El PSOE calcula que una izquierda unida lograría el 29N la mayoría absoluta del Senado con 40 escaños más

Sánchez abre la puerta a compartir papeleta con otras fuerzas progresistas en la Cámara Alta; mientras, PP y Vox exploran pactos provinciales para reforzar su poder y condicionar la renovación del Tribunal Constitucional tras las elecciones del 29N

15 de octubre de 2026 a las 21:11h
El hemiciclo del Senado y los logotipos del PSOE y el nuevo Frente Amplio de izquierdas. Elaboración propia (Imágen original de Europa Press).
El hemiciclo del Senado y los logotipos del PSOE y el nuevo Frente Amplio de izquierdas. Elaboración propia (Imágen original de Europa Press).

Una candidatura conjunta del PSOE, el Frente Amplio y Podemos podría cambiar la mayoría del Senado el 29N. Un informe interno con el que trabajan los socialistas calcula que concurrir unidos permitiría obtener 40 escaños más que hacerlo por separado y alcanzar 150 representantes, por encima de los 134 necesarios para la mayoría absoluta. El documento, al que ha accedido ‘elDiario.es’, aporta un incentivo electoral concreto a unas negociaciones que avanzan por territorios y siguen pendientes de cerrar.

Pedro Sánchez ha respaldado públicamente esa posibilidad este jueves, a su llegada a Bruselas. "Queremos ganar el Senado", ha afirmado, antes de señalar que "todas las opciones están encima de la mesa", incluida la concurrencia con otras fuerzas de izquierdas. El presidente ha defendido también el respeto a las decisiones de los partidos situados a la izquierda del PSOE, que afrontan sus propias conversaciones para las candidaturas al Congreso.

La elección de la Cámara Alta favorece especialmente la concentración de apoyos. En las circunscripciones provinciales se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar hasta tres candidatos, incluso de distintas formaciones. Cuando el voto se concentra en los nombres de una misma candidatura, es frecuente que la fuerza más apoyada consiga tres representantes y la siguiente, uno. Un acuerdo permite que los votantes de partidos diferentes respalden a los mismos candidatos, aunque mantengan papeletas distintas para el Congreso.

Los números de la unidad

El estudio parte de estimaciones provinciales elaboradas con sondeos de los días 7 y 8 de octubre. En el escenario de candidaturas separadas atribuye 96 senadores electos al PP, 89 al PSOE, seis a la ultraderecha_ Vox y tres a la coalición UPN-PP en Navarra, además de ocho a ERC. Al incorporar a los representantes designados por los parlamentos autonómicos, la derecha y la ultraderecha alcanzarían conjuntamente 134 escaños, justo la mayoría absoluta, frente a los 110 que el informe asigna al espacio progresista que estudia la alianza.

La candidatura común elevaría su representación a 129 senadores elegidos en las urnas y 150 al añadir los de designación autonómica. Los 40 puestos de diferencia corresponden, por tanto, a la comparación entre presentarse juntos o separados dentro de esa misma proyección. La Cámara resultante tendría 267 integrantes, uno más que hasta ahora, porque Formentera elegirá por primera vez un senador propio, separado del de Ibiza, tras la reforma constitucional aprobada este año.

El documento contempla también una transferencia de apoyos incompleta. Si la alianza retuviera el 70% de los votos que sus partidos obtuvieran para el Congreso, alcanzaría 141 senadores, de ellos 120 electos, y conservaría la mayoría absoluta. Es una simulación interna del PSOE cuyo resultado depende de sus estimaciones de voto y de cómo respondan los electores a los candidatos compartidos. Los pactos que terminen cerrándose y su alcance territorial determinarán qué parte de ese escenario llega a ponerse a prueba.

La ventaja se repartiría por numerosas circunscripciones. En once provincias, pasar de uno a tres senadores aportaría 22 escaños más. El cálculo añade avances al deshacer nueve repartos de dos representantes por bloque, otras siete actas en Mallorca, La Rioja, Navarra, Soria, Lleida, A Coruña y Almería, y la posibilidad de conservar Ibiza y Formentera frente al PP. La alianza sería la más votada en 45 de las 60 circunscripciones. El estudio sitúa además oportunidades de ganar escaños con variaciones inferiores a un punto de voto en La Rioja, Gipuzkoa, Navarra, Murcia y Zamora.

Pactos abiertos en ambos bloques

Las conversaciones al Senado permiten acuerdos distintos en cada territorio, de manera que una discrepancia provincial puede convivir con pactos en otros lugares. Los contactos han avanzado entre los socialistas catalanes y los Comuns, y los interlocutores del Frente Amplio describen mayor disposición en Baleares, Canarias, Extremadura, Madrid y la Comunitat Valenciana. Galicia y Castilla-La Mancha presentan más dificultades. En Ibiza ya se ha anunciado la candidatura de Juanjo Ferrer, respaldada por PSOE, Ara Eivissa, Esquerra Unida y Sumar, con el apoyo de Podemos.

Ese entendimiento coincide con los primeros avances de la unidad para el Congreso. Nueva Canarias, Podemos, IU y Movimiento Sumar han acordado concurrir como Unidad del Pueblo Canario, mientras Ara Més, Sumar y Esquerra Unida han alcanzado en Baleares un preacuerdo pendiente de ratificación, todavía sin los morados. El ejemplo canario ofrece una fórmula de cooperación territorial en una jornada marcada también por el choque entre Podemos e IU sobre las condiciones para pactar fuera de Madrid y Barcelona. Las alianzas al Senado abren otra vía para ampliar la representación de esas fuerzas y disputar la mayoría a PP y Vox.

La derecha también estudia cómo responder a una concentración del voto progresista. PP y la ultraderecha Vox exploran candidaturas conjuntas en determinadas circunscripciones, una posibilidad que ya ha recogido 'ElConstitucional.es' y que continúa sin un acuerdo anunciado. La operación estaría condicionada a que prospere la alianza de las izquierdas y buscaría reforzar sus opciones de alcanzar los tres quintos de la Cámara. El plazo para comunicar coaliciones termina este viernes 16 de octubre, antes de la presentación de las candidaturas completas.

El alcance institucional de esa mayoría exige distinguir los umbrales. La mayoría absoluta permite aprobar vetos a las leyes, que el Congreso puede levantar mediante el procedimiento constitucional. Para proponer a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que corresponden al Senado hacen falta tres quintos de sus miembros, equivalentes a 161 votos en una Cámara de 267 integrantes. Ese requisito obliga a reunir apoyos adicionales cuando un bloque supera la mayoría absoluta, pero queda por debajo de esa cifra. 

Sobre el autor
Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
Jaime Barrionuevo

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