El Tribunal de Apelación de París ha absuelto este jueves al histórico dirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea, alias 'Josu Ternera', en el último juicio que tenía pendiente en Francia. La corte no considera probado que perteneciera a la organización terrorista entre diciembre de 2002 y mayo de 2005, periodo en el que permanecía huido de España.
La resolución cierra el frente judicial francés abierto contra Ternera desde su detención en 2019 en los Alpes, tras casi 17 años en la clandestinidad. El fallo, aunque supone una victoria para su defensa en esta causa concreta, deja despejado el camino para que pueda ser entregado a España, donde la Audiencia Nacional le reclama por varias causas pendientes.
La principal reclamación española está vinculada al atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza en 1987. ETA asesinó allí a 11 personas, seis de ellas menores de edad, y dejó 88 heridos. La Fiscalía española le atribuye responsabilidad como supuesto integrante de la dirección de la banda que decidió colocar el coche bomba. Ternera niega su participación.
Un fallo por falta de pruebas
El juicio francés se centraba en determinar si Urrutikoetxea siguió integrado en ETA entre 2002 y 2005, después de huir de España cuando era parlamentario vasco. Las principales pruebas eran restos de ADN y huellas halladas en dos pisos francos de ETA en Lourdes y Villeneuve-sur-Lot, utilizados también por el entonces jefe militar de la banda, Peio Eskisabel, y por su lugarteniente, José Manuel Ugartemendía.
La Fiscalía francesa había pedido cinco años de prisión con suspensión de la pena y la prohibición de permanecer en suelo francés. El tribunal ha ido más lejos y ha dictado la absolución al entender que esas pruebas no bastaban para acreditar su pertenencia a la organización terrorista en ese periodo.
Ternera ya había sido condenado en rebeldía en 2010 por esta misma causa, pero tras su detención en Francia recurrió y logró ser juzgado de nuevo con su presencia. Desde entonces, sus abogados habían encadenado recursos y procedimientos que fueron retrasando su entrega a España.
Las causas que le esperan en la Audiencia Nacional
La justicia francesa ya autorizó en junio su entrega a España por una euroorden cursada por el juez Santiago Pedraz, que le reclama por su presunta responsabilidad como dirigente de ETA durante los años en los que permaneció huido. Esa entrega estaba condicionada a que terminara el último procedimiento abierto en Francia, justo el que se ha resuelto ahora con absolución.
Además del atentado de Zaragoza, la Audiencia Nacional también le reclama por la supuesta financiación de ETA a través de las herriko tabernas. En 2022 se admitió otra querella contra él por el atentado de la T-4 de Barajas en 2006, que mató a dos personas y rompió la última tregua de la banda.
Francia rechazó en su día otras solicitudes españolas, entre ellas la que pretendía juzgarlo por el asesinato en 1980 de Luis María Hergueta, directivo de Michelin, y otra causa por crímenes de lesa humanidad. La clave ahora está en las euroórdenes ya aceptadas y en los plazos para ejecutar la entrega.
El exdirigente etarra, de 75 años, vive actualmente en el País Vasco francés bajo control judicial. Sus abogados todavía pueden intentar ganar tiempo por vías procesales, pero el cierre de la última causa francesa cambia el escenario. La Audiencia Nacional espera su entrega para tomarle declaración por las causas que siguen abiertas en España.
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