Abascal vende como "patriótico" su pacto con Feijóo para blindar la mayoría de la derecha en el Senado, mientras acusa a Sánchez de dirigir una "organización criminal"

La ultraderecha Vox renuncia a presentar candidaturas propias en seis provincias y llevará un único candidato en otras 14 para coordinarse con el PP el 29N

26 de octubre de 2026 a las 21:14h
El presidente de Vox, Santiago Abascal. Fuente: Tomàs Moyà / Europa Press.
El presidente de Vox, Santiago Abascal. Fuente: Tomàs Moyà / Europa Press.

El líder de la ultraderecha Vox, Santiago Abascal, ha presentado como un "gesto patriótico" el acuerdo alcanzado con el Partido Popular para coordinar sus candidaturas al Senado en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. "En tres palabras: todo por España", ha afirmado este lunes durante un acto electoral celebrado en el Auditorio de Talavera de la Reina, en Toledo.

Sin embargo, el pacto supone una estrategia conjunta para concentrar los votos de la derecha y evitar que la división entre PP y Vox les reste representación en la Cámara Alta. La formación de Abascal renuncia a presentar candidaturas propias en seis provincias y llevará un solo candidato en otras 14, mientras que los populares retirarán sus listas en tres territorios. 

El acuerdo llega después de semanas de negociación y a pocas horas de que terminara el plazo para presentar las candidaturas. Aunque Abascal lo ha presentado como una cesión por el interés general, ambas formaciones buscan aumentar sus opciones de controlar el Senado y frenar la candidatura conjunta del PSOE, el Frente Amplio y las izquierdas territoriales. El acto de Talavera de la Reina ha reunido al vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, y al vicesecretario de Comunicación del partido y cabeza de lista por Toledo, Manuel Mariscal. Según las cifras facilitadas por la propia formación, el auditorio, con capacidad para unas 1.200 personas, completó su aforo y otras 1.500 se quedaron fuera.

El pacto entre PP y Vox para repartirse las candidaturas al Senado

El acuerdo afecta a 23 provincias. Vox no presentará candidatura propia en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. A cambio, el PP incluirá en sus listas a candidatos independientes propuestos por Vox, a quienes reservará la segunda o tercera posición, según el territorio. Además, Vox presentará un solo candidato en Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. De esta manera, los votantes de Vox podrán elegir a su candidato y apoyar también a dos aspirantes del PP.

Por su parte, los populares no presentarán candidatura propia en Guipúzcoa, Girona y Tarragona. El PP justifica esta decisión por sus dificultades históricas para obtener representación en estas circunscripciones: lleva 26 años sin conseguir un senador en Guipúzcoa y nunca ha logrado representación en el Senado por Girona y Tarragona. En las 23 provincias restantes, ambas formaciones concurrirán con normalidad.

El objetivo es aprovechar el sistema de elección del Senado, en el que los ciudadanos votan directamente a candidatos y las candidaturas más votadas suelen concentrar buena parte de los escaños de cada provincia. Así, PP y Vox pretenden evitar que sus votos se dividan y facilitar que el bloque de la derecha consiga más senadores. Según las estimaciones difundidas por fuentes conocedoras de la negociación, ambos partidos aspiran a obtener entre 125 y 140 de los 209 senadores elegidos directamente en las urnas. El Senado cuenta también con miembros designados por los parlamentos autonómicos, por lo que el resultado final dependerá tanto del voto del 29N como de esa representación.

El acuerdo también tiene importancia para Vox porque la formación necesita diez senadores para constituir un grupo parlamentario propio en la Cámara Alta. Actualmente cuenta con cinco senadores de designación autonómica, por lo que su objetivo es aumentar su representación en las urnas. No obstante, el pacto anunciado no garantiza por sí solo que alcance ese número.

Abascal carga contra Sánchez mientras pide a Vox que no se confíe

Durante el acto, Abascal ha defendido las principales propuestas de Vox para el 29N: reducir la burocracia, bajar impuestos, aplicar la llamada "prioridad nacional" y promover la "remigración", término que la formación utiliza para defender la expulsión de inmigrantes en determinadas situaciones.

El líder de Vox también ha relacionado el problema de la vivienda con el aumento de la inmigración, una interpretación política que forma parte del discurso de su partido. Sus propuestas incluyen medidas restrictivas sobre inmigración y ayudas públicas, además de una reducción de las regulaciones que considera innecesarias. Abascal ha insistido en que las propuestas de Vox no responden a intereses particulares, sino que, según ha afirmado, representan a los ciudadanos. Sin embargo, el pacto con el PP demuestra que ambas formaciones están dispuestas a coordinar sus candidaturas para maximizar sus posibilidades electorales, incluso cuando mantienen diferencias políticas y compiten por parte del mismo electorado.

El dirigente también ha pedido a sus seguidores que no den por segura una victoria de la derecha, pese a las encuestas que apuntan a una posible mayoría de PP y Vox. "Ya nos confiamos, sobre todo algunos, los de siempre (en alusión al PP), en el 2023 y el cambio no llegó", ha señalado. A continuación, ha cargado contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha acusado de dirigir una supuesta "organización criminal" y ha afirmado que estaría dispuesto a recurrir a "cualquier mentira y cualquier intento de intimidación". Estas expresiones son acusaciones políticas de Abascal y no constituyen por sí mismas una constatación judicial sobre el Gobierno.

Por su parte, Ignacio Garriga ha defendido que Vox ha antepuesto "el interés general frente al particular, el bien común y a España frente a los nombres y los sillones". También ha presentado a su partido como una garantía para sacar a Sánchez de La Moncloa y ha pedido a sus simpatizantes que se movilicen en las urnas. Con este acuerdo, PP y Vox refuerzan su coordinación electoral en una parte importante del territorio. Abascal lo presenta como un sacrificio patriótico, pero el objetivo práctico es claro: concentrar los votos de la derecha, aumentar su representación en el Senado y dificultar que la alianza de las izquierdas consiga una mayoría en la Cámara Alta.

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Carlota Pastor, redactora de ElConstitucional.es
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