patético, Santi. Patético".