Pedro Sánchez ha señalado directamente a Marruecos por el fallo que permitió la entrada masiva de migrantes en Ceuta y ha confirmado que pretende presentarse de nuevo a las elecciones generales de 2027. El presidente del Gobierno ha dejado ambos mensajes durante una entrevista con la periodista Christiane Amanpour en la cadena estadounidense 'CNN', aprovechando su participación en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
"Está claro que su control fronterizo falló", ha asegurado Sánchez sobre Marruecos. El jefe del Ejecutivo ha explicado que España ha solicitado "acciones y respuestas" a Rabat mientras continúa investigando lo ocurrido los días 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron la frontera y desbordaron durante horas la capacidad de respuesta de las autoridades españolas.
La elección de la 'CNN' como escaparate internacional también tiene una carga política añadida. La entrevista se ha producido apenas unos días después de que Donald Trump haya prohibido el acceso a la Casa Blanca de periodistas de esta cadena, de 'MS NOW' y de 'Politico' por una cobertura que considera desfavorable. Sánchez ha defendido desde ese medio el multilateralismo, los derechos humanos y una respuesta democrática frente al avance de la extrema derecha.
Sánchez señala a Marruecos y exige solidaridad a Europa
Christiane Amanpour ha preguntado al presidente qué falló para que una entrada de semejante magnitud pudiera producirse prácticamente de un día para otro. Sánchez ha respondido situando la responsabilidad en tres niveles. El primero afecta a la Unión Europea, el segundo a la cooperación con Marruecos y el tercero a la gestión de las personas que todavía permanecen en Ceuta.
El presidente ha recordado que Ceuta y Melilla son ciudades españolas y también frontera exterior de la Unión Europea en África. A partir de ahí, ha reprochado a varios gobiernos europeos la falta de apoyo durante la crisis. España, ha defendido, sí mostró solidaridad con Italia cuando miles de personas llegaron a Lampedusa y con Dinamarca y Groenlandia cuando Trump cuestionó su integridad territorial.
"Pedimos esa misma solidaridad cuando se trata de Ceuta", ha reclamado. El mensaje pretende situar la crisis fuera del marco estrictamente bilateral con Marruecos. La presión fronteriza sobre la ciudad autónoma afecta al conjunto del espacio comunitario, pero buena parte de la gestión inmediata ha recaído sobre España y las autoridades ceutíes.
Respecto a Rabat, Sánchez ha reivindicado la relación construida durante los últimos ocho años, aunque ha introducido una exigencia mucho más clara que en sus anteriores intervenciones. La condición de Marruecos como socio estratégico no evita que España le reclame explicaciones por un dispositivo fronterizo que falló y que ahora debe garantizar tanto los retornos como la prevención de nuevas entradas.
Amanpour también ha enfrentado al presidente con los documentos desclasificados por el Gobierno sobre las alertas previas. Sánchez ha negado que esos informes anticiparan una avalancha de semejantes dimensiones. "Demuestran que no había una evidencia clara de que algo así fuera a suceder", ha sostenido. La investigación continúa abierta para aclarar si la policía marroquí quedó desbordada o si hubo alguna decisión deliberada detrás de su falta de respuesta, una posibilidad que Rabat rechaza.
El presidente ha prometido recuperar plenamente la normalidad en Ceuta, tramitar las solicitudes de protección internacional y devolver a Marruecos a quienes carezcan de derecho a permanecer en España. Lo ha hecho defendiendo una política migratoria que combine control fronterizo, seguridad y respeto a los derechos humanos.
"Haremos ese trabajo con dignidad. Los migrantes no son ganado, son seres humanos", ha afirmado Sánchez. "Eso es lo que debemos hacer en una gran democracia y en un gran país como España".
“Migrants are not cattle but humans.” The Ceuta migration crisis saw Spain experience a lack of solidarity from other EU countries, Spain’s Prime Minister @sanchezcastejon tells me.
— Christiane Amanpour (@amanpour) September 22, 2026
“We showed that solidarity for instance in Lampedusa… in Greenland… So we ask for that… pic.twitter.com/UUjjUeJKzX
Otro mandato y una respuesta progresista a la ultraderecha
La entrevista ha dejado además una confirmación política relevante. Preguntado por las investigaciones judiciales que afectan a su esposa y a antiguos colaboradores, Sánchez ha defendido que el Gobierno ha actuado con contundencia ante los casos de corrupción y ha diferenciado esas actuaciones de otras causas que considera parte de una ofensiva de la oposición para forzar su salida.
El presidente ha rechazado esas presiones y ha vinculado su continuidad al momento político que atraviesan España y Europa. "Mi responsabilidad como líder de un Gobierno progresista en España y en Europa es volver a presentarme para otro mandato", ha asegurado. Su objetivo, ha añadido, pasa por completar las transformaciones desarrolladas durante sus más de ocho años al frente del Ejecutivo.
Sánchez ya había expresado durante las últimas semanas su disposición a ser candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en 2027. Ante la audiencia internacional de la 'CNN' ha ido un paso más allá al presentar esa decisión como una responsabilidad política frente al crecimiento de la derecha radical y los intentos de desalojarle antes de las urnas.
Spain’s Pedro Sanchez @sanchezcastejon is embroiled in domestic scandals at home, with close associates being investigated over corruption. He tells me he won’t listen to opposition parties calling on him to quit, and insists it’s his “responsibility as a leader of a progressive… pic.twitter.com/W0h2bqBbLG
— Christiane Amanpour (@amanpour) September 22, 2026
El jefe del Ejecutivo ha reconocido que la ultraderecha crece alimentándose de las frustraciones legítimas de una parte de la población. Su respuesta pasa por demostrar capacidad de gestión. Según ha defendido, cuando estas formaciones llegan al poder quedan expuestas sus dificultades para ofrecer soluciones útiles, como considera que ha ocurrido en Suecia.
"Lo que tenemos que hacer los progresistas es gobernar, dar respuestas a los ciudadanos, luchar contra la desigualdad y subir los salarios mínimos", ha resumido. Sánchez ha apoyado esa tesis en la evolución de la economía y el empleo. España ha alcanzado 22,78 millones de ocupados durante el segundo trimestre de 2026, mientras la tasa de paro ha bajado del 10% y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé un crecimiento del 2,2% para este año.
La defensa de su proyecto nacional ha enlazado con su mensaje internacional. Sánchez ha reclamado fortalecer Naciones Unidas ante quienes pretenden sustituir las reglas compartidas por acuerdos cerrados entre un pequeño número de potencias. Frente a ese "minilateralismo", ha defendido un "maxilateralismo" capaz de incorporar a más países y reforzar la acción colectiva ante el cambio climático, la inteligencia artificial, las guerras o la desigualdad.
“It’s very important to strengthen the multilateral order and especially the UN,” Spain’s Prime Minister Pedro Sanchez @sanchezcastejon tells me at UNGA. “We need to strengthen our collective action.” pic.twitter.com/pbjLGMbPGN
— Christiane Amanpour (@amanpour) September 22, 2026
Sánchez también ha aprovechado la entrevista para respaldar la elección de la primera mujer como secretaria general de Naciones Unidas cuando concluya el mandato de António Guterres. "La mitad de la población debe representar también la mitad del liderazgo. Este es el momento", ha defendido.
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