Francia se ha desmarcado con claridad de la ofensiva abierta contra España por la crisis migratoria de Ceuta. El Gobierno de Emmanuel Macron ha rechazado firmar la carta promovida por Italia y respaldada por otros 21 países de la Unión Europea al considerar que el documento busca desgastar al Ejecutivo de Pedro Sánchez en lugar de ofrecer una respuesta útil ante lo ocurrido.
Fuentes de la Embajada francesa en Madrid han explicado este lunes que la misiva carecía de "solidaridad concreta" y tenía como objetivo principal "instrumentalizar la oleada migratoria en Ceuta en contra del Gobierno español". París entiende que la salida debe apoyarse en la cooperación con España y Marruecos, el control de la frontera exterior y la ayuda europea cuando resulte necesaria.
La posición francesa contrasta con el tono adoptado por el bloque encabezado por Giorgia Meloni. La carta relaciona la entrada masiva con la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente y plantea reforzar o recuperar controles temporales en las fronteras interiores para evitar posibles desplazamientos hacia otros Estados.
Ese riesgo no se ha producido durante la crisis de Ceuta. Ninguna de las personas que cruzaron irregularmente ha viajado hacia la Península ni ha alcanzado otro país comunitario. La propia carta reconoce que hasta ahora tampoco se han detectado movimientos secundarios, aunque utiliza esa posibilidad para justificar un endurecimiento de los controles.
Francia ha recordado además que Ceuta cuenta con un régimen específico dentro del espacio Schengen. Los controles para viajar desde la ciudad autónoma hacia la Península y el resto de Europa son sistemáticos, por lo que la entrada irregular desde Marruecos no permite circular libremente por los países comunitarios.
La Embajada francesa considera que la reacción impulsada desde Roma quedó "fuera de lugar" ante la rapidez de los retornos. París ha utilizado el balance de 48.300 personas que regresaron a Marruecos durante las primeras 24 horas, alrededor del 96% de las contabilizadas inicialmente por el Gobierno, para defender la capacidad española de aplicar los retornos dentro del marco europeo.
Las cifras han continuado cambiando desde entonces. El último cálculo del Gobierno sitúa en unas 2.500 las personas en situación irregular que permanecen en Ceuta, mientras el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas eleva la estimación hasta una horquilla de entre 3.000 y 5.000. La ciudad también mantiene bajo su tutela a 862 menores llegados durante la crisis.
Macron ofrece ayuda y rechaza romper Schengen
Emmanuel Macron hizo pública su posición el pasado viernes después de conversar con Pedro Sánchez. El presidente francés trasladó su solidaridad a España y ofreció "toda la ayuda necesaria", tanto de forma bilateral como mediante la intervención de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas.
Face à la situation migratoire à Ceuta, j’ai été en contact avec le Président du gouvernement espagnol pour marquer notre solidarité et proposer toute aide nécessaire, y compris via Frontex.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) July 31, 2026
Je salue la coopération en cours avec le Maroc,…
Macron también valoró la cooperación que España y Marruecos habían puesto en marcha para facilitar los retornos. Los ministros del Interior de ambos países han mantenido desde entonces un contacto estrecho para seguir la evolución de la frontera y preparar la respuesta ante cualquier nuevo intento de entrada.
España no ha solicitado por ahora una intervención directa de Frontex en Ceuta. La oferta francesa permanece disponible mientras continúa el despliegue de las fuerzas españolas y marroquíes a ambos lados del Tarajal.
París ha reforzado al mismo tiempo la vigilancia en la frontera franco-española con cuatro unidades de fuerzas móviles, aviones y drones. La medida busca impedir eventuales movimientos irregulares hacia Francia, aunque el Ejecutivo de Macron ha separado ese dispositivo preventivo del cuestionamiento general de la libre circulación promovido por Italia.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, ha asegurado que no existe "en absoluto" ninguna razón para suspender Schengen con España. También ha calificado de "muy, muy buena" la cooperación entre los dos países y ha explicado que España readmite aproximadamente al 70% de los migrantes en situación irregular interceptados por Francia cerca de la frontera.
La respuesta francesa combina así el refuerzo de sus propios controles con el respaldo político a España. Frente a las amenazas de suspender la libre circulación y las acusaciones contra la política migratoria española, París ha ofrecido medios concretos, cooperación policial y apoyo europeo sin trasladar una alarma que los movimientos registrados desde Ceuta no justifican.
Francia también ha recordado la solidaridad prestada por España y por el conjunto de la Unión durante las crisis vividas en la frontera entre Polonia y Bielorrusia en 2021 y en Lampedusa en 2023. A juicio del Ejecutivo de Macron, la carta impulsada por Italia olvida aquellos precedentes y se aleja del equilibrio entre responsabilidad y solidaridad sobre el que se construyó el nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.
Los ministros del Interior de la Unión Europea se reunirán este martes por videoconferencia para abordar lo ocurrido en Ceuta. La cooperación con Marruecos, el posible apoyo de Frontex y la respuesta común ante futuras crisis fronterizas centrarán una cita a la que Francia llegará defendiendo su apoyo a España.
Añadir ElConstitucional.es como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado de todas las noticias de última hora y con la mejor información. Contra la desinformación, por la democracia y los derechos sociales.