Aldeas Infantiles SOS ha reclamado este jueves que el derecho a la salud mental de los niños, niñas y adolescentes se traduzca en una atención pública “accesible, especializada y continuada”, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el sábado 10 de octubre.
La organización ha advertido de que la insuficiencia de recursos dificulta la detección temprana y el acompañamiento de quienes necesitan ayuda, al tiempo que amplía la desigualdad entre las familias, especialmente en los casos de menores que han perdido el cuidado parental o están en riesgo de hacerlo.
Más prevención, apoyo temprano y continuidad en los tratamientos
Según ha subrayado la ONG, es “fundamental” recibir ayuda cuando aparecen las primeras señales de malestar y mantenerla mientras sea necesaria, con el fin de proteger el bienestar emocional durante la infancia y la adolescencia.
En esa línea, ha pedido mejorar la prevención y garantizar apoyo especializado a niños y adolescentes, al advertir de que los problemas de salud mental que no se abordan adecuadamente pueden dificultar el aprendizaje, las relaciones personales y, más adelante, las posibilidades de llevar una vida independiente.
Críticas a la falta de profesionales y recursos en el sistema público
Aldeas Infantiles SOS ha alertado de la “insuficiencia” de profesionales y servicios especializados en el sistema público de salud, una carencia que, a su juicio, compromete la detección temprana y la continuidad de los tratamientos durante la infancia y la adolescencia.
La entidad sostiene que la atención primaria necesita “más tiempo y herramientas” para reconocer los primeros síntomas y facilitar la derivación a los servicios especializados. Además, ha señalado que las unidades de salud mental infantil y adolescente deben contar con suficientes profesionales, espacios adecuados y capacidad para ofrecer intervenciones psicoterapéuticas con la frecuencia y la duración necesarias.
La atención no puede depender de la renta ni del lugar de residencia
La organización ha advertido de que la falta de recursos públicos agrava la desigualdad y compromete el derecho a recibir atención psicológica de los niños, niñas y adolescentes que crecen en familias con menos ingresos.
En su mensaje, ha apuntado que las dificultades económicas pueden generar situaciones de estrés prolongado que afectan al bienestar y aumentan la necesidad de apoyo, por lo que la atención de la salud mental infantil “no puede depender de los ingresos familiares ni del lugar de residencia”.
Equipos especializados en trauma infantil y coordinación institucional
Por otro lado, Aldeas Infantiles SOS ha considerado “imprescindible” contar con equipos especializados en trauma infantil y en las consecuencias del maltrato para niños y adolescentes que han perdido el cuidado parental o están en riesgo de hacerlo.
La ONG también ha pedido que las medidas para la infancia y la adolescencia recogidas en el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027 se materialicen con financiación “suficiente y sostenida”, incluida la formación y el apoyo a los equipos de atención primaria, la coordinación efectiva entre sanidad, educación y servicios sociales, y el impulso de la regulación de la especialidad en Psicología Clínica de la Infancia y la Adolescencia.
Más de 50 psicólogos en distintas comunidades autónomas
La entidad ha explicado que cuenta con más de 50 psicólogos en distintas comunidades autónomas de España, que ofrecen atención y terapia individual y familiar, y trabajan en coordinación con los servicios sociales, los centros educativos y los profesionales de la salud.
Según ha detallado, “la terapia les ayuda a elaborar las experiencias vividas y a recuperar su bienestar, mientras que la terapia familiar favorece las relaciones y el cuidado dentro del hogar”.