El agitador ultra Vito Quiles aparece gritando “¡A por los rojos!” mientras varios legionarios corean su nombre y le jalean en un vídeo difundido en redes sociales. Las imágenes han llevado al Ejército de Tierra a abrir una investigación sobre la conducta de los militares, según ha informado 'laSexta'.
La investigación comenzó en la mañana del martes 13 de octubre, cuando se tuvo conocimiento de los hechos. Según la información de la cadena, se examinarán las circunstancias en las que se produjo la escena, sus motivos y el contenido de lo ocurrido.
¡FELIZ DÍA DE LA HISPANIDAD! El 29N España tendrá a los dirigentes políticos que merece. Vamos a por todas. https://t.co/q9nP8b47fk
— Vito Quiles 🇪🇸 (@vitoquiles) October 12, 2026
Quiles difundió las imágenes de los militares que le jalearon
El vídeo fue publicado por el propio Quiles. La escena tuvo lugar en un autobús que recogía en la plaza de Colón de Madrid a miembros de la Brigada de la Legión después de su participación en el desfile del 12 de octubre, para regresar a su base en Viator, Almería.
Los militares corean el nombre del agitador y le vitorean cuando lanza su consigna. Su actuación será examinada para determinar si vulneró la obligación de neutralidad política que establece el régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas.
Una posible falta grave por quebrantar la neutralidad política
La Ley Orgánica de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas tipifica como falta grave “efectuar con publicidad manifestaciones o expresar opiniones que supongan infracción del deber de neutralidad política o sindical”.
Para las faltas graves, la norma contempla sanciones económicas de ocho a quince días, arrestos de quince a treinta días, pérdida de destino o baja en el centro docente militar de formación, esta última aplicable a quienes sean alumnos. La sanción concreta dependerá de los hechos acreditados y de las circunstancias de cada responsable.
En el caso del arresto por falta grave, la ley establece su cumplimiento en un establecimiento disciplinario militar, aunque permite otro establecimiento militar cuando concurran circunstancias justificadas y no se perjudique la disciplina.