El choque de dos trenes en Toledo, que ha dejado al menos 69 fallecidos, ha conmocionado a España. La atención psicológica resulta esencial para ayudar a quienes han perdido a un ser querido y a quienes han sobrevivido al accidente a afrontar lo vivido, así como para orientar a su entorno sobre cómo acompañarlos en estos momentos.
“Tenemos que hablar de muchas vertientes psicológicas. Una muy importante, la de los familiares que todavía siguen esperando noticias de los suyos, a los que hay que acompañar”, comenta en una entrevista con ‘ElConstitucional.es’ la psicóloga Ana Villarubia.
La especialista recuerda que la ayuda debe alcanzar también a los supervivientes y a los profesionales que han intervenido en la emergencia. Cada grupo se enfrenta a experiencias distintas, pero todos pueden necesitar apoyo para afrontar lo sucedido.
Para quienes quieren ayudar a una persona afectada y no saben cómo hacerlo, Villarubia señala un punto de partida: el respeto a su manera de vivir y expresar el dolor. “Las vivencias íntimas y personales son variopintas, son tremendamente diversas, no tienen por qué obedecer a un patrón ni muchísimo menos”.
El @copclm habilita una segunda línea del Teléfono de asistencia psicológica a los afectados por el accidente ferroviario. A la línea ya existente (665 65 84 72) el Colegio Oficial de Psicología de Castilla-La Mancha ha sumado el número 636 03 94 32. Ambas líneas están activas de lunes a domingo, entre las 10:00 y las 20:00 h.
— Col·legi Oficial Psicologia Comunitat Valenciana (@COPCV) October 30, 2026
Acompañar requiere dejar espacio a esas diferencias. La psicóloga explica que la contención emocional no consiste en frenar lo que alguien siente: “Contener, que hablamos mucho los psicólogos de contener, no significa limitar”. Se trata de estar junto a esa persona para que pueda expresar sus emociones sin sentirse obligada a hacerlo de una forma determinada. Puede aparecer rabia, tristeza, frustración o enfado, pero también bloqueo y silencio. Todos ellos tienen cabida en ese acompañamiento.
La labor del entorno y, especialmente, de los profesionales es ayudar a sostener esas emociones y evitar que la persona se desborde. Escuchar no exige forzar una conversación ni esperar una reacción concreta.
El impacto puede aparecer días o meses después
Villarubia explica que atiende a familiares de personas afectadas por la tragedia de Adamuz y que conoce de cerca las consecuencias que un accidente puede dejar más allá de las lesiones físicas. “El que no se quebró a los cinco minutos se puede quebrar a los cinco días o a los cinco meses”, advierte. Por eso, insiste en la necesidad de disponer de recursos para ayudar a los afectados también cuando hayan pasado las primeras horas de la emergencia.
La psicóloga describe el miedo que puede extenderse después de una tragedia de estas características y señala que algunas personas pueden experimentar síntomas de estrés postraumático sin haber sufrido directamente el accidente, por haber sentido muy cerca lo ocurrido.
También recuerda que salir del lugar sin heridas graves no significa haber quedado al margen del impacto psicológico. Algunas personas, explica, se preguntaban cómo iban a poder seguir viviendo con lo que habían visto, pese a no presentar lesiones físicas importantes.
La culpa por sobrevivir o por no haber podido hacer más
Otro de los sentimientos que puede aparecer es la culpa del superviviente. Villarubia explica que no siempre se limita a preguntarse por qué uno ha sobrevivido y otra persona no. También puede estar relacionada con la sensación de no haber ayudado lo suficiente.
“Esto pasa mucho, los sobrevivientes siempre quieren ayudar”, señala. Quieren colaborar y contribuir al rescate, pero, cuando llegan los equipos responsables, puede ser necesario apartarlos y llevarlos a un lugar seguro para evitar nuevos riesgos. Esa retirada puede dejar frustración, incluso entre quienes sí estuvieron ayudando. “Me quedé con ganas de poder haber hecho más”, es una de las expresiones que, según la psicóloga, se repiten en estos casos.
El acompañamiento debe ayudarles a revisar esa exigencia y a comprender qué podían hacer realmente con los medios que tenían y en las circunstancias que estaban viviendo, tanto si actuaron como si quedaron bloqueados.
El papel del periodismo
La entrevista también aborda el efecto de los bulos y las teorías sin verificar sobre las familias. Villarubia subraya que el apoyo emocional debe ir acompañado de un relato de los hechos ajustado a la realidad. “El familiar absorbe como una esponja tanto lo bueno como lo malo”, explica. En un momento de incertidumbre puede aferrarse a cualquier información que le ofrezca esperanza o una explicación, aunque sea falsa, o recibir mensajes que aumenten su desesperación.
Por ello, pide no difundir contenidos que no estén contrastados y apela a una responsabilidad que va más allá del ejercicio profesional: “Yo no llamo responsabilidad ética sino que llamo incluso humana”. La psicóloga reconoce, al mismo tiempo, el papel de los medios para dar voz a las víctimas y permitirles expresar su dolor. Su petición no es una crítica general al periodismo, sino una llamada a cuidar qué información se transmite, quién la comunica y en qué momento la recibe la persona afectada.
“Es importante informar, es importante mostrar pero sin traumatizar”
Sobre las imágenes del accidente, Villarubia resume el criterio que considera fundamental: “Es importante informar, es importante mostrar pero sin traumatizar”.
La especialista recuerda que la exposición a imágenes puede tener consecuencias emocionales también para quienes no estuvieron en el lugar. Por eso, defiende valorar qué aporta cada fotografía o grabación al conocimiento de los hechos.
“Hasta donde la imagen sea realmente ilustrativa y no aporte ni más ni menos de lo que tiene que apuntar”, señala. La finalidad es informar de lo ocurrido sin añadir sufrimiento innecesario a quienes lo vivieron ni a quienes reciben esas imágenes.
ℹ️ Activado Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares (PAVAFF). 📞 Teléfono de atención a familiares 900 10 10 20.
— InfoRenfe (@Inforenfe) October 28, 2026