Donald Trump ha anunciado este martes que Estados Unidos dejará de entregar a Israel los cerca de 4.000 millones de dólares anuales que recibe en concepto de ayuda, aunque ha dejado claro que el Gobierno de Benjamín Netanyahu podrá seguir comprando armas estadounidenses. El anuncio llega en plena jornada de elecciones legislativas en EEUU y después de años de apoyo militar de Washington a la ofensiva israelí sobre Gaza.
El presidente estadounidense ha explicado en una entrevista telefónica con la cadena Fox que la ayuda terminará a finales de este año porque, según sostiene, Israel ya no necesita ese dinero. También ha asegurado que la decisión fue abordada con Netanyahu, a quien se ha referido por su apodo, "Bibi".
"Les damos 4.000 millones de dólares en material y dinero, y no lo necesitan. Bibi Netanyahu se puso en contacto conmigo y llevamos un par de años hablando de ello porque es mucho dinero", ha afirmado Trump. El mandatario ha añadido que Israel podrá seguir adquiriendo armamento a Estados Unidos. "Pueden comprar lo que quieran", ha asegurado.
La promesa abre dudas sobre el futuro de la financiación estadounidense, pero el propio presidente ha situado la continuidad de la relación militar en el centro de su mensaje. La venta de armas deja abierta la puerta a que Israel siga abasteciéndose de material de su principal aliado, después de una ofensiva que ha causado decenas de miles de muertos palestinos en Gaza.
President Trump on U.S. aid to Israel: "We were giving them $4 billion. We are. But it gets cut off at the end of the year. Why? Because they don't need it.
— Kaitlan Collins (@kaitlancollins) November 3, 2026
"Why should we suffer the slings from lunatics like El-Sayed when they don't need it? It's a bad talking point." pic.twitter.com/xkfmbs5lTg
El dinero y las armas para Israel
La cantidad a la que se ha referido Trump se aproxima a los 3.800 millones de dólares anuales previstos en el acuerdo de cooperación militar firmado entre Washington y Tel Aviv en 2016, durante la presidencia de Barack Obama. Aquel pacto contemplaba un total de 38.000 millones durante diez años, hasta 2028.
De esa cantidad anual, 3.300 millones estaban previstos para financiación militar y otros 500 millones para defensa antimisiles. Las asignaciones dependen del Congreso estadounidense y, por ahora, Trump no ha detallado cómo se formalizará el cambio que anuncia ni todas las partidas que se verían afectadas.
El apoyo de Washington a Israel ha ido mucho más allá de esa cifra anual desde el inicio de la guerra en Gaza. El proyecto Costs of War, de la Universidad de Brown, calculó que Estados Unidos destinó al menos 21.700 millones de dólares en ayuda militar a Israel entre octubre de 2023 y septiembre de 2025, bajo las presidencias de Joe Biden y del propio Trump.
La ofensiva israelí comenzó después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, en los que murieron alrededor de 1.200 personas en Israel y fueron secuestradas otras 251. Desde entonces, más de 74.000 palestinos han muerto en Gaza, según las autoridades sanitarias del territorio. Los ataques israelíes han continuado pese al alto el fuego anunciado en octubre de 2025 y a las advertencias internacionales sobre la devastación y la crisis humanitaria en la Franja.
Netanyahu recibe además el anuncio en un momento de incertidumbre política. Su partido, el Likud, fue el más votado en las elecciones israelíes del pasado 27 de octubre, pero el bloque del primer ministro y sus aliados ultraderechistas perdió la mayoría parlamentaria. Sumó 53 escaños, ocho menos de los necesarios para alcanzar los 61 que permiten gobernar en la Cámara de 120 diputados.
Trump mira a las urnas
El presidente estadounidense ha vinculado también su decisión con el debate político interno y ha señalado expresamente a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Míchigan, que ha cuestionado la ayuda a Israel. Trump lo ha llamado "lunático" y ha presentado sus críticas como un argumento electoral del que quiere desprenderse.
"¿Por qué deberíamos soportar los ataques de lunáticos como El-Sayed cuando ellos no la necesitan?", ha dicho, en referencia a la ayuda estadounidense. El presidente ha añadido que, si Israel volviera a necesitar apoyo, Estados Unidos lo ayudaría.
Las palabras de Trump llegan mientras los estadounidenses votan en unas elecciones de mitad de mandato que decidirán el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante los dos últimos años de su presidencia. Los republicanos afrontan la jornada con un panorama difícil. El modelo del analista Nate Silver otorgaba antes de la votación un 95% de probabilidades a que los demócratas recuperasen la Cámara de Representantes y un 80% a que lograsen también el Senado, según recogía Axios.
En Míchigan, uno de los estados donde se decide un escaño en el Senado, la última encuesta de The New York Times y Siena College daba a El-Sayed un 53% de apoyo frente al 42% de su rival republicano, Mike Rogers. Se trata de un sondeo, no de un resultado, pero refleja la amenaza que afronta el partido de Trump en una de las carreras que seguirán de cerca tanto la Casa Blanca como la oposición demócrata.