El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confía en reunir los apoyos necesarios para salvar este viernes los dos decretos de vivienda en el Congreso. A menos de 48 horas de la votación y con tres socios decisivos todavía sin revelar qué harán, el jefe del Ejecutivo se ha declarado "razonablemente optimista" y ha pedido a los grupos parlamentarios que asuman su responsabilidad ante la emergencia habitacional.
"Permítame que me ponga en el mejor de los escenarios antes de que llegue la votación", ha respondido Sánchez durante la rueda de prensa celebrada en el Palacio de la Moncloa junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron. El presidente ha defendido el trabajo negociador desarrollado durante los últimos meses y ha recordado que el Gobierno ha incorporado propuestas procedentes de distintas formaciones.
Sánchez ha situado el acceso a la vivienda como la principal preocupación de buena parte de la ciudadanía y ha reclamado a sus aliados una "dosis de responsabilidad". "Esta es una cuestión de humanidad", ha insistido después de citar a las personas que afrontan un desahucio o que no pueden comprar ni alquilar una casa.
Su optimismo todavía necesita votos. Junts, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Podemos mantienen abierta su decisión, mientras Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y EH Bildu ya han confirmado que respaldarán los dos decretos. El Partido Popular y la ultraderecha Vox votarán en contra.
Sánchez también ha respondido al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que había vuelto a acusarle de "traicionar" a los españoles con sus políticas de vivienda. "¿Ser traidor a quién? ¿A los fondos buitre que especulan con la vivienda? Pues sí, me gusta ser un traidor a ese tipo de intereses", ha replicado.
El jefe del Ejecutivo ha reprochado además a determinados responsables del PP su "incomparecencia", "inhumanidad" e "insensibilidad" ante el desahucio de Maricarmen Abascal. Sánchez ha sostenido que ni la Comunidad de Madrid ni el Ayuntamiento de la capital "movieron un dedo" para evitar que la mujer de 87 años fuera expulsada de la casa donde vivía desde 1956.
El segundo decreto afronta el camino más difícil
El Gobierno llevó este martes al Consejo de Ministros dos normas separadas. Sánchez ha reconocido que la primera se ha trabajado durante meses con los grupos parlamentarios, mientras que el texto sobre la renovación automática de los alquileres ha tenido un recorrido negociador mucho más corto. Esa diferencia explica que la primera parte del paquete reúna ahora más posibilidades de salir adelante.
El primer decreto ha sido publicado este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y entrará en vigor el jueves. La norma amplía hasta 2030 la protección frente a determinados desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, regula los alquileres de temporada y por habitaciones y permite prorrogar durante dos años los contratos vigentes que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028.
También congela hasta finales de 2027 las rentas que ya superen el índice estatal de referencia y limita al 2% otras actualizaciones en ausencia de acuerdo. El texto restringe hasta 2028 determinadas compras de viviendas por parte de empresas dedicadas a adquirir inmuebles o deuda hipotecaria por debajo del 70% de su valor de tasación, además de incorporar cambios fiscales e instrumentos para ampliar el parque público y asequible.
El segundo decreto, cuya publicación en el BOE está prevista para este jueves, regula la renovación automática de los contratos de alquiler mientras el inquilino cumpla sus obligaciones. El texto contempla excepciones justificadas para que el propietario recupere la vivienda y una indemnización de hasta doce mensualidades cuando rechace la renovación sin una de esas causas.
Sánchez ha admitido que esta norma llega al Congreso menos trabajada, aunque ha defendido su coherencia con la Ley de Vivienda. A su juicio, la continuidad de los contratos es un debate que España tendrá que afrontar "antes o después" ante la inseguridad que padecen las familias cuando termina el plazo de su alquiler.
La separación fue el resultado de la negociación de última hora entre PSOE y Sumar. El socio minoritario quería mantener las principales medidas dentro de un solo decreto, pero acabó aceptando que la renovación automática viajara en un texto independiente. La fórmula permite que el Congreso vote cada paquete por separado, aunque deja la medida más ambiciosa expuesta a una derrota propia.
Junts, PNV y Podemos todavía guardan sus votos
Junts ha recibido las palabras de Sánchez con frialdad. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, se ha declarado "decepcionada y preocupada" tras una primera lectura y ha asegurado que la redacción final deja "bastante tocados" los dos objetivos que su formación había planteado durante las conversaciones.
La dirigente independentista considera que la limitación a las compras especulativas permite que determinados fondos continúen adquiriendo viviendas y cuestiona el alcance de la protección reservada a las familias propietarias. Junts seguirá estudiando los textos y evita por ahora anunciar si facilitará su convalidación.
El PNV también reclama tiempo para analizar la letra pequeña. Su portavoz, Maribel Vaquero, ha pedido diferenciar entre fondos de inversión y pequeños propietarios. El presidente del partido, Aitor Esteban, ha acudido este miércoles al Congreso y se ha reunido con el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, dentro de los contactos abiertos por el Ejecutivo.
Podemos decidirá después de reunirse este jueves con el Sindicato de Inquilinas. Su secretaria general, Ione Belarra, ha exigido retirar las dos normas y presentar un único decreto que preserve juntas todas las medidas. La formación morada comparte varias de las protecciones incluidas, pero considera que dividirlas facilita que la renovación automática de los contratos termine derrotada.
ERC y EH Bildu han despejado parte del camino. Ambas formaciones votarán a favor pese a considerar insuficiente el paquete. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, lo ha definido como un "parche", mientras el diputado de EH Bildu Oskar Matute ha defendido que sus medidas ofrecerán alivio inmediato a miles de familias y deben servir como punto de partida.
Sumar ha intensificado la presión para cerrar los apoyos que faltan. El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha recordado que los decretos recogen aportaciones de varios grupos de izquierda y ha pedido escuchar el "clamor social" que mantiene las protestas y las acampadas por la vivienda en varias ciudades.
El pleno extraordinario comenzará este viernes a las once de la mañana. La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, defenderá el primer decreto desde la tribuna del Congreso. Bustinduy asumirá la presentación del segundo, el texto que decidirá si la renovación automática de los alquileres supera finalmente la negociación más incierta.