Posiblemente hoy sea el día más esperado del juicio del caso Kitchen, una macrocausa que sienta en el banquillo al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, a quien fue su número dos, Francisco Martínez; a Sergio Ríos, quien fue chófer de Bárcenas, y a otros siete acusados.
Se enjuicia si hubo o no una operación policial orquestada desde la cartera de Fernández Díaz cuando Mariano Rajoy era presidente del Gobierno, para vigilar y sustraer documentación al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas. Tal y como apuntan los hechos enjuiciados, la documentación de la que disponía Bárcenas era fundamental para la investigación judicial de la Gürtel.
Este jueves acudirán en calidad de testigos a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy; la exsecretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, y Juan Ignacio Zoido, exministro del Interior, entre otros.
Es importante destacar que ya la acusación popular solicitó que se imputara a Cospedal y que se incluyeran sus conversaciones con Villarejo, mensajes de los cuales, según la acusación, podría deducirse su responsabilidad penal en la operación policial para vigilar a Bárcenas. Estas peticiones fueron rechazadas.
¿Podrían acusar al expresidente del Gobierno?
Según la declaración de Bárcenas de este pasado lunes, las iniciales en los papeles “M. R.” hacían referencia a Mariano Rajoy. Además, tal y como relató el extesorero del PP, el expresidente popular fue informado de la contabilidad de la caja B y prueba de ello sería una grabación borrada.
Dicha grabación nunca salió a la luz y únicamente se han vertido acusaciones sobre el expresidente que, hasta el momento, no se han podido demostrar ni enjuiciar. En otras palabras, onus probandi incumbit actori, es decir, cualquier acusación debe sostenerse en pruebas y, a día de hoy, para la Audiencia Nacional, “M. R.” no es motivo suficiente, por lo que la Justicia no tiene fundamentos para investigar a Rajoy.
El PSOE, como acusación popular, propuso su testifical como prueba, y Rajoy, al igual que cualquier otro testigo, tiene la obligación de declarar con veracidad.
Recordemos que la toma de declaración de Rajoy, el 26 de julio de 2017 en el caso Gürtel, levantó polémica, puesto que durante el interrogatorio el tribunal cortó numerosas preguntas de las acusaciones. El magistrado y presidente de la sala durante el juicio de la Gürtel, Ángel Hurtado, entendió que muchas de las preguntas no estaban relacionadas con los hechos investigados.
Ahora, el foco mediático también está sobre la magistrada presidenta de la sala, Teresa Palacios, quien deberá arbitrar el buen desarrollo del interrogatorio.
Se trata de una declaración muy esperada tanto por la acusación como por las defensas, ya que, según fuentes jurídicas, la representación letrada de Fernández Díaz planteó durante la instrucción que la operación Kitchen no había existido, pero que, de haber sido cierto, solo podría haber sido ordenada por el presidente del Gobierno.
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