La expulsión de dos concejales en Valencia a finales de octubre se suma a un año de conflictos internos en Vox. El partido de ultraderecha que preside Santiago Abascal ha afrontado las rupturas con Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo, además de la movilización de voces críticas en torno a Iván Espinosa de los Monteros. Las disputas han puesto el foco en cómo se toman las decisiones dentro del partido y en las denuncias de falta de democracia interna. El último choque se ha abierto en Huelva.
El diputado de Vox en el Parlamento de Andalucía Rafael Segovia Brome ha pedido a Tomás Fernández que renuncie a encabezar por tercera vez consecutiva la candidatura al Congreso por Huelva. Tras la negativa del candidato y la defensa pública de su designación por parte de la presidenta provincial, María López Zambrano, Segovia ha ampliado su petición: quiere que dimitan tanto ella como Wenceslao Font, ambos responsables del Comité Ejecutivo Provincial.
“De no producirse voluntariamente, pido públicamente a la dirección nacional que acuerde su relevo”, afirma Segovia en el comunicado, difundido a título personal y al que ha tenido acceso ‘ElConstitucional.es’.
Segovia sitúa el origen del enfrentamiento en 2019, cuando presidía la gestora provincial y ya se opuso a la designación de Fernández. Sostiene que Vox contaba entonces con candidatos onubenses capacitados para encabezar la lista y acusa a Fernández de haber mostrado a su llegada una "actitud prepotente, autoritaria e irrespetuosa con los miembros de Vox Huelva".
El parlamentario asegura que el conflicto se agravó a partir de 2023. Atribuye a la dirección provincial decisiones como apartar de las listas a personas que, según él, podían competir con sus responsables, retirar funciones de coordinación a concejales críticos y promover la expulsión de otro edil. También sostiene que se utilizó una prueba falsa contra un cargo que no siguió las instrucciones del comité.
Según relata, en enero de 2025 presentó una moción de censura contra el Comité Ejecutivo Provincial y aceptó retirarla a petición de la dirección nacional, confiando en que se cumplirían los compromisos de cambio. La nueva candidatura de Fernández, explica, fue lo que le llevó a hacer público el enfrentamiento: “La reciente decisión de volver a designar a Tomás Fernández como cabeza de lista ha supuesto para mí la constatación de un engaño y el desencadenante que me ha llevado a hacer públicas estas declaraciones”.
Segovia contrapone los resultados de las generales y las autonómicas
El diputado recurre a los resultados electorales para cuestionar la idoneidad de Fernández. Según las cifras que recoge en su escrito, Vox pasó en las generales de 52.485 votos y un 20,94 % en noviembre de 2019 a 37.572 votos y un 14,63 % en 2023. Son casi 15.000 votos menos y una caída de 6,31 puntos, la mayor de Vox entre las provincias andaluzas, según Segovia.
Frente a ese descenso, el parlamentario destaca que el partido pasó de 17.636 votos en las autonómicas de 2018 a 27.270 en 2022 y 36.466 en mayo de 2026. Aunque reconoce que son convocatorias distintas, utiliza la comparación para defender un cambio de candidato y vincula el crecimiento en las autonómicas a su trabajo como parlamentario andaluz.
Pide a Vox que actúe antes del 29-N
Segovia asegura que su petición va más allá de la candidatura al Congreso y que busca renovar la dirección provincial y recuperar la colaboración de quienes, a su juicio, han sido apartados del partido. También descarta que pretenda ocupar alguno de los puestos cuyo relevo reclama: “No aspiro a ningún cargo, candidatura o responsabilidad orgánica, ni espero obtener beneficio personal alguno de estas declaraciones”.
El diputado considera que la dirección nacional aún tiene margen para intervenir antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. En el cierre del comunicado insiste en sus dos peticiones: que Fernández renuncie a encabezar la lista y que López Zambrano y Font dejen sus responsabilidades en el comité provincial.