El intento de Vox de incorporar la lucha contra la inmigración irregular a las misiones expresas de las Fuerzas Armadas ha chocado este martes con el rechazo del PSOE, Sumar, PNV, ERC, Podemos y BNG. La votación formal tendrá lugar este miércoles, aunque las posiciones anunciadas durante el debate dejan la proposición de ley sin la mayoría necesaria para continuar su recorrido parlamentario.
El Partido Popular ha decidido apoyar la toma en consideración para introducir enmiendas durante una hipotética tramitación. Los 'populares' comparten la participación de los militares en el control fronterizo y quieren concederles la condición de agentes de la autoridad, con capacidad para practicar detenciones, aunque esas facultades no aparecen en el articulado presentado por la ultraderecha Vox.
La iniciativa fue registrada por la formación de Santiago Abascal en octubre de 2023 y modifica la Ley Orgánica de la Defensa Nacional. Su principal cambio cabe en cuatro palabras. Vox pretende añadir "y la inmigración ilegal" al apartado que permite a las Fuerzas Armadas colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el terrorismo.
El texto también introduce la inmigración irregular en el preámbulo de la ley como uno de los riesgos para la paz, la estabilidad y la seguridad. Su exposición de motivos habla de una "amenaza de primer orden", presenta los movimientos migratorios como parte de posibles estrategias de desestabilización y califica de "invasión" la entrada de unas 10.000 personas en Ceuta durante mayo de 2021.
Vox exige un Ejército permanente en Ceuta y Melilla
El diputado de Vox José María Sánchez García ha defendido desde la tribuna que Ceuta y Melilla sufren un problema "crónico y permanente" debido a su ubicación geográfica. A partir de ese diagnóstico, ha reclamado una presencia estable del Ejército en las fronteras de las dos ciudades autónomas.
"Esa permanencia del problema justificaría también una permanencia en la solución", ha afirmado. Vox considera que el despliegue militar permitiría contener y disuadir las entradas irregulares, especialmente después de la crisis vivida en Ceuta a finales de julio.
La respuesta más directa ha llegado desde el PSOE. José Antonio Rodríguez Salas ha recordado que la legislación actual ya permite recurrir a las Fuerzas Armadas para defender la soberanía española, intervenir ante situaciones de grave riesgo y responder a una agresión exterior.
El diputado socialista ha admitido que un Estado puede instrumentalizar los movimientos migratorios para presionar a otro país. En ese supuesto, España dispone de recursos diplomáticos, policiales, económicos, europeos y de inteligencia, además de la intervención militar cuando las circunstancias lo requieran. "Se puede defender el control de las fronteras sin militarizar la política migratoria", ha defendido.
Sumar ha anunciado un voto "enfáticamente" contrario. Su diputado Txema Guijarro ha tachado la iniciativa de "oportunista" y ha reprochado a Vox que coloque la inmigración irregular "en el mismo espacio normativo que el terrorismo". También ha advertido de que la instrumentalización de un flujo migratorio por parte de otro Estado no convierte automáticamente a las personas que cruzan la frontera en una amenaza militar.
El PNV tampoco considera necesaria la reforma. Mikel Legarda ha explicado que las Fuerzas Armadas ya pueden intervenir ante una operación híbrida promovida desde el exterior, mientras que el control ordinario de los movimientos migratorios corresponde a las fuerzas policiales. "No son servicios ni funciones intercambiables", ha remarcado.
Desde ERC, Francesc-Marc Álvaro ha descrito la proposición como "oportunista, populista y demagógica". El diputado ha acusado a Vox de mezclar inmigración, islamismo y terrorismo y ha alertado al PP del riesgo de terminar asumiendo el "marco reaccionario racista" de la ultraderecha.
Podemos ha endurecido todavía más la crítica. Javier Sánchez Serna ha denunciado que la reforma pretende equiparar inmigración y terrorismo y convertir a las personas migrantes en un "objetivo militar". El diputado del BNG Néstor Rego ha situado la propuesta dentro de una estrategia de "militarización de la sociedad" basada en relacionar migración, delincuencia e inseguridad.
El PP sostiene la tramitación para cambiar el texto
El portavoz popular en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, Rafael Hernando, ha justificado el apoyo del PP por la posibilidad de modificar la proposición durante su paso por las Cortes. "Vamos a respaldarla con el fin de enmendarla", ha adelantado.
El PP quiere aprovechar la reforma para otorgar protección jurídica a los militares desplegados en las fronteras y permitir que puedan intervenir directamente ante determinadas entradas. Esa pretensión exigiría ampliar el texto de Vox, que únicamente recoge el apoyo de las Fuerzas Armadas a la Policía y no regula detenciones ni atribuye nuevas competencias como agentes de autoridad.
Hernando ha trasladado también al hemiciclo el lenguaje utilizado por su partido desde la entrada masiva de julio. Ha asegurado que en Ceuta se produjo una "invasión consentida e instrumentalizada por Marruecos" y ha acusado a Rabat de emplear a sus propios ciudadanos como "carne de cañón" en una operación de "guerra híbrida" contra la soberanía española y la frontera sur de la Unión Europea.
La toma en consideración llegará este miércoles al momento de la votación con el respaldo anunciado de PP y Vox y el rechazo de los principales socios del Gobierno, los grupos nacionalistas y Podemos. Junts y EH Bildu no han intervenido en el debate.
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