El centro de control de Adif en Atocha autorizó al AVE a reanudar la circulación con "marcha normal" a las 8.36 de este miércoles. Doce minutos después, la maquinista del Iryo comunicó que no podía reiniciar su sistema de seguridad y que seguía detenida ante la señal de entrada de Urda. Poco después, el tren de Renfe alcanzó por detrás al convoy de Iryo en el accidente de Toledo que ha dejado al menos 68 fallecidos.
Las transcripciones de las comunicaciones, consultadas por 'ElConstitucional.es', permiten reconstruir las órdenes transmitidas después de la caída del LZB, el sistema de protección que supervisa de forma continua la marcha del tren. Recogen consultas y dudas dentro de la sala de control antes de autorizar la circulación. También documentan el aviso posterior de que el Iryo permanecía parado en la vía.
La primera conversación comienza a las 8.31, cuando el maquinista del AVE 2080 contacta con Atocha por la pérdida de transmisión. Desde el centro de control le preguntan si tiene un punto de parada y una velocidad objetivo de cero. El conductor responde que sí. "Es que se ha caído la central de Urda", le explican, antes de pedirle que espere mientras valoran cómo proceder.
Durante ese intercambio se suceden las consultas sobre la desconexión y la reconexión del equipo. "Espere un momento, nos estamos liando porque dicen que lo van a arreglar", recoge la transcripción. También aparece un "va a volver a fallar" entre las indicaciones y las conversaciones de fondo.
A las 8.36 queda formulada la autorización. "Maquinista de tren 2080, desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal". La sigla BSL corresponde al bloqueo de señalización lateral, que regula la circulación mediante las señales instaladas junto a la vía.
Iryo avisó de que seguía detenido
La siguiente comunicación corresponde al Iryo 6076. Su maquinista informa de una pérdida de transmisión y explica que está detenida ante la señal de entrada de Urda. Desde Atocha comprueban su posición y tramitan una nueva notificación. A las 8.41 le transmiten también la instrucción de desconectar y volver a conectar el LZB para reanudar la circulación con "marcha normal".
Sin embargo, el Iryo permanece parado. A las 8.48, la maquinista vuelve a contactar con el centro de control. "No me está permitiendo el tren reiniciar el sistema LZB", comunica, y precisa que continúa detenida ante la señal de entrada. Desde Atocha dan por recibido el aviso y le indican que vuelva a llamar si tiene problemas.
Ese intercambio sitúa al centro de control al corriente de que el Iryo no había podido continuar. La investigación deberá reconstruir qué decisiones se adoptaron después de recibir ese aviso y qué comunicaciones se mantuvieron con el AVE que circulaba por detrás. Los registros de tráfico y las grabaciones permitirán examinar la secuencia completa durante los minutos que precedieron al impacto.
La orden que ya investiga la jueza bajo secreto de sumario
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha situado la autorización para circular con normalidad en el centro de sus primeras explicaciones sobre el accidente. Según ha expuesto, las condiciones existentes requerían aplicar marcha a la vista, con una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, en lugar de la orden transmitida al AVE. Este régimen obliga a avanzar a una velocidad que permita detener el tren ante un obstáculo.
Puente ha calificado de "inexplicable" que se autorizara la reanudación de la circulación cuando había otro tren detenido y una señal roja. La investigación examina tanto la avería inicial del sistema de protección como la gestión del tráfico durante esa incidencia y las instrucciones que recibieron los maquinistas.
La jueza de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz ha decretado este miércoles el secreto de las actuaciones. También ha ordenado que la Policía Judicial incaute y custodie las cajas negras de los trenes que se encuentren para su posterior análisis.
La instructora ha encargado recabar en el centro de control de Atocha los datos de circulación y la información sobre las personas encargadas del mando en el momento del siniestro. Además, ha solicitado a Adif los protocolos y las actuaciones de antes, durante y después del choque, y ha restringido el acceso a la zona accidentada y la retirada de elementos para preservar las pruebas.