La ultraderecha Vox ha colocado como número dos de una de las principales consejerías de la Junta de Andalucía a un antiguo dirigente de Falange Española. Rafael Sánchez Saus, nuevo viceconsejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, fue consejero nacional de la formación falangista y llegó a competir por su jefatura en 1987.
El nombramiento fue aprobado esta semana por el Consejo de Gobierno dentro del equipo elegido por Manuel Gavira, vicepresidente segundo de la Junta y líder andaluz de Vox. La biografía oficial difundida por la Administración autonómica recogió la amplia trayectoria académica de Sánchez Saus, pero dejó fuera su militancia en Falange y sus publicaciones favorables a la ultraderecha.
El nuevo viceconsejero asegura que aquella etapa pertenece al pasado y que actualmente no se considera falangista. También admite que "nunca ha renegado" de esa militancia y que todavía puede admirar a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange y una de las principales referencias ideológicas del fascismo español.
La polémica ha crecido porque sus posiciones más recientes mantienen muchos de los elementos que caracterizan el discurso de Vox. Sánchez Saus cuestiona el Estado de las Autonomías, combate las políticas de memoria democrática, rechaza el derecho al aborto y alerta de una supuesta "islamización" de Andalucía.
Candidato a dirigir Falange en 1987
La relación de Sánchez Saus con Falange fue más allá de una afiliación juvenil pasajera. Se incorporó formalmente al partido en 1981 y fue nombrado jefe de Juveniles y subjefe provincial en Sevilla. Años después llegó al Consejo Nacional de la organización.
El 4 de julio de 1987 presentó su candidatura a la Jefatura Nacional de Falange Española de las JONS. Obtuvo 44 votos frente a los 145 del dirigente falangista Diego Márquez Horrillo, reelegido durante una asamblea que concluyó con el canto del 'Cara al Sol' y la evocación de José Antonio Primo de Rivera.
Sánchez Saus sostiene ahora que aquella candidatura fue testimonial y que pretendía actualizar el partido para que respetara las libertades ciudadanas. Según su versión, abandonó la organización después de perder aquella votación.
Dos años más tarde, sin embargo, pronunció una conferencia en la Universidad Complutense de Madrid en la que todavía se definía como falangista. En aquel discurso lamentó el declive político de la organización y defendió la necesidad de recuperar un pensamiento que, en su opinión, había atraído a generaciones de universitarios españoles.
El texto también presentaba el movimiento falangista como un intento de regeneración de España y criticaba a sus dirigentes por haberlo llevado a una situación de quiebra ideológica, económica y organizativa. La discrepancia que expresaba estaba dirigida contra el funcionamiento de Falange y su pérdida de relevancia, mientras conservaba buena parte de sus referencias políticas.
Un currículo oficial sin la parte política
La Junta presentó a Sánchez Saus como un académico de reconocido prestigio. Nacido en Albacete en 1956, es doctor en Historia por la Universidad Complutense, catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Cádiz y fue rector de la Universidad CEU San Pablo entre 2009 y 2011.
También es miembro de varias academias y autor de más de veinte libros y un centenar de publicaciones científicas. El perfil oficial no incluyó su antiguo puesto en Falange ni su libro 'Por qué Vox. El despertar de la derecha social en España', una recopilación de artículos en los que defiende al partido de Santiago Abascal.
Su experiencia profesional se ha desarrollado principalmente en la universidad, la investigación histórica y las organizaciones católicas. Carece de una trayectoria previa de gestión en Turismo, Justicia o Administración Local, las áreas que ahora deberá coordinar como viceconsejero.
El contraste dentro de la propia consejería resulta visible. La secretaria general técnica, Inés María Cruz Lora, acumula más de dos décadas en el Cuerpo Superior de Administradores Generales de la Junta. Sánchez Saus llega como el perfil político e ideológico elegido por Vox, mientras la gestión administrativa recae sobre una funcionaria con experiencia dentro de la Administración andaluza.
Contra las autonomías desde un Gobierno autonómico
Uno de los principales choques entre sus ideas y el cargo que acaba de asumir se encuentra en el modelo territorial. Sánchez Saus ha presentado el Estado de las Autonomías como una amenaza para la unidad nacional y acusa a determinadas instituciones e intelectuales de participar en una "deconstrucción histórica" de España.
Ahora formará parte del Gobierno de una comunidad autónoma y tendrá competencias directas sobre la Administración Local. La consejería gestionada por Vox controlará las relaciones con ayuntamientos y diputaciones desde una estructura institucional que su nuevo viceconsejero ha cuestionado en sus publicaciones.
Su obra también contiene una lectura complaciente con la dictadura franquista. En varios artículos ha descrito aquellos años como una etapa que transformó España ofreciendo "pan y dignidad" y ha vinculado la acción del régimen con el desarrollo posterior de la monarquía parlamentaria.
Sánchez Saus ha calificado la legislación de memoria histórica como una iniciativa de "revanchistas" y ha ensalzado a autores vinculados a Falange. También ha utilizado expresiones despectivas contra miembros del Gobierno de Pedro Sánchez y ha defendido posiciones profundamente restrictivas en materia de aborto.
El legado de Al-Ándalus bajo la gestión de Vox
Las tesis del nuevo viceconsejero también chocan con una parte fundamental del patrimonio turístico y cultural de Andalucía. Sánchez Saus rechaza la idea de una convivencia fructífera entre musulmanes, cristianos y judíos durante el periodo andalusí y presenta ese relato como una falsificación histórica.
En su libro 'Al-Ándalus y la cruz' describe aquella etapa como un sistema de sometimiento político, religioso y jurídico de los cristianos. Su interpretación combate la visión de las tres culturas que Andalucía lleva décadas utilizando como elemento de promoción cultural, turística y diplomática.
La propia Consejería de Turismo promociona rutas dedicadas al Califato, los Omeyas, los Nazaríes, los Almorávides y los Almohades. La comunidad alberga además la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, creada por el Gobierno andaluz y Marruecos para fomentar el diálogo, la convivencia y el conocimiento mutuo.
Vox ha convertido la supuesta "islamización" de Andalucía en uno de sus principales frentes políticos. Manuel Gavira ha anunciado acciones para frenar el Centro Cultural Islámico previsto en Sevilla y el pacto de gobierno incluye la eliminación de las clases de Lengua Árabe y Cultura Marroquí en los colegios andaluces.
Sánchez Saus tendrá ahora responsabilidades sobre un sector turístico que obtiene buena parte de su proyección internacional de ese legado. La Alhambra, la Mezquita de Córdoba, Medina Azahara y las rutas andalusíes forman parte esencial de la imagen de Andalucía en el mundo.
Las mujeres como supuesto "problema"
La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, también ha pedido explicaciones por unas declaraciones en las que Sánchez Saus recuperaba como asunto a discutir "el acceso masivo de la mujer al trabajo" y el uso de métodos anticonceptivos.
El nuevo viceconsejero presentó ambas cuestiones al recordar los debates planteados por sectores católicos durante los años ochenta y preguntó si podían volver a discutirse en la actualidad. Montero considera que esas palabras suponen defender la exclusión de las mujeres del mercado laboral.
"No es aceptable que un alto cargo esté vinculado a posiciones falangistas", ha denunciado la dirigente socialista, que también ha advertido de que "los valores democráticos y la igualdad no admiten retrocesos".
María Márquez, vicesecretaria general del PSOE-A, se ha preguntado "de qué caverna" ha salido el nuevo equipo de Vox y ha acusado a la formación ultra de trasladar a la Junta ideas contrarias al pluralismo político, los sindicatos y la igualdad de las mujeres.
La oposición exige su cese
Adelante Andalucía ha reclamado la dimisión inmediata o la destitución de Sánchez Saus. Su portavoz, José Ignacio García, lo ha definido como "un fascista con carné de fascista" y considera incompatible ese pasado político con el ejercicio de responsabilidades en una institución democrática.
García ha comparado el nombramiento con la posibilidad de que Alemania incorporase a un antiguo dirigente de un partido nazi o Italia hiciera lo mismo con un miembro de una organización fascista. "Gente que no es demócrata no debería ocupar las instituciones democráticas", ha afirmado.
Por Andalucía también ha denunciado la elección. Su parlamentario Ernesto Alba sostiene que Vox ha utilizado su entrada en el Ejecutivo para "colocar" a un antiguo aspirante a dirigir Falange en el segundo nivel de una consejería con competencias sobre Turismo y Justicia.
Desde el Gobierno autonómico han explicado que los consejeros cuentan con capacidad para escoger a sus equipos y han respaldado la trayectoria académica de Sánchez Saus. Fuentes del entorno de la Presidencia aseguran que desconocían su pasado falangista antes del nombramiento, aunque mantienen su aval al currículo profesional.
El vicepresidente primero, Antonio Sanz, ha evitado pronunciarse sobre la polémica y ha respondido que únicamente opina sobre las personas que forman parte de su departamento. Rafael Sánchez Saus continúa en el cargo mientras PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía mantienen su petición de explicaciones y cese.
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