El Tribunal Supremo ha frenado el intento de Manos Limpias de llevar ante la Justicia a Félix Bolaños por sus críticas al polémico juez Juan Carlos Peinado. La Sala de lo Penal ha inadmitido la denuncia del pseudosindicato ultra contra el ministro de Justicia y ha dejado claro que sus palabras sobre la actuación del instructor de la causa de Begoña Gómez no constituyen delito.
La organización dirigida por Miguel Bernad, que ejerce la acusación popular contra la esposa de Pedro Sánchez, pretendía que el Supremo investigara a Bolaños por calumnias, acusación falsa, coacciones e inducción a la prevaricación. Los magistrados han descartado todas esas acusaciones y han recordado el alcance de la libertad de expresión cuando se trata de asuntos con una dimensión política incuestionable.
La resolución forma parte de un triple revés judicial para Manos Limpias. El alto tribunal ha rechazado también otras dos denuncias de la organización contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la exministra de Hacienda y dirigente socialista María Jesús Montero.
En una cuarta decisión, el Supremo ha inadmitido una querella de la ultraderecha Vox contra Francina Armengol, a la que el partido de Santiago Abascal atribuía un presunto falso testimonio por su declaración sobre la compra de mascarillas ante una comisión de investigación del Congreso.
Las críticas al juez Peinado que Manos Limpias quiso llevar a los tribunales
La denuncia contra Bolaños se dirigía contra sus declaraciones después de que Peinado decidiera avanzar hacia el juicio de Begoña Gómez. El ministro calificó aquella decisión de "una vergüenza", sostuvo que había causado un daño a la Justicia y expresó su confianza en que la Audiencia Provincial de Madrid la revocara.
Manos Limpias sostuvo que esas manifestaciones podían ser constitutivas de varios delitos. También denunció al ministro por dirigirse al Consejo General del Poder Judicial para reclamar una respuesta ante lo que consideraba una actuación impropia de Peinado durante su declaración como testigo en la causa.
El Supremo rechaza que aquellas palabras fueran calumniosas. El auto, del que ha sido ponente el magistrado Manuel Marchena, señala que el ejercicio de la libertad de expresión "ensancha su ámbito de legitimidad" cuando la opinión se refiere a un asunto de dimensión política incuestionable.
La Sala descarta igualmente la acusación de denuncia falsa. Los magistrados explican que Bolaños no presentó una denuncia ni una querella contra Peinado en la que le atribuyera falsamente una infracción penal.
Tampoco aprecian que el ministro tratara de inducir a la Audiencia de Madrid a prevaricar por expresar su deseo de que revisara la decisión del instructor. Solicitar a un tribunal que dicte una resolución conforme a derecho no constituye una inducción a cometer un delito, concluye el Supremo, que también descarta las supuestas coacciones al órgano de gobierno de los jueces.
La resolución vuelve a situar el foco sobre la organización ultra que presentó la denuncia con la que Peinado abrió en 2024 la causa contra Begoña Gómez. Desde entonces, la instrucción ha estado rodeada de polémica y las defensas han cuestionado la actuación del magistrado, varias de cuyas decisiones han sido corregidas por la Audiencia Provincial de Madrid.
La Audiencia mantuvo en julio la continuación del procedimiento ante un jurado por presunto tráfico de influencias y malversación, pero descartó otros dos delitos y levantó las medidas cautelares impuestas a Gómez. En septiembre, Peinado acordó la apertura de juicio oral contra ella y su asesora Cristina Álvarez. La Fiscalía ha pedido el archivo, mientras las acusaciones solicitan su condena.
El tribunal también rechaza la querella de Vox contra Armengol
El Supremo ha inadmitido asimismo la denuncia con la que Manos Limpias pretendía atribuir a Grande-Marlaska una responsabilidad penal por la muerte de cuatro guardias civiles en operaciones contra el narcotráfico en Barbate, Cádiz, y Huelva. La organización sostenía que no se había proporcionado a los agentes medios suficientes para trabajar con seguridad.
Los magistrados sostienen que no se han aportado indicios de una contribución causal de los denunciados al riesgo que desencadenó las muertes. La Sala precisa que su examen se limita al terreno penal, por lo que deja fuera otras consideraciones que puedan formar parte del debate público sobre la dotación de medios.
La tercera denuncia de Manos Limpias se dirigía contra María Jesús Montero por dos modificaciones presupuestarias aprobadas en 2024 para financiar partidas de pensiones con créditos inicialmente destinados al Plan de Recuperación. El pseudosindicato le atribuía presuntos delitos de malversación, prevaricación y administración desleal, pero el Supremo no aprecia elementos para abrir una causa penal.
El tribunal ha rechazado también la querella presentada por la ultraderecha Vox contra Francina Armengol. La formación ultra la acusaba de falso testimonio por sus respuestas ante la comisión parlamentaria que investigó la compra de material sanitario durante la pandemia, en particular sobre su relación con el exasesor ministerial Koldo García.
La Sala considera que no hay base suficiente para afirmar que Armengol alteró sustancialmente la verdad. Recuerda que la dirigente socialista reconoció haber hablado con García, aunque aseguró no recordar el contenido de algunas conversaciones. También señala que negar una participación en los procesos de contratación es compatible con haber facilitado un contacto con responsables del Gobierno balear.
Los magistrados añaden que, incluso si en su declaración pudieran apreciarse imprecisiones u omisiones, serían necesarios más elementos para admitir una querella por falso testimonio.