El CIS retrata la crisis de vivienda antes del 29N: el 87% está preocupado y el 76% de los españoles piden intervenir el mercado

La encuesta, realizada en junio y publicada tras el fallecimiento de Maricarmen, revela que nueve de cada diez personas piden más vivienda pública y que el 95% apoya rebajar impuestos para comprar la primera casa

08 de octubre de 2026 a las 18:30h
Pancarta con lema 'Me encanta vivir con mis padres, odio hacerlo porque no tengo otra opción' durante la acampada por la vivienda, en la Puerta del Sol. A. Pérez Meca / Europa Press
Pancarta con lema 'Me encanta vivir con mis padres, odio hacerlo porque no tengo otra opción' durante la acampada por la vivienda, en la Puerta del Sol. A. Pérez Meca / Europa Press

La vivienda llega a las elecciones generales del 29 de noviembre con un malestar que ya estaba extendido antes de las acampadas y del adelanto electoral. Al 87% de los españoles le preocupa mucho o bastante la situación habitacional y el 76,3% cree que el Estado debe intervenir en el mercado tanto como sea necesario para garantizar el acceso a una casa, según el Barómetro de Vivienda publicado este jueves por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

El estudio se basa en 6.019 entrevistas realizadas entre el 22 y el 30 de junio. Sus respuestas son anteriores al desahucio y la muerte de Maricarmen Abascal, a los decretos de vivienda del Gobierno y a la convocatoria electoral. Esa fecha importa: el CIS muestra que la preocupación ya existía cuando la protesta todavía no había llenado la Puerta del Sol. El 41,6% de los encuestados afirmaba entonces que la crisis le perjudicaba personalmente.

Un acuerdo amplio, con medidas distintas

La demanda de actuación pública tiene varias caras. El 91,4% quiere que las administraciones construyan más vivienda pública y el 79% cree que debe priorizarse el derecho constitucional a la vivienda frente a su consideración como bien de mercado. También reciben un respaldo elevado recuperar pisos públicos vendidos a empresas privadas (83,1%), crear una empresa estatal de vivienda (76,3%) y limitar los pisos turísticos (75,6%).

Pero el apoyo a la intervención no equivale a un cheque en blanco para cualquier propuesta. La medida con más respaldo de todo el cuestionario es bajar los impuestos en la compra de la primera vivienda, con un 95,4%. Dar más garantías a los propietarios ante posibles impagos convence al 85,7% y sacar suelo urbanizable al mercado, al 84,3%. Son respuestas que obligan a los partidos a hablar tanto de protección de inquilinos como de compra, seguridad jurídica y construcción.

Otras medidas también reúnen mayorías claras. El 70,6% apoya congelar los alquileres durante dos años y el 72% subir los impuestos a quienes poseen diez o más viviendas. El límite aparece al preguntar por expropiaciones: el 49,9% respalda expropiar suelo para levantar vivienda pública, mientras que la expropiación de pisos vacíos obtiene un 40% de apoyo y un 54,3% de rechazo. El consenso sobre la existencia del problema es mucho mayor que el acuerdo sobre todas sus soluciones.

Ahí se abre una disputa central de la campaña. El PSOE y la izquierda pueden señalar el respaldo a la vivienda pública y a los límites sobre el mercado; el PP puede apoyarse en la rebaja fiscal, el suelo y las garantías a los propietarios. Ningún bloque reúne por sí solo todas las preferencias que recoge el barómetro. Para convencer a quienes viven el problema, las propuestas tendrán que explicar qué viviendas llegarán, a quién y en qué plazo.

Querer comprar y no poder salir de casa

La preferencia por la propiedad sigue siendo abrumadora. El 93,5% asegura que querría vivir en una casa propia, aunque el 55% reside actualmente en una vivienda de su propiedad y el 24,1% vive de alquiler. Entre quienes desean comprar pero no prevén hacerlo próximamente, el 80,7% señala que le falta dinero para la entrada y el 71,3% que sus ingresos no alcanzan para las cuotas hipotecarias.

El bloqueo también aparece antes de pensar en una hipoteca. Entre quienes viven con familiares o en una habitación compartida y no planean mudarse a una vivienda independiente durante el próximo año, el 84,9% dice que el alquiler es demasiado caro para sus ingresos y el 85,6% señala el precio de compra. A un 77% le falta dinero para la entrada o la fianza. El barómetro describe así una dificultad cotidiana: hay personas que quieren formar su propio hogar y ni siquiera pueden afrontar el primer pago.

Las consecuencias van más allá de aplazar una mudanza. El 18,5% ha recibido ayuda familiar para pagar el alquiler o la hipoteca en los últimos cinco años; un 14,7% se ha alejado de familiares o amigos por motivos económicos y un 11,8% ha tenido que regresar a casa de su familia o compartir piso porque no podía pagar el suyo. Además, casi una cuarta parte ha vivido en una casa con frío o calor extremos. La crisis afecta al precio, pero también a dónde y cómo se vive.

El Gobierno busca respaldo para sus decretos

El Ministerio de Vivienda considera que el CIS avala su apuesta por ampliar el parque público e intervenir en el mercado. El primero de los dos decretos que el Gobierno volvió a aprobar el martes entra en vigor este jueves, aunque debe superar la votación en la Diputación Permanente del Congreso. Incluye la protección frente a determinados desahucios de personas vulnerables, prórrogas extraordinarias de contratos de alquiler y financiación para facilitar la compra de una primera vivienda.

El respaldo a cada pregunta del CIS, sin embargo, no mide la aprobación de esos decretos concretos: las entrevistas se hicieron tres meses antes de que fueran aprobados. Su viabilidad depende ahora de los votos parlamentarios. El PNV ha anunciado su apoyo al primer texto y su rechazo al segundo, que plantea convertir en indefinidos determinados contratos de alquiler.

También habrá una pelea por quién debe responder ante los votantes. Solo el 36,1% identifica a las comunidades autónomas como la administración con mayores competencias en vivienda, mientras que el 44,5% preferiría que el Estado tuviera más capacidad para mejorar el acceso. El Gobierno central tendrá que defender sus medidas; los ejecutivos autonómicos, sus decisiones sobre suelo, vivienda protegida y aplicación de las herramientas disponibles.

El barómetro incluye una pregunta de voto, aunque no ofrece una estimación de escaños para el 29N. En intención directa, el PSOE obtiene el 20%, el PP el 14,8% y Vox el 9,2%, con un 21,9% de indecisos. Son respuestas recogidas en junio, antes del adelanto electoral y de las movilizaciones que han llevado la vivienda al centro de la precampaña.

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Jaime Barrionuevo, redactor de ElConstitucional.es
Jaime Barrionuevo

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