Qué es un cantón ferroviario y qué ocurre cuando dos trenes coinciden en el mismo tramo

Los sistemas de señalización dividen las vías en sectores para controlar el tráfico ferroviario y mantener la distancia de seguridad entre convoyes, una medida clave para evitar colisiones en las líneas de alta velocidad

30 de octubre de 2026 a las 18:22h
Tren de pasajeros. Fuente: Imagen de Thomas en Pixabay.
Tren de pasajeros. Fuente: Imagen de Thomas en Pixabay.

Estos tramos permiten controlar la circulación de los trenes y mantener una distancia de seguridad entre ellos. Su funcionamiento ha cobrado importancia tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), en el que un AVE de Renfe chocó contra un tren de Iryo que permanecía detenido.

Varias grúas trabajan en la zona del accidente ferroviario en Urda. Fuente: Diego Radamés / Europa Press.
Varias grúas trabajan en la zona del accidente ferroviario en Urda. Fuente: Diego Radamés / Europa Press. - Diego Radamés / Europa Press

La seguridad ferroviaria depende de diferentes sistemas que controlan dónde se encuentra cada tren y qué partes de la vía están libres u ocupadas. Uno de los elementos fundamentales para conseguirlo son los llamados cantones ferroviarios, una división de las vías que permite organizar el tráfico y evitar que dos convoyes coincidan en un mismo tramo.

Este sistema es especialmente importante en las líneas de alta velocidad, donde los trenes circulan a velocidades muy elevadas y necesitan mantener una distancia suficiente para poder frenar ante cualquier obstáculo.

¿Qué son los cantones ferroviarios y cómo funcionan?

Los cantones ferroviarios son los diferentes tramos en los que se divide una línea de tren para controlar la circulación. Cada uno tiene una longitud determinada y está protegido por señales o sistemas automáticos que informan de si la vía está libre o si hay otro convoy ocupándola. Su funcionamiento es sencillo: cuando un tren entra en un cantón, ese tramo pasa a estar ocupado. Por tanto, otro tren no puede acceder a él hasta que el primero haya salido y se cumplan las condiciones de seguridad necesarias.

Trabajadores ferroviarios. Fuente: Imagen de Javad Esmaeili en Pixabay.
Trabajadores ferroviarios. Fuente: Imagen de Javad Esmaeili en Pixabay. - Javad Esmaeili en Pixabay

De esta manera, los sistemas ferroviarios pueden controlar la posición de los convoyes y evitar que uno alcance a otro que circula por delante o que permanece detenido. La longitud de estos tramos puede variar dependiendo de las características de cada línea y del sistema de señalización utilizado. Lo importante es que exista una separación suficiente entre los trenes para garantizar que puedan detenerse sin provocar una colisión.

En las líneas de alta velocidad, este control es todavía más importante debido a las velocidades que alcanzan los convoyes. Por eso, los sistemas de seguridad supervisan continuamente la circulación y transmiten información sobre el estado de la vía.

¿Qué ocurre cuando un tren entra en un cantón que ya está ocupado?

Cuando un tren ocupa un cantón, el sistema de señalización debe impedir que otro convoy entre en ese mismo tramo sin que se cumplan las condiciones de seguridad. Para ello, utiliza señales y mecanismos automáticos que regulan cuándo puede avanzar cada tren. En el caso de las líneas equipadas con el sistema LZB, este controla de forma continua la velocidad y la distancia entre los trenes. Si detecta que un tramo está ocupado, transmite esa información al maquinista y limita la circulación para evitar que otro convoy acceda a esa zona.

Sin embargo, cuando el sistema LZB deja de funcionar, existen otros procedimientos para gestionar la circulación. Uno de ellos es el Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), que utiliza las señales situadas junto a las vías para regular el paso de los trenes. Esto no significa que los convoyes puedan circular sin medidas de seguridad. Los maquinistas deben seguir las instrucciones correspondientes y respetar las limitaciones que establece el reglamento ferroviario.

Precisamente, el funcionamiento de estos sistemas se ha convertido en una de las cuestiones que se investigan tras el accidente de Urda. La avería del LZB y las órdenes que recibieron los maquinistas del AVE y del Iryo forman parte de las circunstancias que deben aclararse para conocer cómo se produjo el choque.

Sobre el autor
Carlota Pastor, redactora de ElConstitucional.es
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