El Consejo de Estudiantes Universitario del Estado (CEUNE) ha celebrado la reciente aprobación del nuevo Estatuto del Estudiantado Universitario, que, según ha destacado en un comunicado, “supone un avance significativo en cuestiones como la salud mental y el bienestar universitario, la conciliación académica, laboral y familiar, la igualdad de oportunidades, la inclusión y la participación estudiantil”.
El órgano de representación estudiantil ha recordado que la norma sustituye al estatuto aprobado mediante el Real Decreto 1791/2010, de 30 de diciembre, y actualiza el marco de derechos y deberes del estudiantado universitario “después de más de quince años”.
Un proceso de diálogo y negociación con el estudiantado
Desde la perspectiva del CEUNE, la aprobación del nuevo texto “culmina un proceso de diálogo y negociación” en el que el consejo ha sido “parte central de la elaboración del nuevo texto, defendiendo las reivindicaciones del estudiantado y contribuyendo a alcanzar un amplio consenso sobre sus derechos”.
En esa misma línea, ha valorado especialmente que el nuevo marco normativo sea fruto del trabajo conjunto y del reconocimiento de la representación estudiantil como “interlocutora imprescindible en las decisiones que afectan a la comunidad universitaria”, y ha subrayado que su aprobación demuestra “la importancia de situar la voz del estudiantado en el centro de las políticas universitarias”.
Derechos reforzados en salud mental, evaluación y conciliación
El nuevo Estatuto del Estudiantado Universitario, que entra en vigor este viernes 23 de octubre tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), reconoce expresamente el derecho al paro académico, total o parcial, y prevé que las universidades regulen su ejercicio con participación de la representación estudiantil, respetando también el derecho a la educación.
Entre las novedades recogidas por el texto figuran, además, el derecho a recibir orientación y atención psicológica y de salud mental gratuita y accesible, la creación de unidades de apoyo y protocolos de prevención y actuación ante conductas suicidas, y el refuerzo de las garantías en materia de evaluación, con la previsión de que la revisión de un examen no pueda, con carácter general, implicar una reducción de la calificación provisional.
Más garantías académicas, digitales y organizativas
El documento también refuerza el derecho a conocer los planes docentes antes de la matrícula, con información sobre contenidos, profesorado, idioma, prácticas y evaluación, y establece garantías frente a cambios injustificados en los criterios de evaluación, al tiempo que mejora la supervisión de las prácticas académicas.
Asimismo, incorpora previsiones sobre protección de datos, seguridad digital, desconexión digital y propiedad intelectual de los trabajos académicos, y amplía su ámbito de aplicación a cuestiones vinculadas con las becas, la movilidad, la orientación socioprofesional, la formación permanente, las microcredenciales y el doctorado.
El texto también contempla que el alumnado deberá cumplir determinados deberes, entre ellos no hacer un uso inapropiado de la Inteligencia Artificial, mientras que las universidades deberán desarrollar planes de conciliación y contar con servicios y unidades de atención a la discapacidad, salud mental, igualdad y orientación sociolaboral.
El CEUNE ha reiterado su compromiso para “seguir trabajando para que los avances recogidos en el Estatuto tengan una aplicación efectiva en todas las universidades, garantizando que los derechos reconocidos se traduzcan en mejoras reales para el conjunto del estudiantado”.

